ASSANGE EN EL CENTRO DE UNA TRAMA DE ESPIONAJE INTERNACIONAL

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  • Paúl Manafort, Oriel Soler, Andreu Grinyó, Nigel Farage son nombres pesos pesados de la política internacional que han jugado un papel preponderante en los años que Assange ha pasado en la embajada de Londres. Este reportaje recorre ese mundo de la conspiración política desde los ojos de la inteligencia ecuatoriana en el Reino Unido
  • Este reportaje presenta la bitacora de visitantes que Assange mantuvo en la embajada de Londres y evidencia que el espacio diplomático se utilizó, al estilo James Bond, para los intereses politicos y corporativos de potencias no alineadas con los principios de la libertad

En abril de 2018, el Comité Nacional Demócrata presentó una demanda contra la campaña de Donald Trump, el Kremlin y Wikileaks por complot para beneficiar a Trump y afectar a Hillary Clinton, en las últimas elecciones. Hasta ahora las evidencias centrales apuntan a Nigel Farage, impulsor del Brexit y al ex presidente de campaña de Trump, Paul Manafort, procesado por lavado y conspiración. Sin embargo nuevas revelaciones obtenidas por THE GUARDIAN Y periodistas ecuatorianos, proyectan serias sospechas sobre periodistas rusos que trabajaban para medios rusos Assange y la embajada de Ecuador en Londres figuran en el centro de una trama de espionaje que involucra a varios países y líderes del mundo.



Investigación de: Fernando Villavicencio, Cristina Solórzano

 

En septiembre de 2012, la empresa española contratada para la vigilancia y seguridad de Julian Assange – cuyo nombre mantenemos en reserva- envió los primeros reportes a la Secretaría Nacional de Inteligencia (Senain) de todo lo que el creador de Wikileaks hacía en la embajada ecuatoriana.

La firma domiciliada en Cádiz, España, fue contratada por la Senain, apenas un mes después de la llegada del hacker australiano a la embajada. El objetivo: tener un equipo de seguridad in situ para Assange las 24 horas del día y una “casa de seguridad” para vigilar en secreto todas las actividades de la sede diplomática. A esta operación se le llamó “Hotel”.

La compañía instaló un equipo de videovigilancia (CCTV, por sus siglas en inglés) en el vestíbulo de entrada y en la sala de conferencias de la embajada, estos dispositivos eran monitoreados desde un lujoso inmueble, ubicado en la zona más cara de Londres, por dos agentes que trabajaban, en turnos rotatorios, las 24 horas del día. El apartamento, ubicado en Basil Street, a media cuadra de la embajada, fue alquilado por el agente inmobiliario Chesterton Global Ltd., a un costo de $ 4.500 mensuales.

Los informes remitidos dieron muestra del registro todo lo que ocurría dentro y fuera de la embajada, desde incidentes en la calle que nada tenían que ver con Assange, manifestaciones en los exteriores de la embajada en favor del australiano, la presencia en los alrededores de una mujer identificada como Laura H. M. H Assange, sus cambiantes estados de ánimo, las reuniones del embajador, hasta cada visita que el hacker recibió.

Los agentes españoles registraron a detalle el comportamiento del huésped, por ejemplo, en febrero de 2018, durante 25 días seguidos, los agentes escribieron sus “apreciaciones de estado de ánimo”, “Día 1: El huésped se ve agitado e inquieto, Día 2: Se le ve con mal humor, Día 6: El huésped se despierta pronto y muestra nerviosismo e inquietud”, puede leerse en los reportes. Los agentes concluyeron que Assange tiene ataques de ira y tendencias depresivas que lo llevan a no ducharse durante días o a caminar descalzo y en calzoncillos por la embajada. Parte del trabajo de la empresa también era espiar a Scotland Yard, la policía británica que dejó de vigilar a Assange en 2017.



En 2014, el gobierno ecuatoriano fue informado que Assange, violando su condición de asilo y los protocolos de la embajada, tenía su propia estructura de redes y comunicación, incluso satelital. La firma española reportó que Assange “violentó el sistema de comunicación oficial - “interceptando y recolectando - información de la Embajada y de las personas que trabajan allí”.

