En Pichincha, casi todas las autoridades acumulan procesos penales, no todos archivados, y dos alcaldes son empresarios y representantes legales de sus compañías
Centro político y productivo del país, en Pichincha ninguna de sus nueve autoridades se salva de denuncias, aunque algunas ya están archivadas. A su vez, cuenta con dos alcaldes empresarios que siguen como representantes legales de sus compañías.
Denuncias que van desde delito de odio hasta delitos contra el agua, pasando por estafa, peculado o abuso sexual; las nueve autoridades seccionales de Pichincha acumulan causas penales, muchas de las cuales ya fueron archivadas. Con excepción de la prefecta Paola Pabón, todos podrían ser candidatos a la reelección en los próximos comicios.
Dos alcaldes empresarios no solo son accionistas de sus empresas, sino que también las representan legalmente. Uno de ellos pagaba cero de impuesto a la renta hasta que asumió la alcaldía.
Además, existen cuatro casos de cambios patrimoniales importantes: los alcaldes de Puerto Quito, Cayambe, San Miguel de los Bancos, así como de la prefecta provincial.
Esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa fue posible gracias al auspicio del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Mil Hojas y otros 36 medios de comunicación se han unido a la alianza periodística de Spondylus Info Lab para difundir la información.
Altos y bajos
En lo que respecta a los aumentos de patrimonio, uno de los casos más importantes es el del alcalde de Puerto Quito, Víctor Mieles Paladines, que llegó por el Partido Socialista Ecuatoriano. En 2023 declaró un patrimonio de USD 51.535, que se incrementó en 92% en 2024, llegando a USD 98.981, para situarse en 2025 en USD 144.788 (un aumento de 46%).
De larga trayectoria en el sector público, Mieles fue consejero provincial y concejal de Puerto Quito antes de ser alcalde.
Su crecimiento patrimonial registra un incremento del 517,07% desde que inició su gestión como concejal. En 2019, al asumir dicho cargo en el Municipio, Mieles reportó un patrimonio total de USD 23.463, compuesto por bienes muebles valorados en USD 1.809 y bienes inmuebles por USD 25.564, manteniendo deudas por USD 4.000. Años más tarde, ya en funciones como alcalde, su patrimonio se elevó a USD 144.788.
Por su parte, el alcalde de Cayambe, Alberto Masapanta Cobacango, evidenció un salto del 112% en apenas tres años. En su declaración de inicio de gestión de 2023, Masapanta reportó un patrimonio de USD 90.000, compuesto íntegramente por bienes inmuebles y sin registrar deudas ni bienes muebles.
Sin embargo, en su declaración periódica de 2025, su patrimonio ascendió a USD 190.744,32, desglosado en USD 35.000 en bienes muebles y USD 125.744,32 en bienes inmuebles, manteniéndose sin deudas contraídas. Llegó a la alcaldía por la alianza Unión Popular, PSE y Avanza.
La prefecta de Pichincha, Paola Pabón Caranqui, también experimentó variaciones al alza en su patrimonio. En funciones desde 2019, el patrimonio de la prefecta de la Revolución Ciudadana se situaba en USD 92.745 ese año y no tuvo fluctuaciones importantes, reportando USD 98.720 en 2023 y 107.237 en su declaración periódica de 2024.
En cambio, para su declaración de 2025, el patrimonio aumentó, registrando un salto del 53,19% frente a lo declarado en 2023, pasando a USD 151.232. Este incremento se explica en el crecimiento de sus bienes muebles a USD 35.000 (que incluyen USD 20.000 en obras de arte y joyas), la aparición de cuentas por cobrar por USD 11.250, el ligero reavalúo de sus bienes inmuebles a USD 178.958 (conformados por un terreno y una casa en la provincia de Pichincha) y, fundamentalmente, por una sistemática reducción de sus pasivos, logrando disminuir sus deudas contraídas de USD 100.295 en 2023 a USD 75.505 en 2025.
Un caso curioso es el del alcalde de San Miguel de los Bancos, Luis Suqui Morocho (Avanza), cuyo patrimonio ha decrecido bastante. En 2023 declaró USD 854.456, al año siguiente USD 748.992 y finalmente en 2025 USD 216.380. El alcalde tampoco presentó su declaración de impuesto a la renta en el 2021.
Tras ser consultado por este equipo periodístico, el alcalde Suqui justificó por escrito la omisión de su declaración de 2021, argumentando que durante ese ejercicio fiscal no se encontraba prestando servicios en ninguna institución pública ni privada, ni desarrollaba actividades económicas que generaran ingresos sujetos a la declaración del impuesto a la renta. Por tal motivo, aseguró el funcionario, no existía una base imponible que lo obligara a presentar dicho documento tributario.
Spondylus Info Lab contactó a los demás funcionarios a través de sus correos electrónicos registrados en el Portal de Transparencia para consultar su postura al respecto; sin embargo, hasta el cierre de este artículo no hubo respuesta.
Negocios paralelos: Autoridades en el mundo empresarial
El cruce de información con los registros de la Superintendencia de Compañías (Supercias) reveló que varios alcaldes de la provincia mantienen nexos societarios y administrativos vigentes con empresas privadas.
Los casos que llaman la atención porque, siendo autoridades, también representan a sus empresas son el del alcalde de Mejía, Wilson Rodríguez Vergara (del Movimiento Fuerza Mejiense), quien consta como administrador actual de la firma Rodriguezcompany S.A.S., dedicada al alquiler de grúas y equipos de construcción.
Y la alcaldesa de Pedro Moncayo, Verónica Sánchez Cárdenas, quien aparece registrada simultáneamente como accionista y administradora actual de la Compañía de Importaciones y Exportaciones Veronica Sanchez Verisan Cia. Ltda., empresa enfocada en la venta al por mayor de productos diversos. Llegó a la Alcaldía por la alianza SUMA-Pachakutik-AIRE.
Además, no presentó su declaración de impuesto a la renta en 2019, según el portal del SRI.
Ninguno dio su versión sobre si esta situación les generaba algún conflicto de interés, aunque sus empresas no tuvieran contratos con el Estado.
De su lado, el alcalde de Pedro Vicente Maldonado, Freddy Arrobo Arrobo (ID), es accionista de la Compañía de Camionetas Pedro Vicente Maldonado S.A. y de Transportes Samiban S.A., esta última con registros de haber mantenido un contrato de subasta inversa electrónica con el Municipio de San Miguel de los Bancos en el año 2015, mucho antes de la posesión de Arrobo.
Tras ser consultado por este equipo periodístico, el funcionario remitió una carta oficial fechada el 5 de junio de 2026, en la cual respondió textualmente: “Me permito poner en su conocimiento que actualmente me encuentro ‘inactivo’ como accionista de las compañías que hace mención». Esa inactividad no se refleja en la Superintendencia de Compañías, según constató Spondylus Info Lab.
Finalmente, el alcalde de Rumiñahui, Fabián Eduardo Iza Marcillo, se encuentra registrado como accionista actual de Galileo Galilei Cia. Ltda., una entidad dedicada a la educación primaria, pero no es su representante legal.
Expedientes acumulados: El historial judicial de las autoridades
El Sistema Automático de Trámite Judicial Ecuatoriano (Satje) alberga múltiples expedientes penales que involucran a las autoridades pichinchanas en investigaciones por delitos que van desde peculado y estafa hasta abuso sexual y daño a bienes ajenos.
El alcalde de Quito, Pabel Muñoz López, fue investigado por el presunto delito de peculado con una indagación previa que data de 2024, pero al final la Fiscalía pidió el archivo en octubre de 2025. Además, el alcalde Muñoz es investigado de manera reservada por la compra de 60 trolebuses, proceso en el cual ha sido llamado a rendir versión.
En su historial también consta una causa penal originada por presuntos hechos ocurridos el 30 de septiembre de 2010, cuando se desempeñaba como viceministro del Ministerio de Inclusión Económica y Social, en el Gobierno de Rafael Correa. La prescripción se dictó en febrero de 2025, al haber transcurrido más de 14 años.
En respuesta a una solicitud de información enviada por Spondylus Info Lab, el alcalde Muñoz señaló que, en el caso de peculado, la denuncia se originó por una escritura no registrada en 1991, fecha en la que él no ejercía funciones municipales, por lo que la Fiscalía ya dispuso el archivo. Sobre la indagación del caso trolebuses, enfatizó que su participación se limitó a la firma de un memorando de entendimiento técnico con la UNOPS (Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos), mientras que la decisión de compra, especificaciones y ejecución del contrato fueron competencia exclusiva de la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros, la cual cuenta con autonomía administrativa. Finalmente, respecto a la causa prescrita por hechos de 2010, aseguró que durante las diligencias de la Fiscalía no se hallaron elementos que sustentaran responsabilidad alguna en su contra.
El alcalde de San Miguel de los Bancos concentra tres expedientes. En 2024 enfrentó una denuncia por el presunto delito de abuso sexual. En noviembre de ese mismo año, el fiscal provincial solicitó el archivo de la investigación al considerar que la conducta no configuraba dicho delito, pedido que finalmente fue aceptado por la Corte Provincial. A esto se suma una causa por presuntos delitos contra el agua, cuya solicitud de archivo fue remitida por la Fiscalía en agosto de 2025.
Frente a estas indagaciones, Suqui respondió mediante una carta oficial que siempre ha colaborado con las autoridades. Recalcó que tanto en la denuncia por abuso sexual como en la de delitos contra el agua, la propia Fiscalía solicitó los respectivos archivos tras concluir que los hechos no configuraban una infracción penal y al no existir elementos de convicción suficientes que sustenten una imputación, por lo que no existió formulación de cargos. Adicionalmente, el funcionario aclaró que el tercer expediente que figura en su contra por daño a un bien ajeno no guarda relación con su administración actual como alcalde, sino que se trató de decisiones institucionales ejecutadas en el pasado cuando ejercía funciones de procurador síndico en el cantón Pedro Vicente Maldonado.
