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Daniel Noboa y Xi Jinping definirán este 27 de junio el futuro de la central Coca Codo Sinclair

Aunque fue la constructora china Sinohydro la responsable de levantar la principal obra energética del correísmo —con más de 20.000 fisuras estructurales y un impacto ambiental devastador—, a casi una década de su entrega y en un giro inesperado, las actuales autoridades ecuatorianas barajan como la única salida negociar su concesión o venta al mismo país que estuvo detrás de su cuestionada ejecución.

La trama alrededor de la obra de generación hídrica más costosa del país, Coca Codo Sinclair, vuelve a adquirir relevancia tras la visita, desde el domingo pasado, del presidente Daniel Noboa a Beijín y el próximo encuentro con su par Xi-Jinping , programado para este viernes 27 de junio de 2025.
 
Según la ministra de Relaciones Exteriores Gabriela Sommerfeld, uno de los temas centrales de la agenda de los mandatarios será definir el destino de Coca Codo, construida en 2016 por Sinohydro y promovida como la obra estrella del régimen de Rafael Correa, con el que prometió conjurar al fantasma de los apagones, que aún persigue al país.

Aunque el gobierno no ha mencionado a qué empresa china se podría transferir la operación y el mantenimiento de la central hidroeléctrica, el exministro de Energía Carlos Pérez García ya advirtió en noviembre de 2024 en entrevista con Mil Hojas que China Power (casa matriz de Sinohydro) habría presentado al gobierno de Daniel Noboa una oferta para comprar Coca Codo Sinclair.

Es decir, esta gran corporación propuso “salvar” la obra, construida por una de sus subsidiarias y cuestionada por su elevado costo de más de US$3.300 millones y sus fallas de construcción que motivaron un arbitraje internacional en el que Ecuador reclama el pago de US$ 580 millones por los daños causados al país.

Daniel Noboa en China
China, 23 de junio de 2025.- El presidente Daniel Noboa arribó a la República Popular China para cumplir con una importante agenda oficial. Mantendrá reuniones de alto nivel y participará en el Foro de Davos de Verano 2025, que reúne a líderes mundiales para abordar desafíos de la economía global. Foto: Isaac Castillo/Presidencia del Ecuador.

El exministro de Energía Carlos Pérez, en diálogo exclusivo con Mil Hojas, hace siete meses reveló que China Power, matriz de Sinohydro, quiere lavar su imagen y “rescatar” la hidroeléctrica que su filial dejó plagada de anomalías.

A criterio de Pérez, debido a que la opción de venta tendría un alto costo político, la opción más viable sería concesionar su administración. El argumento principal: trasladar la responsabilidad a una concesionaria y proteger al Estado de posibles consecuencias técnicas o legales.

Para el exministro, aunque esta negociación puede sonar descabellada, podría ser la única alternativa realista para evitar una catástrofe económica y ambiental. El Estado podría recuperar lo invertido, siempre que se negocie una tarifa de generación atractiva.

Además de sus limitaciones operativas, Coca Codo Sinclair ha estado envuelta en una telaraña de irregularidades. La Fiscalía abrió una investigación que destapó una presunta red de corrupción que operaba entre 2009 y 2018. Se habrían pagado alrededor de US$76 millones en coimas entregadas por Sinohydro, utilizando a terceras personas, a cambio de falsos servicios de consultorías y representaciones, y canceladas a través de dádivas, cheques y transferencias.

Entre los 37 procesados figuran el expresidente de la República Lenín Moreno y varios de sus familiares por el presunto delito de cohecho durante la contratación de Sinohydro para la construcción de la hidroeléctrica.

También son investigados 5 ejecutivos de Sinohydro y Cai Rungo, exembajador de China en Ecuador, señalado por la Fiscalía como actor clave para la concesión del crédito que el Eximbank otorgó para este proyecto.

La Fiscalía abrió una investigación según la cual, entre 2009 y 2018, Sinohydro habría pagado US$76 millones en coimas para asegurar la adjudicación del contrato. Entre los 37 procesados figuran el expresidente Lenín Moreno y Cai Rungo, exembajador de China en Ecuador.

Pablo Sempértegui, presidente de la Fundación Lucha Anticorrupción, en un encuentro en Quito organizado por el Instituto Republicano Internacional (IRI) aseguró que, desde su planificación, Coca Codo Sinclair estuvo marcada por errores técnicos y omisiones ambientales que provocaron una crisis ecológica sin precedentes, como la desaparición de la cascada San Rafael, la más alta del país

Con ello se inició una cadena de desastres como la deforestación de 500 hectáreas en la zona de influencia del río Coca, lo que ha desplazado a las comunidades cercanas que se quedaron sin acceso a agua potable y fuentes de sustento como la pesca.

Pero, la mayor amenaza es la erosión regresiva del río Coca, que avanza sin control y pone en peligro a la infraestructura de la central y a los oleoductos que transportan el petróleo, cuya reubicación demandaría un costo de US$ 200 millones.

Si no se toman medidas urgentes, Sempértegui advierte que Coca Codo Sinclair podría colapsar mucho antes de cumplir su vida útil de 50 años. “Las soluciones implementadas hasta ahora han sido parches costosos que no han logrado detener el avance del desastre”, enfatizó.

Este es el complejo panorama alrededor de la “emblemática” obra. La gran pregunta ahora es: ¿podrá Daniel Noboa marcar la diferencia con el correato y negociar en condiciones transparentes y beneficiosas para Ecuador o estamos en la antesala de un nuevo capítulo de sumisión y endeudamiento con el dragón asiático?