Estos hechos fueron de conocimiento del ex presidente Rafael Correa y del ex canciller Ricardo Patiño, sin embargo, permitieron que Assange continúe en la embajada y que el país siga pagando su costosa seguridad. Es más, la reforzaron: en agosto de 2015, Cancillería envió a tres agentes encubiertos a Londres. Nuestras fuentes aseguran que, por cada uno de ellos, el país paga cerca de 10.000 euros mensuales.



Los espías españoles hicieron una lista detallada de quiénes lo visitaron estos años, Assange recibió visitas directas o a través de intermediarios mantuvo contacto con activistas, hackers, celebridades, personajes públicos y políticos. Entre ellos se cuentan: Nigel Farage, ex líder del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP por sus siglas en inglés) e impulsor del Brexit, el ex ministro de finanzas de Grecia, Yanis Yaroufakis, el ex asesor del ex canciller Ricardo Patiño, José María Guijarro, gente vinculada al Kremlin, Pamela Anderson, la diseñadora de modas Vivienne Westwood y periodistas de la cadena estatal de televisión  de Rusia. También se investiga la participación del lobista y ex jefe de campaña de Donald Trump, Paúl Manafort.

Para las visitas había un protocolo estricto: el equipo de seguridad consultaba a Assange sobre cada persona que quisiera visitarlo. Si él aprobaba la visita, la persona podía ingresar, para luego pasar por un filtro de seguridad y dejar su pasaporte con el personal de seguridad. Con los pasaportes los agentes crearon un perfil de los visitantes, en algunos casos, como el de Oriel Soler y Andreu Grinyó, líderes de la secesión catalana, hicieron perfiles más profundos y de análisis político. En los reportes de las visitas los agentes anotaron la fecha, el nombre, el número de pasaporte, nacionalidad, hora de llegada y hora de salida del visitante y el motivo de la reunión. En esta última se marcaron como “reunión social”, “médico”, “legal”, “VIP”.

Los agentes, además, dejaron constancia que algunas conversaciones de Assange no pudieron ser escuchadas porque lo hacía en “lugares escondidos de las cámaras”.





¿QUIÉN ENTREGÓ A ASSANGE EL PENDRIVE CON LOS MAILS DE CLINTON?

El caso que más salta a la vista fue la filtración de los correos electrónicos del Partido Demócrata, antes de las elecciones de 2016. Una suerte de acuerdos secretos entre rusos y estadounidenses, con Assange en el centro, para perjudicar la campaña de Hillary Clinton. En abril de este año, el Comité Nacional Demócrata presentó una demanda contra la campaña de Donald Trump, el Kremlin y WikiLeaks por complot para beneficiar a Trump y afectar a Clinton.

La justicia estadounidense, encabezada por el FBI, el fiscal especial Robert Mueller y los servicios de inteligencia de ese país iniciaron una investigación para determinar si hubo injerencia rusa y la participación de Wikileaks en las pasadas elecciones.

Las agencias de inteligencia de EE. UU creen que hackers rusos, que trabajan para dos agencias de espionaje de Moscú, el GRU y el FSB, accedieron a los correos electrónicos de los Demócratas y entregaron esa información a Julian Assange en Londres, los mails fueron filtrados entre julio y octubre de 2016, desde la web de Wikileaks ¿Pero cómo llegaron los correos electrónicos a Assange? Alguien lo visitó en la embajada y le entregó esa información. El ex director del FBI, James Comey declaró que Rusia estaba detrás del ciberataque y que un intermediario entregó los correos a Assange. Esa es la hipótesis más fuerte que maneja Estados Unidos, a la que ahora nuestra investigación aporta nuevas evidencias.

En noviembre del año pasado, Glenn Simpson, ex periodista y dueño de la consultora Fusion GPS, dijo ante la Comisión Legislativa de Inteligencia de Estados Unidos que Nigel Farage habría visitado a Assange en la embajada ecuatoriana y que le habría entregado un pen drive. “De alguna manera había una relación no reconocida entre la gente de Trump y la gente de UKIP y el camino hacia Wikileaks pasó por ahí. Me han contado, no lo he confirmado, que Nigel Farage hizo más visitas a la Embajada de Ecuador que la única que ha salido en los periódicos, y que entregó datos a Julian Assange”, relató Simpson.