La prefecta Pabón registra una causa por el presunto delito de ocupación, uso ilegal de suelo o tráfico de tierras, en la cual la fiscal provincial Mayra Soria solicitó el archivo el 7 de octubre de 2025. Asimismo, enfrentó una investigación por los presuntos delitos de homicidio y estafa vinculados a bienes incautados que reposaban en las bodegas de la Prefectura, proceso que fue archivado por falta de elementos de convicción. Como antecedente consta que en 2019 fue procesada por el delito de rebelión, caso que no figura activo en el sistema judicial debido a que recibió amnistía.
El alcalde de Cayambe, Segundo Masapanta, acumula procesos por falsificación, estafa y actos de odio. Todos archivados.
El patrimonio de seis alcaldes de Guayas con crecimiento inusual, uno no reportó la compra de un carro valorado en USD 325.000
Seis alcaldes de Guayas han tenido cambios patrimoniales importantes, uno de ellos lo aumentó en USD 800 mil, en tanto que otros enfrentan juicios o han obtenido millonarios contratos.
Los patrimonios de 15 de los 25 alcaldes de la provincia de Guayas crecieron tras asumir sus funciones en 2023, seis de ellos con aumentos inusuales, siendo el máximo USD 800 mil. Las autoridades seccionales de esta provincia, que cuenta con 4,3 millones de habitantes, también registraron procesos penales, en nueve casos, tres de ellos vigentes, según los registros del Sistema Automático de Trámite Judicial Ecuatoriano (e-Satje).
Además, diez alcaldes mantienen relación activa con empresas inscritas en la Superintendencia de Compañías. En el caso del flamante prefecto Carlos Encalada Villacís, aún consta vinculado a seis empresas. Encalada reemplaza desde el 14 de mayo a Marcela Aguiñaga (exRC), tras su renuncia un año antes de terminar el periodo para el que fue elegida.
En esta provincia, dos cantones tienen autoridades subrogantes y designadas ante la falta de sus alcaldes titulares. Se trata de Guayaquil, donde Tatiana Coronel asumió la función porque Aquiles Álvarez se encuentra detenido desde el 11 de febrero pasado; y en Nobol, donde María Belén Candado Veliz reemplazó a Marvin Salas, fallecido en septiembre de 2025.
En Guayas, tres dignidades no han presentado su declaración de impuesto a la renta, al menos una vez, en los últimos siete años, según el Servicio de Rentas Internas (SRI), mientras que las compañías de dos funcionarios han mantenido contratos con el Estado.
Esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa fue posible gracias al auspicio del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Mil Hojas y otros 36 medios de comunicación se han unido a la alianza periodística de Spondylus Lab para difundir la información.
Los incrementos patrimoniales
Entre los alcaldes con marcados crecimientos en sus patrimonios constan los de Naranjito, Naranjal, Marcelino Maridueña, Guayaquil, El Triunfo y Simón Bolívar. Los valores que reportaron en sus declaraciones de inicio de gestión contrastan con las de años posteriores, según los registros de la Contraloría General del Estado.
Por ejemplo, el formulario patrimonial del alcalde de Naranjito, Cristian Suárez Peñafiel, tenía todos los casilleros con valores en cero dólares en 2023. Dos años después, en 2025, reportó USD 637.076 e incluyó entre sus bienes cuatro carros por USD 120.000, dos de ellos comprados en USD 45.000 cada uno, el mismo día, el 23 de octubre del 2023.
Entre sus bienes inmuebles, registró tres casas valoradas en USD 258.362, dos en Guayas y una en Santa Elena. Como única deuda constan USD 12.150 de la tarjeta de crédito a nombre de Suárez Peñafiel.
Electo por el Partido Social Cristiano (PSC), Cristian Suárez, médico de 48 años, no registra compañías y no tiene Registro Único de Contribuyente (RUC) en el SRI. En su formulario del 2024 declaró haber recibido USD 250.000 por concepto de “derechos fiduciarios, de propiedad intelectual o por herencias”. Spondylus Lab le preguntó una versión al respecto, pero no obtuvimos respuesta.
De su lado, el alcalde de Naranjal, Juan Carlos Rivera Gutiérrez, comerciante de 46 años, también registra un incremento patrimonial desde que llegó a esa dignidad en 2023 auspiciado por el movimiento Creando Oportunidades (CREO). El cantón es uno de los más violentos del país con una tasa de muertes violentas de 152,71 por cada cien mil habitantes en 2025.
En 2023, Rivera declaró un patrimonio por USD 1.027.026 y que en 2025 se incrementó a USD 1.871.650, según la Contraloría. Entre sus bienes incluyó 27 propiedades, diez de las cuales fueron adquiridas en 2024.
Mientras que sus deudas, por USD 370.157, comprenden un préstamo hipotecario por USD 332.072, un préstamo personal y su tarjeta de crédito. En 2024 el alcalde compró tres fincas, dos terrenos, tres lotes, un solar y una propiedad, valoradas en USD 452.384. Todas adquiridas el 3 de junio del 2024, de acuerdo con el formulario de Contraloría.
En los registros de la Superintendencia de Compañías no consta que el alcalde tenga empresas y en el SRI tampoco consta inscrita alguna actividad comercial, solo el pago de impuesto de USD 8.178 en 2025. Aunque se le envió un mail con preguntas, no fueron respondidas hasta el cierre de esta publicación.
En Guayaquil, también registra un aumento patrimonial la alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, economista de 34 años. A la Contraloría le reportó bienes por USD 986 el 16 de mayo de 2023 cuando asumió como concejala, en tanto que en octubre de 2024 su declaración registró el valor negativo de USD 1.842.
No obstante, en el formulario periódico de 2025 reportó un patrimonio de USD 53.591 que comprendía un departamento valorado en USD 54.991. Entre sus deudas solo constan valores por su tarjeta de crédito. El inmueble fue adquirido el 1 de mayo del 2025. Para esta investigación se le consultó al respecto, pero no respondió.
Del Movimiento Renovación Total (RETO), Tatiana Coronel reemplazó desde el 11 de febrero de este año a su coideario, el alcalde Aquiles Álvarez, investigado por varios delitos y actualmente detenido en la Cárcel del Encuentro. La Fiscalía acusa a Aquiles Álvarez de lavado de activos, por introducir en el sistema financiero las ganancias por la venta ilegal de combustibles.
A diferencia de Coronel, el patrimonio de Álvarez retrocedió durante su periodo de alcalde. Pasó de USD 7,7 millones en 2023 a USD 7,4 millones en 2025, una disminución de alrededor de USD 300 mil. Álvarez declaró no tener bienes inmuebles. Sin embargo, informes de la UAFE del caso llamado Goleada, señalan que habría adquirido USD 6,2 millones en bienes, terrenos en Santa Elena y departamentos en Samborondón.
En su declaración de bienes del 2023, cuando asumió el cargo, Álvarez incluyó tres carros, por USD 5.259, USD 63.996 y USD 120.000. No obstante, no mencionó un vehículo Mercedes Benz G 500 del año 2023 valorado en USD 325.000 que aún sigue a su nombre. Ninguno de los carros fue registrado en los formularios patrimoniales de los años siguientes.
El capital del reelecto alcalde del cantón Marcelino Maridueña también aumentó en su gestión. El patrimonio de Pedro Orellana Ortiz, abogado de 54 años electo por la coalición Partido Social Cristiano (PSC)-Movimiento Madera de Guerrero, pasó de USD 168.077 en 2023 a USD 225.125 el año pasado. Su patrimonio en 2019, en su primera administración, se ubicó en USD 134.226.
De su lado, la alcaldesa de El Triunfo, Mabel Tenezaca López, electa por la Revolución Ciudadana, pasó de tener USD 61.105 cuando se posesionó en el cargo a USD 111.320 dos años después. Entre sus bienes consta una casa en Guayas valorada en USD 25.000 y adquirida el 1 de marzo del 2025, lo que fue confirmado por la alcaldesa.
“Dicho incremento corresponde principalmente a la adquisición de una vivienda durante el año 2025, que fue incorporada de manera legal, registrada y oportunamente declarada ante los organismos competentes”, señaló Tenezaca en un escrito para este reportaje.
La alcaldesa agregó que sus declaraciones patrimoniales incluyen “tanto los activos como las obligaciones financieras vigentes relacionadas con dichos bienes”.
También electa por la RC, la alcaldesa del cantón Simón Bolívar, María Fernanda Vargas, presentó su formulario de bienes con el valor negativo de USD 3.390 en el 2023, monto que en 2025 se convirtió en positivo y alcanzó los USD 139.014. En su declaración de 2023 consta el valor de USD 110 de un inmueble, cifra que atribuye a “errores de digitación que fueron posteriormente corregidos y reportados ante la Contraloría”.
“Una vivienda adquirida en 2018 fue registrada por USD 110 cuando su valor correcto es USD 110.000. Asimismo, la deuda hipotecaria asociada a ese inmueble ya constaba en la declaración inicial y continúa vigente, con un saldo menor, debido al pago normal del crédito”, argumentó en su respuesta enviada a Spondylus Lab, María Fernanda Vargas, una de las pocas autoridades seccionales que respondió a los pedidos de contrastación enviados.
Intimidación, entre procesos judiciales
Dos de los 25 alcaldes de Guayas son objeto de investigación por parte de la Fiscalía, en casos que son de conocimiento público. El alcalde de Guayaquil acumula cuatro causas, dos de ellas en la etapa de instrucción fiscal, uno en juicio y otro en solicitud de archivo.
Alvarez fue llamado a juicio en el caso Triple A, por el presunto delito de comercialización ilegal de combustibles en la frontera sur, un proceso iniciado en julio del 2024 y que involucra a 16 personas y seis empresas. Según la Fiscalía, las empresas del alcalde habrían desviado el diésel subsidiado vendiéndolo a otros a precio de mercado, lo que habría provocado un perjuicio al Estado de USD 100 millones. Luego, la Fiscalía abrió la investigación conocida como Goleada, ahora en etapa de instrucción fiscal, por el presunto delito de lavado de activos y que se deriva del caso inicial de la venta ilegal de diésel.
