Tras la línea de la razón

Publicado el | REPORTAJE

  • Esta es la posición oficial de Fundación Mil Hojas sobre la censura del Gobierno que intenta imponer a este sitio de investigación periodística.
  • ¿Es Vinicio Alvarado el dueño de las imágenes por las que un ente estatal ha puesto una demanda internacional para sacar del aire a MilHojas.is?

La Secretaria de Comunicación del Estado posee un eficaz sistema de censura para los medios digitales y las redes sociales. Se sustenta en el supuesto registro de propiedad intelectual de imágenes y fotografías que produce el sistema de propaganda del Gobierno financiado con dinero de todos los ecuatorianos. La publicación de una imagen del presidente, del vicepresidente o cualquier logotipo gubernamental, es razón suficiente para accionar mecanismos legales que tienen el objetivo dar de baja a portales como PlanV, FocusEcuador y MilHojas.is. 

MilHojas.is está nuevamente en la mira del sistema de comunicación del Estado, encabezado por Patricio Barriga Jaramillo. El pasado 2 de julio Barriga le escribió a la página de la empresa americana, CloudFlare, para decirle que este portal violó la Ley de Derechos de Autor de los Estados Unidos de América, llamada Milenio Digital (DMCA en inglés). 

Imagen: El artículo por el que Patricio Barriga presentó la demanda para dar de baja a MilHojas.is.

Barriga demostró que MilHojas.is usó no menos de nueve imágenes de Rafael Correa junto a un logotipo del IESS, fotografías de un dispensario médico del seguro social y de la campaña para la consulta popular de 2011. 

En su desconocimiento, el secretario de comunicación consideró que CloudFlare podía dar de baja nuestra página, pero en realidad se trata de un servicio que esa empresa brinda a nuestro portal. MilHojas.is es beneficiario de Galileo, el programa de protección de CloudFlare, creado para medios y artistas que son perseguidos por la censura en sus países mediante ataques simultáneos al servidor para que deje de funcionar (DDoS).  

MilHojas.is es parte de ese programa después de que nuestra página sufriera un ataque DDos por publicar la ubicación de la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain), en una lujosa mansión incautada, en Lumbisí. 

El 2 de junio, Barriga envió otro correo más a CloudFlare y reclamó una infracción de marca registrada (Tredemark Infringement) por el uso del logotipo “Ecuador ama la vida”. Ese logo fue creado para promocionar los productos de exportación y el turismo en Ecuador, pero también es usado por el Gobierno como membrete en documentos oficiales sean digitales o impresos, pero también en propaganda del régimen y hasta como señalética para identificar las decenas de oficinas que tiene regado el estado en el campo y la ciudad. 

Así funciona la maliciosa lógica correísta para la censura: la presencia del logo en cualquier informe de interés periodístico condiciona su uso y por ello el Estado puede censurar el contenido de sus publicaciones sustentados en una simple imagen que posee derechos de autor. 

Pero cuando hay una figura de poder que quiere dominar en base a la fuerza, o en base a la lógica de la violencia y el abuso del poder, siempre deja rastros de lo que se podría llamar estupidez burocrática. Más bien, estupidez pura. En este caso, la información del proceso remitida a los correos de MilHojas.is señalan que el dueño de los derechos de autor de las imágenes es Vinicio Alvarado Espinel, cerebro del sistema de propaganda estatal y censura a los medios. ¿Acaso el logotipo “Ecuador ama la vida” le pertenece o simplemente aparece como el representante del Estado en el registro de las imágenes? Además, los registros de marca –cuyos números se incluyen en las cartas de protesta– no pueden ser consultados en línea en el Instituto Ecuatoriano de Propiedad Intelectual.  

El afanado intento por dar de baja a los portales críticos les hace perder la línea de la razón y, por ello, quedan nuevamente en evidencia ante los ciudadanos, y ojalá muy pronto ante el sistema judicial. Sin duda esta es una nueva arista para conocer cómo el clan Alvarado construyó su fortuna en 11 años de revolución ciudadana. Ahora necesitamos saber si las condiciones de los registros de marca pagan regalías a los Alvarado, al Gobierno o al Estado.  

El nombre de Vinicio Alvarado como aparente dueño de esos registros evidencia los abusos de estado correísta: apropiarse de la propiedad intelectual de lo que se produce en organismos del Estado es un privilegio que algún día debe ser sancionado en los juzgados. 

Es posible que los pedidos de Barriga logren ejecutarse, de hacerlo podrá agregar a su hoja de vida el de abusador de derechos humanos. En MilHojas.is no olvidamos aquel día cuando actuó como maestro de ceremonias en la rueda de prensa que brindaron varios ministros ante la denuncia de la violación de una niña por parte de Jorge Glas Viejó, no para ofrecer apoyo a la víctima, sino para solidarizarse con el hijo del victimario, el vicepresidente de la República.



MilHojas.is