Hasta ahora, Nigel Farage, ex líder del Partido de la Independencia de Reino Unido (UKIP), que impulsó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, ha sido la pieza clave de la comunicación entre Rusia, WikiLeaks-Assange y Donald Trump, por sus relaciones con gente cercana a Trump y a Wikileaks.

Farage forjó vínculos con dos de los más cercanos colaboradores de Trump: Steve Bannon, estratega político y Roger Stone, su mentor político. Este último admitió que tuvo contacto con Guccifer 2.0, un hacker ruso relacionado con la filtración de los correos del partido Demócrata y al que la inteligencia estadounidense considera agente del Kremlin.

“Si se triangula a Rusia, WikiLeaks, Assange y Trump se asocia, la persona que obtiene la mayor cantidad de visitas es Nigel Farage. Él está justo en el medio de estas relaciones. Él aparece una y otra vez”, le dijo una fuente a The Guardian.

Stone, quien ha declarado ser admirador de Assange, se jactó de tener “un amigo en común” que sirvió de intermediario entre él y el fundador de Wikileaks. Ese amigo en común fue Farage.

Nigel Farage visitó a Assange en marzo del año pasado, se quedó cerca de 40 minutos y cuando fue preguntado del motivo de la visita respondió “no recuerdo”. De acuerdo con nuestra fuente, Farage regresó a la embajada el mes anterior, ingresó el 28 de abril de 2018 a las 17:10 y salió a las 19:40. Uno de sus más cercanos colaboradores, George Cottrell también visitó a Assange en 2018.

Cottrell, de 24 años, fue asistente de Nigel Farage, en 2016 fue esposado y llevado por la policía estodounidense cuando desembarcó en Chicago. Fue acusado de 21 delitos, incluidos los intentos de extorsión, lavado dinero. La visita de Cottrell fue registrada el día 21 de marzo de 2018, ingresó a las 18:00 y salió a las 19:40 pm.

Nigel Farage, polìtico del Reino Unido de extrema derecha, fue quien apalancó el Brexit

Por otro lado, la relación de Assange con Rusia es cercana, íntima. En 2012, el australiano tuvo su propio programa en el canal de televisión Russia Today (RT), llamado World Tomorrow.



El 14 de junio, el Washington Post reveló que piratas informáticos rusos habían penetrado la red informática del Partido Demócrata. Semanas más tarde, en la víspera de la convención del partido, WikiLeaks publicó 70,000 correos electrónicos.

En sus casi seis años en el interior de la embajada, las interacciones de Assange con las figuras pro Kremlin han sido un tema constante.

De la filtración de los correos demócratas se ha dicho mucho, aunque faltan cabos por atar, una tarea en la cual está empeñada la justicia de USA, pero hay algo en que todos coinciden: fueron los rusos quienes entregaron la información a Assange y éste la divulgó, y esa acción fue clave para la derrota demócrata.



Estos registros realizados por la empresa española de vigilancia, podrían ser de interés del fiscal especial, Robert Mueller, quien lleva adelante una investigación para aclarar si hubo injerencia rusa y colusión con Wikileaks para perjudicar a Hillary Clinton.

Los reportes indican que, en junio y principios de julio de 2016, Assange recibió más de ochenta visitantes. Entre esas visitas se cuentan la de Sarah Harrison, miembro del personal de WikiLeaks y partidarios de muchos años como Craig Murray, ex embajador del Reino Unido en Uzbekistán y el filósofo croata Sre?ko Horvat.

También se registraron las visitas del abogado de Assange, Gareth Pierce, y de su amigo Vaughan Smith, fundador del Frontline Club.

En noviembre de 2017, se presentó un informe "extraordinario" de 10 páginas sobre la visita de dos líderes separatistas catalanes, Oriel Soler y Arnaud
Grinyo. La visita duró unas tres horas, Assange estuvo acompañado de su abogada Stella Morris, “y una vez finalizada todos se marchan de buen humor, por lo que entendemos la misma tuvo un resultado satisfactorio”, señala el reporte. Assange tuiteó el mismo día en apoyo de la secesión catalana.