A raíz del caso Goleada, en el allanamiento a su vivienda en una urbanización de Samborondón, el 10 de febrero de 2026, la Policía declaró que el alcalde no portaba el grillete, por lo que ahora se lo lo investiga por presunto incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, proceso que está en etapa de instrucción fiscal.
La justicia también lo investigaba por una denuncia de peculado presentada en septiembre del 2024 por el dirigente de la Federación de Transportistas Urbanos del Guayas, Christian Sarmiento, y que tenía como sustento un informe de Contraloría sobre el contrato firmado en 2022 entre la ATM y la empresa STG encargada de recaudar los ingresos del sistema de la Metrovía. El caso se encuentra en proceso de archivo, pues Sarmiento y otros denunciantes de la Fetug presentaron escritos con su “desistimiento voluntario”.
Otro caso es el de la alcaldesa de Yaguachi, Viviana Olivares Coll, electa por el movimiento Revolución Ciudadana, cuyo proceso está en trámite de archivo. Se trata de una denuncia cuando se desempeñaba como presidenta del GAD parroquial Virgen de Fátima, presentada por Lorena Benalcázar, una exjueza que el 27 de abril del 2022 la acusó de una supuesta intimidación y amenazas.
La Fiscalía pidió el archivo del caso, que está pendiente, por no haberse obtenido “elementos suficientes para formular cargos”.
Empresario con contratos públicos
Entre los alcaldes del Guayas, dos han recibido contratos públicos. Se trata de Luis Chonillo Breilh, de Durán, quien administra desde el extranjero la sexta ciudad más poblada del Ecuador. Chonillo ha estado vinculado a ocho empresas, en cuatro como accionista actual, entre ellas Poligráfica C.A., una compañía que ha recibido 14 contratos desde 2023 hasta la fecha.
Poligráfica C.A., una empresa tradicional guayaquileña y que es de la familia de Chonillo, obtuvo contratos por USD 19,4 millones con el Ministerio de Educación, según los datos del Servicio Nacional de Contratación Pública, Sercop. La mayoría de las adjudicaciones se dio para la impresión de libros, adhesivos vehiculares y otros documentos.
Las empresas del alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, también figuran como contratistas del Estado. La compañía Gasgrupco S.A. obtuvo dos adjudicaciones por un total de USD 453.600 en diciembre de 2023, de parte de las municipalidades de Salinas y de Durán. Ninguno de los alcaldes respondió el cuestionario sobre sus contratos, enviado por el equipo de Spondylus Lab.
Dos alcaldes azuayos aparecen como accionistas de un restaurante inexistente en Quito mientras otros cuatro registran saltos patrimoniales de hasta el 134%
Un nuevo remezón a nivel seccional ocurrió a inicios de junio: al alcalde de Cuenca se le suspendieron los derechos de participación y ya no puede ejercer su cargo. Ahora Marisol Peñaloza dirige los destinos de la tercera ciudad más grande del país.
Azuay es una de las provincias más prósperas y estables. Con más de 900.000 habitantes y una economía que combina industria, comercio, minería y servicios, alberga a Cuenca, la tercera ciudad más poblada del Ecuador. Sus cifras de violencia contrastan con el resto del país: en el primer semestre de 2025 fue la única zona de planificación policial que registró una reducción de homicidios, con un descenso del 54% frente al mismo período de 2024. Pero esa calma no se refleja en todo el territorio provincial.
El cantón Camilo Ponce Enríquez, en el extremo occidental de la provincia, se convirtió en 2024 en el cantón más violento de Ecuador por tasa anual de homicidios: 258,56 muertes por cada 100.000 habitantes, doce veces más alta que el promedio latinoamericano. La violencia sucede en medio de disputas por el control de la minería ilegal por parte de la delincuencia organizada. Ese año el cantón registró secuestros masivos de personal minero, masacres con víctimas encontradas descuartizadas en campamentos clandestinos y el asesinato del propio alcalde, José Sánchez, en abril de 2024.
Desde entonces, la abogada Magali Sánchez Guerrero ejerce como alcaldesa designada para completar el período 2023–2027. Llegó a la concejalía por la alianza Cambio Histórico Ponceño (DSI-UP-APP). Pese a los operativos militares sostenidos, la minería ilegal persiste: casi cada semana el Ejército clausura bocaminas y destruye campamentos, pero siguen apareciendo nuevos.
Esta investigación cubre a las 14 autoridades municipales actualmente en funciones y al prefecto de la provincia, sustentada en consultas de registros públicos de varias instituciones. Uno de los casos más curiosos es el de dos alcaldes de cantones distintos que son accionistas de una misma empresa constituida en 2026 que declara operar como restaurante en una dirección del Centro Histórico de Quito donde no existe ningún establecimiento verificable.
Mientras se desarrollaba esta investigación, se produjo un cambio inesperado en la conducción de la capital provincial: el 11 de junio de 2026, el alcalde de Cuenca, Cristian Zamora, perdió sus derechos políticos de participación por seis meses tras una sentencia del Tribunal Contencioso Electoral por violencia política de género, y la vicealcaldesa Marisol Peñaloza Bacuilima asumirá como subrogante.
Además, cuatro alcaldes azuayos registran incrementos patrimoniales de entre el 35% y el 134% entre una declaración y otra; cuatro mantienen vínculos con empresas privadas activas; solo uno mantiene una deuda tributaria en firme y una sola autoridad aparece vinculada a una investigación penal que no derivó en formulación de cargos.
Esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa fue posible gracias al auspicio del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Mil Hojas y otros 36 medios de comunicación se han unido a la alianza periodística de Spondylus Info Lab para difundir la información.
Aumentos en patrimonio
Cuatro de los 15 alcaldes de la provincia de Azuay registran incrementos patrimoniales significativos de entre el 35% y el 134% entre una declaración y otra, según los registros de la Contraloría General del Estado. El caso con mayor recorrido a lo largo del tiempo es el del alcalde reelecto de Paute, Raúl Delgado Orellana, ingeniero civil de 55 años, que ganó por la alianza Paute Bonito. Acumula cuatro períodos consecutivos al frente de municipios azuayos: dos en Guachapala y dos en Paute. Incluso fue presidente de la Asociación de Municipalidades del Ecuador en el año 2019.
Sus registros ante la Contraloría muestran un crecimiento sostenido desde el inicio de su primera gestión en Paute: USD 84.205 en 2019 y USD 126.079 en 2020, equivalente a un 50% más, impulsado por inversiones en bienes muebles e inmuebles. Para 2022, el incremento fue de 61%, principalmente por bienes inmuebles, su patrimonio total entonces era de USD 202.641.
Al cierre de su primer período en 2023, Delgado Orellana declaró USD 304.772. Pero hay un detalle que los registros no explican: al día siguiente de esa declaración, al iniciar su segundo mandato, presentó una nueva declaración por USD 292.778. En cuestión de horas, la diferencia entre ambos registros es de casi USD 12.000.
Otro de los incrementos corresponde al alcalde de Gualaceo, Marco Tapia Jara, cuyo patrimonio pasó de USD 19.139 en 2024 a USD 44.730 en 2025, esto es un aumento del 134% en apenas un año. El salto se explica, según la información declarada ante la Contraloría, por la incorporación de bienes muebles: USD 5.000 en menaje de casa, USD 5.000 en semovientes (ganado) y una motocicleta valorada en USD 2.109.
El alcalde de Chordeleg reelecto, Deifilio Arévalo Vásquez (que ganó por la alianza SUMA-Construye), tiene una de las trayectorias más particulares con incrementos y caídas drásticas. En 2020 declaró USD 579.510. En 2022 reportó USD 165.840, lo que indica una caída del 71% en dos años. En su declaración de inicio de gestión de 2023 registró USD 223.913, es decir un incremento del 35% y ese mismo año, en su declaración periódica, reportó USD 308.830, lo que significa un aumento adicional del 38% asociado principalmente a bienes inmuebles.
William Patricio Maldonado Jiménez, al frente de la alcaldía de Nabón, registra el patrimonio absoluto más alto entre los cuatro casos analizados. En 2020 declaró USD 498.517, cifra que ascendió a USD 711.906 en 2023, un incremento del 43% explicado principalmente por aumentos en inversiones y bienes muebles e inmuebles.
El panorama patrimonial de las autoridades subnacionales de Azuay tiene un capítulo adicional que se definió durante los primeros días de junio. El 11 de junio de 2026, el alcalde de Cuenca, Cristian Zamora (que ganó por la ID) perdió sus derechos políticos de participación por seis meses tras una sentencia del Tribunal Contencioso Electoral por violencia política de género, a raíz de una denuncia presentada por la concejala Diana González Arteaga.
Zamora deberá pagar una multa de USD 12.050 y tomar un curso de 40 horas sobre violencia de género; además, enfrenta una investigación de la Fiscalía por presunto enriquecimiento ilícito. En su ausencia, asumirá como alcaldesa subrogante la vicealcaldesa Marisol Peñaloza Bacuilima, concejala de Cuenca desde 2019 y reelecta en 2023 con la lista Democracia Sí-Pachakutik.
Las declaraciones patrimoniales de Peñaloza ante la Contraloría muestran una trayectoria estable. Sus activos incluyen tres terrenos en Azuay valorados en conjunto en USD 130.571,78, además de bienes muebles: menaje de casa, maquinaria y equipo, inventarios por alrededor de USD 50.000. Su patrimonio total se ha mantenido entre USD 117.805 y USD 127.735 en sus declaraciones más recientes, con pasivos de alrededor de USD 38.000 a USD 59.500 en préstamos personales y tarjeta de crédito. A diferencia de otras autoridades de la provincia, Peñaloza no registra empresas activas en la Superintendencia de Compañías, no tiene procesos en el E-SATJE, no registra deudas en firme con el SRI y mantiene al día sus declaraciones de impuesto a la renta.