En diciembre de 2017, el presidente Lenín Moreno pidió a Assange no intervenir en la crisis de Cataluña “le hemos recordado al señor Assange que no tiene por qué intervenir en la política ecuatoriana porque su estatus no se lo permite. Intervenir en la política ecuatoriana ni en la política de nuestros países amigos. No tiene derecho a hacerlo y se ha comprometido a eso”, le advirtió Moreno. Assange hizo caso omiso.

LA REUNIÓN DE ASSANGE CON AMIR TAAKI EL DESARROLLADOR DEL BITCOIN

Otro reporte indica que el 19 de mayo de 2017, Assange recibió la visita del británico-iraní Amir Taaki, uno de los principales desarrolladores de la moneda virtual Bitcoin. “Wikileaks está muy interesado en el Bitcoin teniendo varios frentes abiertos ahora mismo. La propia financiación de la organización, la recogida de fondos para la causa de Chelsea Manning, que podría ser una tapadera para autofinanciación”, comentó el equipo de informantes de UC Global refiriéndose a la visita de Taaki. El Gobierno británico le impuso a Taaki 10 meses de arresto domiciliario por haber estado 4 meses en Siria luchando con los kurdos y el PKK contra ISIS. “Su defensa legal es a través de Courage Foundation, la misma que Assange, Bradley Manning, Edward Snowden”, dicen los agentes.

 Amir Taakiel hombre duro de la moneda electrónica, bitcoin

Con el tiempo, la operación de contraespionaje de Ecuador se hizo cotidiana. En enero de 2018, los agentes registraron detalles de poca importancia: como el ingreso de una nueva señora de limpieza, las cartas y flores que le llegaban, las mismas que fueron desechadas “de acuerdo al protocolo”.

Según las anotaciones de los agentes, Assange recibió visitas del ex ministro de Asuntos Exteriores de Bolivia, David Choquehuanca, Yanis Varoufakis, ex ministro de finanzas de Grecia. También lo visitaron la periodista estadounidense Lisa Ling, el documentalista Michael Moore, los políticos españoles, Amador Bustinduy y Miguel Ongil López, miembros de Podemos, el partido de Pablo Iglesias.

Los informes indican que, a principios de 2018, la compañera habitual de Assange, era su abogada Stella Morris. Este año también lo visitó, en dos ocasiones, la actriz estadounidense Pamela Anderson, la diseñadora de modas Vivienne Westwood y el periodista Ewen McAskill de The Guardian quien lo visitó dos veces en enero y febrero. Desde el 9 al 21 de febrero de este año, Assange no tuvo visitas.

También se conoce de reuniones con José María Guijarro (Txema), ex asesor del ex canciller Ricardo Patiño, y diputado del izquierdista Podemos, partido del cual se encargó de diseñar el programa electoral para las elecciones de 2015, en España. Guijarro fue el nexo directo entre el ex canciller Patiño y Assange. Txema, como se lo conoce, trabajó para el Gobierno de Rafael Correa desde marzo de 2010, ganando un sueldo de 4.600 euros mensuales. Antiguo simpatizante del Partido Comunista de España, Guijarro ha colaborado con los gobiernos del bloque bolivariano como Paraguay (Lugo), El Salvador (Funes) y Venezuela (Chávez).

El 18 de marzo de 2018, la Senain puso fin al contrato con la firma española. Actualmente, quien se encarga de la seguridad de Assange en Londres es la empresa ecuatoriana PromSecurity Cía. Ltda.

MANAFORT, EL LOBISTA CHINO Y EX JEFE DE CAMPAÑA DE DONALD TRUMP

El 9 de junio de 2016, el hijo mayor de Trump, Donald Trump Jr, Jared Kushner, su yerno y asesor y el entonces jefe de campaña, Paul Manafort, se reunieron con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, relacionada con el Kremlin. Según las agencias de inteligencia de Estados Unidos, la abogada les prometió facilitar información en contra de Hillary Clinton. Manafort, se encuentra detenido procesado por presuntos delitos de lavado de dinero y conspiración rusa para perjudicar al partido demócrata en las recientes elecciones presidenciales.