Dos alcaldes accionistas de la misma empresa
Entre los registros de la Superintendencia de Compañías aparece un dato que conecta a dos alcaldes de cantones distintos: Raúl Delgado Orellana, de Paute, como Adrián Berrezueta Barreto, de Pucará, figuran como accionistas activos de Terrauio S.A.S., empresa en la que el primero tiene invertidos 300 y el segundo 700 dólares de capital. La compañía fue constituida el 12 de enero de 2026, tres años después de que ambos asumieran sus alcaldías. Su actividad declarada ante el Servicio de Rentas Internas es la de restaurante, con establecimiento matriz registrado en la calle García Moreno del Centro Histórico de Quito, en el edificio Amador. Como la compañía fue creada en enero de este año, aún no reporta balances.
Sin embargo, tras una revisión in situ de este equipo, en la dirección y edificio señalados no se identificó ningún restaurante. Además, tras una búsqueda en la web, el número telefónico fijo de la empresa, registrado ante la Superintendencia de Compañías, coincide con un registro antiguo de los teléfonos institucionales del Banco Central del Ecuador (BCE) que data de 2016. Al llamar, el mensaje de la operadora indica que el número “no es el correcto”.
Ni Delgado Orellana ni Berrezueta Barreto respondieron las solicitudes de información de este equipo periodístico.
El segundo vínculo de Berrezueta Barreto añade otra capa. El alcalde de Pucará figura también como accionista de la Compañía Minera Espinoza & Asociados Commine S.A., una empresa activa creada en 2019 por ocho socios. El alcalde tiene USD 200 de acciones y maneja el 14% del capital.
Según la información de la Superintendencia, la compañía minera de Berrezueta Barreto se dedica a la extracción de minerales metalíferos como oro, plata, platino y a la extracción y preparación de minerales por su contenido de metales no ferrosos, como aluminio (bauxita), cobre, plomo, zinc, estaño, manganeso, cromo, níquel, cobalto, molibdeno, tántalo, vanadio, etcétera.
El último balance financiero registrado ante la Superintendencia es del 2019, cuando la compañía declaró un patrimonio total de USD 1.400 y cero dólares en ingresos.
Las otras dos empresas de Delgado Orellana son Animalpaute S.A.S. que opera Animal Paute, un parque temático en el propio cantón donde interactúan más de 40 especies de animales, desde conejos y cobayas hasta aves exóticas, orientado al turismo familiar. También tiene a Jurassicpaute S.A.S., que está detrás de Jurassic Paute, un parque de réplicas de dinosaurios animatrónicos de hasta diez metros que se promociona activamente en redes sociales como uno de los atractivos turísticos del cantón.
De su lado, el alcalde de Sevilla de Oro, Byron Rubio Heras, figura como accionista de Asoturi S.A.S., una operadora turística constituida el 7 de febrero de 2022 en la parroquia Palmas, aproximadamente un año antes de que Rubio Heras asumiera la alcaldía en 2023. La empresa está dedicada a la planificación y organización de paquetes de viajes y tours en un cantón que el Ministerio de Turismo identifica como uno de los destinos con mayor potencial turístico del Azuay.
La revisión de los registros del sistema judicial Satje, también muestra que Azuay presenta el menor número de autoridades seccionales vinculadas a investigaciones penales entre las provincias examinadas. Durante el período analizado se identificó un solo caso.
Se trata de la alcaldesa de San Fernando, María Aurelia Sarmiento Gavilanes, quien aparece vinculada a una causa por presunto daño a bien ajeno ingresada en diciembre de 2020. Según los registros judiciales, el proceso no avanzó a etapa de juicio ni derivó en una sentencia condenatoria o absolutoria. El expediente atravesó conflictos de competencia y tampoco llegó a la fase de formulación de cargos.
Las organizaciones políticas nacionales no ganan solas en las provincias, apenas un 35% de autoridades seccionales responde sólo a esas agrupaciones, el resto ha ganado sus cargos por alianzas entre ellas o con movimientos locales y muchas veces son los mismos personajes, caciques locales, los que se imponen.
Nombres simples que pretenden atraer a electores con conceptos de unión, de cambio, de belleza, de renovación, de progreso son las alianzas más comunes para las elecciones seccionales en Ecuador, donde los partidos o movimientos políticos nacionales no logran imponerse solos frente al poder local. Para muestra un botón: “Por ti Urdaneta mi tierra amada”.
Solo el 35% de alcaldes y prefectos del país proviene de un solo partido o movimiento político nacional, es decir 89, de los cuales 78 son alcaldes y once prefectos. El resto proviene de alianzas entre tiendas nacionales o entre estas y movimientos locales.
El caso más extremo registrado en 2023 es la alianza “Unidos por Los Ríos”, listas 1-3-4-17-20-21-23-25, en la que confluyeron ocho partidos o movimientos: Centro Democrático; Partido Sociedad Patriótica; Pueblo, Igualdad y Democracia; Democracia Sí; CREO; SUMA y Construye. Juntos ganaron dos puestos de los 14 que estaban en juego en esa provincia. Se llevaron las alcaldías de Baba y Vinces.
Manabí es otro caso particular donde la identidad local se impone. Así, la Alianza por la Unidad Manabita, que agrupa a los movimientos locales Caminantes y Movimiento Unidad Primero (MUP) se unió con el Partido Social Cristiano y con SUMA para las elecciones seccionales. De las seis alcaldías que ganó (de un total de 23 cargos en competición), cuatro fueron con autoridades reelectas. Además, para obtener otros dos cantones, esta alianza se amplió e incluyó a los movimientos cantonales transformándose en Alianza por la Unidad Bolivarense y Alianza por la Unidad Rocafortense.
La Revolución Ciudadana, que es potente en Manabí, también tuvo que competir bajo la alianza RC-Sí Podemos, listas 5-72, para obtener siete alcaldías, de las cuales tres fueron reelección.
En El Oro, el Movimiento Sur Unido Regional, liderado por el prefecto reelecto Clemente Bravo, ganó también las alcaldías de El Guabo, Pasaje, Santa Rosa y Zaruma.
Los movimientos locales no son monopolio de la Costa. En Chimborazo, el Movimiento Político Provincial Cambio (MPPC) se impuso en Alausí, Chambo y Chunchi. Integración Cívica Tungurahua, en alianza con Centro Democrático (CD-MCAT), obtuvo las alcaldías de Baños, Mocha y Patate en esa provincia. Mientras que en Carchi existe el Movimiento Social Conservador del Carchi (MSC) que obtuvo la prefectura y las alcaldías de Montúfar, Bolívar y Mira, estas dos últimas con organizaciones nacionales distintas. Tres de los cuatro son autoridades reelectas.
En los comicios seccionales de 2023, las organizaciones nacionales con mayores puestos fueron la RC y el Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, ambos con 23 dignidades cada uno.
De acuerdo con el Mapa de organizaciones políticas de Ecuador (2025), en el país existen 17 partidos y movimientos políticos nacionales, 62 movimientos provinciales, 139 cantonales y 15 parroquiales.
Para Simón Pachano, politólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), hay dos factores que explican la débil presencia local de los movimientos y partidos nacionales.
Por un lado, aseguró, en Ecuador no existen partidos políticos con ideario, militantes, escuelas de formación o foros de discusión sobre políticas públicas; lo que existe son membretes políticos, maquinarias que necesitan ganar para mantenerse. Por otro lado, añadió, el país es bastante fragmentado, con identidades cantonales y regionales fuertes, cuya realidad no depende de la política nacional, incluso puede ser más prestigioso seguir manteniendo presencia local en lugar de ir a la Asamblea Nacional, por ejemplo.
Esta situación no es única de Ecuador, sino que es muy normal en América Latina, con excepción posiblemente de Uruguay, explicó el politólogo.
“Me parece que impera una lógica de tipo empresarial, si quiero entrar en un territorio es más fácil aliarme con el líder de ese territorio, me consigo un vendedor local, en lugar de desarrollar mi infraestructura desde cero”, comentó Pablo Medina, politólogo de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).
Aunque no hay estudios sobre cómo funcionan las dinámicas de alianzas entre organizaciones políticas, Pachano señaló que generalmente son circunstanciales, ganen o pierdan la elección, se acaban; de ahí la importancia de quién realmente es la persona que se convertirá en alcalde o prefecto.
Spondylyus Info Lab presenta esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa, elaborada gracias a una beca de producción periodística del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Treinta y siete medios de comunicación se han unido para difundir esta información.
Alrededor de la mitad de los alcaldes y prefectos del país ha estado inmerso en procesos penales, muchos de ellos archivados. Tres alcaldes están detenidos y un cuarto tiene un auto de llamamiento de juicio.
Presuntos delitos que van desde el robo o la estafa hasta asociación ilícita o el peculado pasando por el incumplimiento de decisión de autoridad competente, conforman el grueso de 264 procesos penales que atañen a 118 alcaldes y prefectos, más de la mitad de las autoridades subnacionales del Ecuador.
De estos procesos, 217 son archivados de la investigación previa por pedido de la Fiscalía. Además, hay dos archivados por prescripción y dos archivados por principio de oportunidad. En total son 221 procesos archivados sin formulación de cargos, es decir la mayoría.
Veinte de las 245 autoridades al frente de alcaldías y prefecturas, alrededor de un ocho por ciento, han sido procesadas por más de un delito, en algunos casos antes de que asumieran su cargo. Estas son las cifras que arroja el sistema público de consulta de procesos judiciales electrónicos del Consejo Nacional de la Judicatura, llamado e-Satje.
Spondylyus Info Lab presenta esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa, elaborada gracias a una beca de producción periodística del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Para difundir esta información, se han unido 37 medios de comunicación.
Autoridades acumulan varios procesos
Entre los casos que no han sido archivados y que no se relacionan con cuestiones administrativas, esta alianza periodística encontró 28 procesos penales que atañen a 20 autoridades subnacionales. La que ha enfrentado más procesos es la alcaldesa de Carlos Julio Arosemena Tola, Ligia Caiza, que ganó esa dignidad en 2023 por la alianza Partido Sociedad Patriótica, Avanza y CREO con el movimiento local Antisuyo Ushito (3-8-21-61). Este cantón, junto con Tena, concentra la mayoría de las concesiones mineras de la provincia de Napo.
La ingeniera ambiental registra cuatro causas: tres son por presunta asociación ilícita ligada al tráfico de combustible y otro por presunta minería ilegal. En los tres primeros, Ligia Caiza fue declarada inocente en primera instancia y la sentencia ya se encuentra ejecutoriada, mientras que, en el cuarto, la Fiscalía no formuló cargos en su contra. Este caso comenzó con un operativo de la Policía Nacional para desarticular una presunta banda de tráfico de combustibles usados para minería ilegal. Para la Fiscalía, Caiza y su esposo, Jofre Coronel (quien tiene a su nombre una concesión minera artesanal), habrían sido los líderes de esta organización. La investigación se abrió el 31 de marzo de 2023, mes y medio antes de que Ligia Caiza fuese posesionada como alcaldesa, y la sentencia se dictó en enero de 2026.
Después de Caiza, el alcalde de Guayaquil enfrenta tres procesos. Aquiles Álvarez, que llegó por la alianza RETO-RC y dirige la ciudad más poblada del país, fue llamado a juicio en el caso Triple A, por el presunto delito de comercialización ilegal de combustibles en la frontera sur, un proceso iniciado en julio del 2024 y que involucra a 16 personas y seis empresas.
Según la Fiscalía, las empresas habrían desviado el diésel subsidiado vendiéndolo a precio de mercado, lo que habría provocado un perjuicio al Estado de USD 100 millones. Luego, la Fiscalía abrió la investigación conocida como Goleada, ahora en etapa de instrucción fiscal, por el presunto delito de lavado de activos, derivado del caso inicial.
Cuando fue detenido en su casa en Samborondón, el 10 de febrero pasado, Álvarez no portaba el grillete, por lo que ahora es investigado por el presunto incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente. Empresario y dirigente deportivo, Álvarez ha mantenido relación con una treintena de compañías y el análisis de su patrimonio demostró cambios inusuales, así como la no inclusión de todos sus bienes. Entre 20023 y 2024 tuvo un retroceso en su patrimonio de USD 1,8 millones. Al inicio de su gestión había declarado USD 7.730.592 y en 2024 USD 5.870.330. Para 2025 lo aumentó a USD 7.431.403. Ahora lo reemplaza su coidearia Tatiana Coronel al frente de la Alcaldía de Guayaquil.
Otro caso es el del prefecto de Sucumbíos, Yofre Poma Martín, que llegó a ese cargo por la RC en 2023. El proceso en su contra se originó por las violentas protestas de octubre de 2019. En aquel entonces, siendo asambleísta, participó en la toma de la estación de bombeo del Sistema del Oleoducto Transecuatoriano, obligando a suspender las operaciones petroleras. Fue sentenciado como cómplice de paralización de servicios públicos a un año y cuatro meses de prisión y permaneció recluido varios meses hasta beneficiarse de la suspensión condicional de la pena en 2020. Dos años después, en 2022, la Asamblea Nacional le otorgó la amnistía.
Poma ha sido gobernador, alcalde, asambleísta y, ahora, prefecto. Cuando era alcalde de Lago Agrio, entre 2009 y 2014, también fue enjuiciado por el presunto delito de peculado por la venta de un terreno municipal. Fue sobreseído por la falta de elementos probatorios.
Las autoridades que más procesos archivados tienen son los de La Libertad, Francisco Tamariz Guerrero (electo por CD-AVANZA-DSI-Unete), por presuntos delitos de intimidación y tráfico de influencias; la alcaldesa de San Fernando, María Aurelia Sarmiento, por presunto delito de daño a bien ajeno, y el prefecto de Chimborazo, Hermel Tayupanda, por los presuntos delitos de concusión y falsificación de documentos.
Existen otras autoridades con un solo proceso y cuyos casos han sido de mayor connotación pública: los alcaldes de Pujilí, José Arroyo Cabrera; el de Riobamba, John Vinueza Salinas; de Aguarico, Juan Carlos Orellana, y el de Esmeraldas, Vicko Villacís Tenorio. Arroyo Cabrera cumple prisión preventiva dentro del caso Ornato Municipal por presunto peculado. La Fiscalía lo acusa de presuntamente haber ideado y dirigido un esquema de simulación contractual relacionado con compra de plantas y la construcción de un parque, cuyo monto total supera los USD 300 mil. Arroyo incluso ha impulsado una querella por calumnia en contra del vicealcalde y actual reemplazo, Raúl Arroyo Zambrano. Ambos fueron electos por la alianza RC-ID-PSE. El alcalde de Riobamba, John Vinueza, y dos concejales fueron llamados a juicio en abril pasado porque habrían conformado una estructura para cometer delitos, como tráfico de influencias y cohecho relacionado con asignaciones irregulares de 255 cupos de taxis, entre otros. Electo por la alianza Vecinos en Acción, conformada por Centro Democrático y RETO, Vinueza fue asambleísta antes de llegar a la Alcaldía. Hace pocas semanas, el alcalde reelecto de Aguarico, Juan Carlos Orellana Ganchozo, fue sentenciado en primera instancia por registrar un título falso de abogado por la Pontificia Universidad Javeriana de Colombia. Él se acogió al silencio, pero su defensa anunció que apelará. Orellana, que ganó su reelección por la alianza Pachakutik-CREO, también ha registrado saltos patrimoniales importantes desde 2019 que ocupa ese cargo. En 2019 registró un patrimonio de USD 6.000 y para 2025, en la declaración periódica de su segundo mandato, el valor subió a USD 199.320. Es decir, un incremento del 3.222%.
Finalmente, el alcalde de Esmeraldas, Vicko Villacís Tenorio, que llegó a ese cargo por la Unión por la Revolución Ciudadana, fue detenido la madrugada del 3 de junio de 2026 señalado por presunto lavado de activos. El abogado y empresario ha pedido quedarse en la cárcel de Latacunga para preparar su defensa. La Fiscalía indicó que el caso llamado Blindaje nació a partir de un reporte de operaciones inusuales e injustificadas emitido por la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE).
Procesos archivados
Con respecto a los 221 procesos que fueron archivados sin formulación de cargos, 44 tuvieron un origen administrativo por incumplimiento de decisión de autoridad competente y retención ilegal de aportaciones al IESS. Este incumplimiento por parte de los alcaldes generalmente está relacionado con órdenes de pago a contratistas o trabajadores, y a veces provienen de administraciones anteriores.
Por el delito de incumplimiento de decisión de autoridad competente, el caso más conocido es contra la alcaldesa de Manta, Marciana Valdiviezo, por el pago de USD 3,6 millones al Consorcio Tránsito Segura (CTS) de Manta, integrado por las empresas Telconet y Transcorp Ecuador S.A. Por este contrato, el Tribunal Contencioso Electoral descalificó a Jan Topic, quien no pudo inscribir su candidatura para las elecciones presidenciales del año 2025. El Consorcio fue contratado para el manejo de los ingresos por multas de tránsito, pero provocó críticas porque recibía más de la mitad de lo recaudado. El proceso no está archivado.
Los saltos abruptos podrían darse por varias razones, explica el politólogo Pablo Medina, de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ). La más benigna es un error de tipeo al momento de llenar el formulario, pero también podría suceder que inicialmente subvaloraron bienes por lo que se corrigió el error y otras hipótesis podrían ser porque recibió una herencia o porque posee acciones en compañías rentables.
En efecto, en esta investigación algunos alcaldes respondieron al pedido de contrastación de esta alianza periodística señalando que se trataba de un error de digitación, que se había corregido al siguiente año, por lo que su patrimonio había disminuido considerablemente.
Sin embargo, advirtió Medina, la declaración patrimonial de los funcionarios públicos es un factor importante para fiscalizar a quienes nos gobiernan y, en todo el mundo, se la toma como un índice contra la corrupción. “Un alcalde que solo vive de su sueldo de funcionario público difícilmente podría triplicar su patrimonio, las matemáticas son las matemáticas”, anotó.
La Contraloría debería tener un sistema informático de alerta temprana, para detectar si hay un movimiento inusual, algo así como lo que sucede en el sistema financiero; luego hacer la contrastación con las declaraciones anteriores para determinar las razones, señaló el abogado Mario Herrera. Resaltó que ahora que el formulario es digital es mucho más fácil poder extraer la información y hacer comparaciones entre una declaración y otra. Cuando se registre una situación anómala, las alertas deberían saltar enseguida, acotó.
Posibles razones
Esta cantidad de procesos que en su mayoría resultan archivados le plantea dos hipótesis al politólogo de la Universidad San Francisco de Quito, Pablo Medina: “O existe un abuso del sistema judicial o existe una manipulación del sistema judicial. Por un lado, se puede haber naturalizado el demandar a un alcalde, a un prefecto, sin los argumentos de peso necesarios, y por otro, habría que analizar las causas del por qué la Fiscalía se abstiene de no proseguir”.
Medina hace una comparación con el sistema anglosajón, en el que muchos casos se resuelven porque los jueces consideran que no hay lugar a la demanda y no se continúa el proceso; e incluso a veces el demandante tiene que cubrir con los costos procesales. “¿Cuánto dinero habrá perdido el Estado por todo ese trabajo de investigación de la Fiscalía pero que no llegó a una acusación?, se preguntó.