El encuentro dejó en evidencia la proximidad de Trump con Rusia. Manafort, conocido por su amplia trayectoria de lobismo en el extranjero, fue consejero del ex presidente ucraniano y prorruso Viktor Yanukovych, de oligarcas multimillonarios vinculados a Moscú, así como operador de empresas chinas y del Banco de Desarrollo de China (CDB) el mayor prestamista de Ecuador a cambio de petróleo. La empresa que revende el petróleo ecuatoriano adjudicado a Petrochina, es la multinacional Gunvor, vinculada a Putin, según información del Departamento del Tesoro de USA.

Glenn Simpson que investigó a Trump desde 2015, apuntó a las relaciones comerciales que el ahora presidente de los Estados Unidos mantiene con los “oligarcas rusos”, especialmente en el sector inmobiliario.

En enero de 2017, el sitio web Buzzfeed hizo público un documento que contenía reportes de Christopher Steele, un ex agente de inteligencia británico y experto en Rusia, allí se menciona a Manafort como el nexo de las relaciones comerciales de Trump con Rusia y China.

Es así que, como lobista y representante de intereses chinos, Manafort vino al Ecuador para reunirse con el recién posesionado presidente Lenín Moreno. Las corporaciones chinas estaban interesadas en “comprar las empresas ecuatorianas, CELEC, CNT, Banco del Pacífico y aseguradora Sucre”. La inversión total era por 30.000 millones de dólares. El propósito de Manafort era privatizar los sectores eléctrico, telefónico y la banca púbica, con dinero chino.

ASSANGE NATURALIZADO ECUATORIANO ASILADO EN SU PROPIA EMBAJADA

La ministra María Fernanda Espinosa ha sido defensora de Assange en todo foro mundial al que asistió. Es ella quièn debe responder por todas las oscuras visitas y las acciones que emprendió Assange en la embajada

En enero de este año, la canciller María Fernanda Espinosa, en un intento por solucionar el tema Assange, aceptó la naturalización del hacker, con el fin de que Reino Unido lo considere como agente diplomático y pueda abandonar la embajada, sin embargo, la petición fue negada. La Canciller lucha a brazo partido por alcanzar la Presidencia de la Asamblea General de la ONU, desplazando a su similar de Honduras, a quien Ecuador comprometió su apoyo. En los pasillos de Carondelet se afirma que uno de los compromisos que mueven a Espinosa para llegar a tan alta representación, es la búsqueda de una solución para Julian Assange. Entre las opciones que el régimen de Correa manejó fue que el fundador de Wikileaks sea nombrado agregado diplomático de la ONU y así podría salir de la embajada sin ser detenido.

En marzo de 2018, Ecuador cortó todas las comunicaciones a Assange tras haber roto un acuerdo de finales de 2017, en el que se comprometía a no interferir en asuntos de otros países. Suspenderle el wifi a Assange fue como arrebatarle el cortaplumas a Rambo, dicen los expertos que conocen la experticia del hacker.

El presidente Lenín Moreno ha señalado en varias ocasiones que el “problema heredado” en la embajada, les ha causado “más de una molestia” y que están mirando otras posibilidades que permitan a Assange salir de la embajada para, definitivamente, “librarse del problema”.

El futuro de Assange, buscado en Estados Unidos por conspiración y espionaje, sigue siendo incierto, sin embargo, parece que el fin de su larga estadía dentro de la embajada, está cerca. En eso coincide hasta su propio anfitrión Rafael Correa, quien asegura que el ciberactivista tiene los días contados, aunque las interrogantes respecto a los favores realizados por el hacker, a cambio del asilo otorgado por el gobierno de la Revolución Ciudadana, sean motivo de otra historia.

Proclamado como un ícono de la libertad de expresión y del libre acceso a la información, admirado por millones en el mundo, Julian Assange, sin embargo, guardó silencio frente a la violación a la libertad de expresión, a la corrupción del régimen de Rafael Correa, y a los abusos de otros regímenes aliados. Muy lejos de honrar sus postulados, el fundador de Wikileaks, devino en un instrumento de una presunta conspiración internacional al servicio de aquellos gobernantes del mundo que menos respetan y garantizan la libertad de expresión y los derechos humanos, personajes acusados de autoritarismo que usaron el poder de sus Estados para beneficio personal y de poderosas corporaciones multinacionales, a las que Assange dijo otrora combatir.