Por eso, señaló, el alcalde se convierte en una especie de primer ministro del concejo. Lo mismo sucede con el prefecto, cuya competencia atañe las áreas rurales del país. Sus jueces políticos no son los asambleístas. Sin embargo, más allá de la organización institucional, los principales fiscalizadores son los ciudadanos.
Los saltos abruptos podrían darse por varias razones, explica el politólogo Pablo Medina, de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ). La más benigna es un error de tipeo al momento de llenar el formulario, pero también podría suceder que inicialmente subvaloraron bienes por lo que se corrigió el error y otras hipótesis podrían ser porque recibió una herencia o porque posee acciones en compañías rentables.
En efecto, en esta investigación algunos alcaldes respondieron al pedido de contrastación de esta alianza periodística señalando que se trataba de un error de digitación, que se había corregido al siguiente año, por lo que su patrimonio había disminuido considerablemente.
Sin embargo, advirtió Medina, la declaración patrimonial de los funcionarios públicos es un factor importante para fiscalizar a quienes nos gobiernan y, en todo el mundo, se la toma como un índice contra la corrupción. “Un alcalde que solo vive de su sueldo de funcionario público difícilmente podría triplicar su patrimonio, las matemáticas son las matemáticas”, anotó.
La Contraloría debería tener un sistema informático de alerta temprana, para detectar si hay un movimiento inusual, algo así como lo que sucede en el sistema financiero; luego hacer la contrastación con las declaraciones anteriores para determinar las razones, señaló el abogado Mario Herrera. Resaltó que ahora que el formulario es digital es mucho más fácil poder extraer la información y hacer comparaciones entre una declaración y otra. Cuando se registre una situación anómala, las alertas deberían saltar enseguida, acotó.
Un tercio de las autoridades seccionales registran saltos patrimoniales inusuales
Un análisis detallado de los patrimonios de alcaldes y prefectos del país revela que un tercio de las autoridades subnacionales registró saltos inusuales en sus declaraciones patrimoniales que constan en la Contraloría General del Estado y son públicas.
Incrementos patrimoniales millonarios, aumentos importantes en términos de porcentajes, montos con variaciones inexplicables y autoridades que continúan al frente de sus empresas son algunos de los trazos más destacables de quienes gobiernan provincias y ciudades.
Autoridades que en apenas un año compraron varios lotes de terreno y casas, vehículos de alta gama, ganado y hasta equipo caminero conforman el detalle de estos incrementos a lo largo del mapa de los alcaldes y prefectos del país que ya cumplieron tres años de gestión en mayo pasado.
Un lienzo permeado por la violencia impuesta por los grupos de delincuencia organizada (GDOs) para controlar el territorio y expandir su economía ilegal. Cinco alcaldes han sido asesinados en ataques estilo sicariato o en situaciones aún no esclarecidas, en tanto que otros cinco han sufrido atentados.
También por indicios de corrupción han sido investigados por la Fiscalía. Tres alcaldes están en prisión procesados por peculado, delincuencia organizada o lavado de activos, ellos presiden los cantones de Pujilí, Esmeraldas y Guayaquil. Por el momento los reemplazan alcaldes subrogantes. Otro, el de Riobamba, sigue en funciones, en espera de su audiencia de juicio.
Además, una prefecta renunció antes de culminar su periodo, la de Guayas.
Una mirada en detalle a los registros públicos de estas autoridades —en total 225 alcaldes (222 más tres subrogantes) y 23 prefectos (Galápagos no lo tiene)— encontró 79 casos de saltos patrimoniales inusuales, registrados en sus declaraciones juradas realizadas ante la Contraloría General del Estado.
De las 248 autoridades analizadas, 68 tienen acciones o participaciones en compañías activas, según los registros de la Superintendencia de Compañías. Además, 29 de los 248 son administradores de empresas, combinando su función pública con su actividad privada.
Alrededor de la mitad de los alcaldes y prefectos del país ha estado inmerso en procesos judiciales, muchos de ellos archivados. Tres alcaldes están detenidos y un cuarto tiene un auto de llamamiento de juicio.
Spondylyus Info Lab presenta esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa, elaborada gracias a una beca de producción periodística del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios. Treinta y siete medios de comunicación se han unido para difundir esta información. En la nota metodológica se explican las fuentes utilizadas y el procedimiento.
Millonarios saltos
El caso más llamativo es el del alcalde de Esmeraldas, el empresario y abogado Vicko Villacís Tenorio, que llegó a ese cargo por Unión por la Revolución Ciudadana. En 2023, cuando hizo su primera declaración patrimonial jurada tasó su fortuna en USD 1.442.301. Al año siguiente, el alcalde fijó su patrimonio en USD 4.314.426, es decir un incremento de casi el triple. Para 2025, declaró un valor un poco menor: USD 4.209.579, de los cuales más de USD 2 millones correspondían a maquinaria y equipo y USD 713.543, a cuentas bancarias. Es accionista de dos empresas activas y en una de ellas es también administrador.
El lunes primero de junio, esta alianza periodística pidió su versión al alcalde a través de un correo electrónico, pero al día siguiente la Fiscalía lideró un operativo y lo arrestó el miércoles. Es investigado por presunto lavado de activos. La semana pasada la concejala Laura Yagual Salazar asumió como alcaldesa subrogante.
Otros dos alcaldes que cumplen su primer periodo presentan variaciones patrimoniales importantes, ambos son de Manabí. El de Rocafuerte, Norberto Vélez Bazurto (Rocafuerte Nueva Visión), declaró USD 3.408.400 al inicio de su gestión y al año siguiente indicó USD 3.740.900, lo que representa un aumento de USD 332.500 en un año. En 2025, en cambio, el empresario mantuvo ese valor sin variaciones.
El doctor Vélez señaló vía telefónica que el incremento en su patrimonio se debe a que el terreno de su propiedad donde funciona el Hospital de Sanación Energía y Vida que dirige se ha revalorizado por ampliaciones realizadas. Al momento la clínica cuenta con 20 camas y trata varias especialidades con medicina oriental y occidental, tiene un centro para la tercera edad, destacó. Además de ese negocio, Vélez vende productos farmacéuticos y posee una radio.
A su vez, Ledy Laura Muñoz (Alianza por la Unidad Bolivarense), de Bolívar (Calceta), se posesionó con un patrimonio de USD 1.592.838, que aumentó a USD 1.867.080 en 2024 (USD 274.242 de incremento) y al año siguiente retrocedió a USD 1.708.006. Muñoz no tiene relación con compañías.
Junto con estos tres alcaldes millonarios, está el de Naranjito, el médico Cristian Suárez Peñafiel (PSC), cuyo patrimonio fue cero dólares en 2023, pero siguió en constante aumento: USD 454.775 en 2024 y USD 637.076 en 2025. Posee tres casas, una en Santa Elena, y cuatro vehículos valorados en USD 120.000.
En ocasiones, estos saltos patrimoniales no se dan en el primer año de gestión, sino en el segundo. Es el caso del alcalde de Naranjal y de la prefecta de Cotopaxi.
Juan Carlos Rivera, comerciante de 46 años que llegó a la alcaldía por CREO, no aumentó significativamente su patrimonio entre 2023 y 2024, cuando declaró USD 1.179.321. En cambio, al año siguiente registró USD 1.871.650 (un incremento de USD 692.328); entre sus bienes incluyó 27 propiedades, entre casas, solares, fincas y terrenos. Lourdes Tibán (Pachakutik), en cambio, pasó de un patrimonio de USD 677.729 en 2024 a USD 940.656 en 2025 (un aumento de USD 262.927,21). Sus activos se concentran en inversiones por USD 495.373 y un total de 21 bienes inmuebles. Ni Rivera ni Tibán tienen acciones en compañías.
A su vez, existen otras autoridades que ya van por su segundo periodo y que también registran cambios importantes de patrimonio. Son los prefectos de El Oro, Santo Domingo de los Tsáchilas y Los Ríos.
El ingeniero civil y abogado Clemente Bravo Riofrío (56 años) ganó la prefectura de El Oro en 2019 y tiene su propio partido político SUR. Comenzó con un patrimonio de USD 490.691 que se situó en un pico de USD 5.768.451 en 2023 y después retrocedió a USD 1.312.049 según su última declaración de 2025. Camaronero, acumula más de dos décadas en cargos públicos, primero como alcalde de Santa Rosa por 18 años.
La prefecta de Santo Domingo, Johana Núñez García, registra cambios grandes. En 2019 declaró un patrimonio de USD 1.267.150, que al año siguiente se duplicó con creces llegando a USD 3.091.856 y en 2021 subió a USD 4.970.058. Sin embargo, cuando asumió su segundo periodo su patrimonio había disminuido a USD 2.524.657 y en 2025 declaró casi lo mismo. Llegó por la alianza Somos Todos (RC- Construir). Entre sus bienes detalló una casa y un terreno en Santo Domingo, un departamento y un galpón en Guayas, y un vehículo valorado en USD 100.000. Entre 2021 y 2025 mantuvo un RUC asociado a ventas por televisión y servicios de comunicación visual, pero no ha tenido acciones en compañías.
El tercer prefecto es Jhonny Terán Salcedo (PSC), de Los Ríos, que a diferencia de sus colegas mantiene un crecimiento sostenido desde 2019. Al inicio de su gestión declaró USD 1.067.896 y en 2025, USD 2.993.323 (un incremento de USD 1.925.427). Empresario de 65 años, Terán posee acciones en cuatro compañías, dos agrícolas (arroz y banano), una fábrica de puertas y ventanas, y una gasolinera.
En el otro extremo hay quienes perdieron patrimonio al culminar su primer año de gestión, según sus declaraciones de bienes. Así, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez (RETO-RC), tuvo un retroceso en su patrimonio de USD 1,8 millones. Al inicio de su gestión, Álvarez declaró USD 7.730.592, al año siguiente USD 5.870.330 y en 2025 sí lo aumentó a USD 7.431.403. Álvarez fue llamado a juicio en el caso Triple A, junto con 15 personas y seis empresas por presunta comercialización ilegal de combustible a través de comercializadoras y gasolineras, y tiene una instrucción fiscal, caso Goleada, por el presunto delito de lavado de activos.
Según informes de la UAFE, Álvarez habría adquirido USD 6,2 millones en bienes en Santa Elena y departamentos en Samborondón, que no constan en sus declaraciones patrimoniales. Tampoco un Mercedes Benz G 500 del año 2023 valorado en USD 325.000, a pesar de que está a su nombre. Como subrogante, al frente del cantón Guayaquil, ejerce su coidearia Tatiana Coronel.
El alcalde de Echeandía, Carlos Viscarra Vega, en cambio, perdió USD 1,3 millones en el primer año de gestión y no se ha recuperado. Al iniciar su periodo indicó que su patrimonio llegaba a USD 4.233.254, en 2024 lo tasó en USD 2.863.504 y en 2025 declaró USD 2.607.715.
Spondylus Info Lab trató de obtener la versión de estas autoridades sin resultados.
¿Qué hay detrás de las cifras?
La Contraloría pone a disposición de los funcionarios públicos formularios para que detallen sus activos y deudas, la diferencia es el patrimonio que deben declarar antes de asumir sus cargos. Además, existe la obligación de presentar declaraciones periódicas, generalmente cada dos años. Estos archivos son registros públicos.
Los saltos abruptos podrían darse por varias razones, explica el politólogo Pablo Medina, de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ). La más benigna es un error de tipeo al momento de llenar el formulario, pero también podría suceder que inicialmente subvaloraron bienes por lo que se corrigió el error y otras hipótesis podrían ser porque recibió una herencia o porque posee acciones en compañías rentables.
En efecto, en esta investigación algunos alcaldes respondieron al pedido de contrastación de esta alianza periodística señalando que se trataba de un error de digitación, que se había corregido al siguiente año, por lo que su patrimonio había disminuido considerablemente.
Sin embargo, advirtió Medina, la declaración patrimonial de los funcionarios públicos es un factor importante para fiscalizar a quienes nos gobiernan y, en todo el mundo, se la toma como un índice contra la corrupción. “Un alcalde que solo vive de su sueldo de funcionario público difícilmente podría triplicar su patrimonio, las matemáticas son las matemáticas”, anotó.
La Contraloría debería tener un sistema informático de alerta temprana, para detectar si hay un movimiento inusual, algo así como lo que sucede en el sistema financiero; luego hacer la contrastación con las declaraciones anteriores para determinar las razones, señaló el abogado Mario Herrera. Resaltó que ahora que el formulario es digital es mucho más fácil poder extraer la información y hacer comparaciones entre una declaración y otra. Cuando se registre una situación anómala, las alertas deberían saltar enseguida, acotó.
¿Quién controla a los que nos gobiernan?
Quien le debe pedir cuentas al alcalde es el Concejo Cantonal y al prefecto, el Consejo Provincial. Estos son los órganos legislativos del territorio, respondió Medina. El politólogo advierte que, a diferencia del presidente de la República, que tiene a su cargo la política pública nacional, en el caso de los cantones, es el concejo cantonal, el cuerpo colegiado, y no el alcalde.
Por eso, señaló, el alcalde se convierte en una especie de primer ministro del concejo. Lo mismo sucede con el prefecto, cuya competencia atañe las áreas rurales del país. Sus jueces políticos no son los asambleístas. Sin embargo, más allá de la organización institucional, los principales fiscalizadores son los ciudadanos.
Aclaraciones de prefectos Tibán y Bravo
En una carta, la prefecta Lourdes Tibán aseguró que en su declaración patrimonial hizo constar “una nota aclaratoria: que la variación patrimonial tiene origen en procesos sucesorios derivados del fallecimiento de mi esposo, el doctor Raúl Ilaquiche, así como en la consolidación de bienes que formaban parte del patrimonio familiar. Estos hechos constan en documentos públicos y pueden ser verificados por los organismos de control competentes”.
Lamentablemente esta nota aclaratoria a la que se refiere la prefecta no consta en el formulario de 2025 subido al portal de la Contraloría General del Estado y que es público. Esta alianza periodística le envió el primero de junio de 2026 un correo electrónico a su dirección de la Prefectura, pero no obtuvimos respuesta hasta el inicio de la publicación de la serie el pasado miércoles 17 de junio. Posteriormente, el jueves 18 de junio, hemos recibido una copia de la página donde la prefecta incluyó esta aclaración en su formulario y es por eso que se incluye esta nota aclaratoria posterior.
Tras la publicación de este reportaje, el prefecto de El Oro, Clemente Bravo Riofrío, respondió a las preguntas enviadas por este equipo periodístico. En su respuesta, sostiene que las variaciones detectadas entre sus declaraciones patrimoniales no corresponden a una variación injustificada, sino a la corrección y mayor individualización de bienes inmuebles que, según afirma, ya formaban parte de su patrimonio antes de asumir la Prefectura —con fechas de adquisición que ubica entre 1993 y 2008— y a la incorporación posterior de pasivos, créditos e hipotecas que, según indica, no habían sido registrados en declaraciones anteriores. Bravo atribuye las omisiones iniciales a errores en el proceso de levantamiento y carga de información realizado por la persona encargada de asistirlo en esa tarea. Según su declaración patrimonial de septiembre de 2025, su patrimonio neto —descontando pasivos por USD 3.713.916,63— asciende a USD 1.312.049,79.
29 alcaldes y prefectos siguen al frente de empresas
Ecuador cuenta con 68 alcaldes o prefectos empresarios, pues poseen acciones o participaciones en compañías activas. Además 29 son administradores de empresas, es decir que se dan tiempo para seguir al frente de compañías.
Veintinueve alcaldes y prefectos del país se mantienen al frente de empresas en calidad de administradores, es decir que combinan sus actividades de funcionarios públicos con las empresariales. Además, de todas las autoridades subnacionales analizadas en esta serie Alcaldes y prefectos bajo la lupa, 68 tienen acciones o participaciones en compañías activas, según los registros de la Superintendencia de Compañías.
El marco legal tiene un resquicio y si bien muchas autoridades analizadas en este reportaje han renunciado a la administración de sus empresas poco antes o después de asumir su cargo público, otros no. Ellos siguen usando los dos sombreros: son autoridades y empresarios.
La Ley Orgánica de Servicio Público (Losep) contempla varias prohibiciones para los funcionarios públicos, pero ninguna impide explícitamente ser administrador de una compañía. En el artículo 24, literal b), la Losep señala que los funcionarios públicos no pueden “desempeñar actividades extrañas a sus funciones durante el tiempo fijado como horario de trabajo para el desempeño de sus labores”. La norma cita excepciones como realizar estudios o ejercer la docencia.
Además, en el literal i) del mismo artículo se indica que los funcionarios públicos no pueden “mantener relaciones comerciales, societarias o financieras, directa o indirectamente, con contribuyentes o contratistas de cualquier institución del Estado, en los casos en que el servidor público, en razón de sus funciones, deba atender personalmente dichos asuntos”.
Del análisis realizado por Spondylyus Info Lab, cuatro autoridades subnacionales son los que más relaciones con compañías activas mantienen por ser accionistas o administradores.
La lista la encabeza el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, que según la Superintendencia de Compañías, mantiene relaciones como accionista con 13 empresas. Si se tomara en cuenta aquellas en la que ha sido exaccionista o exadministrador, el número sube a 30 compañías.
Álvarez, que llegó a la Alcaldía en 2023 por la alianza RETO-RC, no aparece como administrador en ninguna de ellas, que en su mayoría se dedican a la venta de combustible al por mayor y menor. Precisamente es investigado por una presunta venta ilegal de combustible y por presunto lavado de activos.
Le sigue Víctor Hugo Largo Machuca, alcalde de Chaguarpamba (electo por SUMA/APLA), con cuatro empresas, tres de ellas dedicadas al servicio de transporte de carga por carretera y la última a proveer servicios de internet, Sofnet Cía Ltda.
Largo Machuca respondió que el ser socio o administrador de las empresas no interfiere en sus funciones porque “las compañías al momento no están funcionando». Sin embargo, según la Superintendencia de Compañías sí están activas.
Las otras dos autoridades son el prefecto de Los Ríos, Johnny Terán Salcedo, y el alcalde de Durán, Luis Chonillo Breilh. Ambos constan como accionistas pero no como administradores.
Otro grupo de autoridades tiene menos cantidad de empresas, entre una o dos, pero sí constan como administradores, incluso si no son accionistas.
Nota metodológica
Esta es una investigación de Spondylus Info Lab, gracias a una beca de producción periodística del Pulitzer Center y en alianza con Fundamedios.
Este trabajo presenta la información pública de 248 autoridades seccionales: 178 alcaldes y prefectos electos por primera vez en 2023; 56 alcaldes y prefectos reelectos; 11 alcaldes y prefectos designados tras la suspensión o muerte del titular; y tres alcaldes subrogantes que están al frente del Municipio pues los titulares están encarcelados.
Para esta investigación se revisaron siete sitios web de instituciones públicas. Todas las consultas se realizaron entre el 24 de abril y el 15 de mayo de 2026.
La información de los patrimonios declarados se consultó en el sitio web de la Contraloría General del Estado, en este enlace, el cual exige los datos personales de los usuarios para poder descargar los documentos. Para este trabajo, se tomó en cuenta una declaración patrimonial por año. En el caso de las autoridades que presentaron dos o más formularios en un año, solo se tomó en cuenta el último. Para aquellas que se encuentran en funciones desde 2019, se analizaron las declaraciones presentadas desde ese año. Para el resto, se tomaron las presentadas desde 2023.
La información de las relaciones con empresas se consultó en el sitio web de la Superintendencia de Compañías, en este enlace. Para la actividad de cada compañía, se tomó el dato del Registro Único de Contribuyentes, disponible en el sitio web del Servicio de Rentas Internas (SRI), en este enlace.
La información de los procesos penales se consultó en el sistema e-Satje-2020 de la Función Judicial, disponible en este enlace. Solo se tomaron en cuenta los procesos judiciales filtrados por materia Penal COIP. Se revisaron los expedientes públicos electrónicos para determinar la situación legal de cada proceso.
La información de las declaraciones tributarias, tanto del impuesto a la renta como del impuesto a la salida de divisas, se obtuvo del sitio web del SRI, en este enlace, el cual solicita registro de usuario. Se tomaron en cuenta las declaraciones desde 2019, pues la autoridad tributaria no publica la información de años anteriores.
La información sobre las deudas tributarias se obtuvo del sitio web del SRI, en este enlace.
El pasado 2 de diciembre Teodoro Gallegos Salem fue sentenciado a 3 años de cárcel por supuestamente haber difundido información restringida relacionada al patrimonio de la ex presidenta de la Asamblea Nacional Elizabeth Cabezas Guerrero y su esposo Xavier Vaca Soto. La condena contra Gallegos Salem incluye una multa de 10 salarios mínimos, restricciones como imposibilidad de salir del país y medidas de alejamiento por supuesta violencia de género.
En los últimos 5 años Gallegos promovió una batalla que buscaba transparentar el patrimonio de Elizabeth Cabezas, impulsó procesos legales pero ninguno funcionó. Ha sido un intento fallido de promover la fiscalización activa desde la ciudadanía y pocos se atreverán realizar un trabajo de este tipo, conociendo ya que pueden ser sentenciados. Pese a ello hay información pública del patrimonio de la economista Cabezas que no se ha conocido y que hoy abordamos a propósito de la sentencia contra Gallegos.
Teodoro Gallegos Salem. Foto: Facebook
Para algunos ciudadanos, la función pública ha sido una bendición. La prosperidad se ha evidenciado en holgura económica, tranquilidad familiar, progreso. En esta época de redes sociales, ese bienestar se aprecia especialmente en las imágenes, fotos, relaciones, contactos. Eso se aprecia especialmente en jóvenes funcionarios a quienes la estabilidad económica les ha permitido pronto adquirir casa propia, vehículo y viajes familiares.
A otros la fortuna les ha sonreído de mejor manera. Ese sería el caso de Elizabeth Enriqueta Cabezas Guerrero. Su paso por la función pública se habría dado en medio de prosperidad, contratos inmobiliarios, inversiones en bienes inmuebles y créditos con instituciones privadas y con la Seguridad Social. Los negocios que inicialmente se desarrollaban en el Ecuador, cruzaron las fronteras. Específicamente se reportan actividades financieras en Miami, Estados Unidos, en donde los documentos evidencian la compraventa de casas y departamentos.
¿Quién es Elizabeth Cabezas?
Es una economista riobambeña. Nació el 14 de junio de 1963. Casada con Javier Antonio Felipe Vaca Soto con quien tiene dos hijos. Su historia laboral se desarrolló inicialmente entre 1983 y 2000 en el sector privado y en entidades como Banco del Pacífico, Banco GNB S.A., La Previsora e Instaservi C.A. A partir de 2003 ingresa en la función pública y lo hace en el Distrito Metropolitano de Quito en el Municipio capitalino, en la Secretaría Técnica del Ministerio de Coordinación de Desarrollo, en la Secretaría Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, por casi dos años fue afiliada voluntaria entre 2009 y 2011 y a partir de 2013 ingresó como funcionaria en la Presidencia de la República. Pasó luego como asesora en la Vicepresidencia y en la Asamblea Nacional en donde estuvo desde 2017 hasta 2021 y fue su presidenta. Al año siguiente pasó a prestar servicios en Harrington Maccarthney Consultores & Asociados S. A. hasta agosto de 2023.
Elizabeth Cabezas junto a su esposo Javier Antonio Felipe Vaca Soto. Foto: Facebook
Los viajes de Cabezas desde 2005 le han llevado por más de una veintena de países. En ellos se incluyen los que tenían que ver con el cumplimiento de agendas por ser presidenta del Legislativo. Los destinos: En su mayoría Estados Unidos en vuelos normales y otros en vuelos privados a destinos como México, Guatemala, Brasil, Italia y Estados Unidos. En su vida financiera hay pagos de impuesto a la renta y salida de divisas.
Al ser funcionaria municipal y pública la mayoría de recursos provinieron, como no puede ser de otra manera, del Municipio de Quito y del Ministerio de Economía y Finanzas. Además, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) por concepto de cesantía capitalización, fondo de prestación, capitalización de los fondos de reserva, capitalización del seguro de salud, fondo prestacional del sistema de pensiones.
La bonanza no fue exclusivamente para Cabezas quien, por cerca de dos décadas estuvo en la función pública con cargos de elección popular y de designación, sino también para su esposo, hijos y la empresa relacionada con ellos. La compañía Harrington Maccarthney Consultores & Asociados S.A., que, en 2024 fue declarada disuelta por la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros.
Entre 2011 y 2023, los movimientos económicos vinculados a Elizabeth Cabezas, su esposo, sus hijos y una empresa familiar sumaron alrededor de 1,6 millones de dólares, según informes patrimoniales y transferencias públicas.
Si se sabe invertir y ahorrar, el sector público puede ser una fuente segura de éxito económico. Eso se mira en el caso de los integrantes de la familia Vaca-Cabezas conformada por Javier Antonio Felipe Vaca Soto y su esposa la expresidenta de la Asamblea Elizabeth Enriqueta Cabezas Guerrero. La prosperidad y bonanza también alcanzó a sus hijos Javier Antonio y Andrea Elizabeth y la persona jurídica Harrington Maccarthney Consultores & Asociados S. A. Al menos eso se evidencia de la información relacionada con la familia Vaca Cabezas.
Documentos como informes patrimoniales de la Contraloría General del Estado y transferencias públicas dan cuenta, entre 2011 y 2023, movimientos alrededor de 1.6 millones de dólares alimentado por su paso por el Municipio de Quito como concejala, como funcionaria pública: asesora en la Vicepresidencia, asambleísta y presidenta de la Asamblea y los recursos que su esposo recibió en pagos por parte del Ministerio de Economía por la infraestructura arrendada a la Senescyt o a la Policía Judicial. En ese patrimonio hay un aporte de su hijo y de la firma familiar Harrington Maccarthney Consultores & Asociados S. A.
Una publicación del portal Mil Hojas en 2022 da cuenta que la ex asambleísta “abrió cuentas bancarias internacionales y ha contratado abultados créditos con instituciones financieras estadounidenses”. En ese portal la ex asambleísta señaló que había presentado 19 declaraciones juramentadas de bienes. Del análisis de sus declaraciones juradas se evidencia que varios bienes no se reportaron a tiempo sino en posteriores declaraciones. Eso habría ocurrido con casas, terrenos y una oficina.
Se consultó a la Contraloría General del Estado sobre la situación actual de Cabezas en esa entidad. La respuesta fue que emitió dos informes generales al paso de Elizabeth Enriqueta Cabezas Guerrero por la función pública, tanto en sus labores en la Vicepresidencia y Presidencia de la República entre 2013 y 2018 y como asambleísta y presidenta de la Asamblea entre 2017 y 2021. Los periodos analizados en un primer informe fueron: 9 diciembre de 2013 a 20 agosto de 2018 y segundo informe general: de 21 de agosto de 2018 a 21 de octubre de 2020, informó ese organismo. No se emitieron informes con indicios de responsabilidad penal (IRP). Sí se analizaron las Declaraciones Patrimoniales Juradas (DPJ) y no se reportaron novedades.
En la Fiscalía no hubo respuesta a la consulta sobre la situación de Cabezas en esa entidad, investigaciones previas activas o archivadas. De lo que se hizo público en 2022 fue que se archivó una investigación previa por presunto enriquecimiento ilícito. En la página web de la Fiscalía, en el sistema de denuncias se registran al menos ocho en las que Cabezas es la denunciante. En cinco de ellas el denunciado fue Teodoro Gallegos Salem.
En la red social Facebook escribió: “Ecuatorianos Elizabeth Cabezas entontecida por el dinero, ha usado hasta a sus hijos y conviviente para enriquecerse a través de dinero público. Ya es hora de que la fiscalía evite la impunidad. Esperemos que el Sr Contralor obre distinto.!!!”. A esa publicación agregó un documento presentado ante el contralor Xavier Torres el pasado 23 de abril.
Contratos de arriendo firmados con entidades del Estado, valores por metro cuadrado superiores al mercado y posibles conflictos de interés forman parte de las denuncias que hoy están cerradas o archivadas.
¿Qué solicitó a la autoridad? Pidió “se digne disponer a la Unidad pertinente de la institución a su cargo la ejecución de un examen de la etapa preparatoria precontractual y contractual del procedimiento de contratación de un contrato de arrendamiento de un bien inmueble utilizado como “OFICINAS DE LA UNIDAD ESPECIALIZADA EN TELEFONÍA MÓVIL AVANZADA PARA LA INVESTIGACIÓN DEL DELITO, cuyo oferente y posterior arrendatario es el señor XAVIER ANTONIO FELIPE VACA SOTO, esposo de Elizabeth Cabezas Guerrero, expresidenta de la Asamblea Nacional y del entonces Director Nacional de Investigaciones de la Policía Judicial, General de Distrito MANUEL ÍÑIGUEZ SOTOMAYOR”.
Lo que busca con su pedido es que se analice el tipo de contratación realizada y el documento oferta del adjudicado ya que, del metraje arrendado y el valor pagado por el arriendo, mismo que alcanza el valor de 16.677,37 por año, “lo que presume sobreprecio en relación al valor del mercado y eventual tráfico de influencias”, agregó.
Adjuntó contratos de arriendo de oficinas pertenecientes a la empresa Harrington Maccarthney Consultores & Asociados S.A., suscritos por Andrea Vaca Cabezas, hija de la ex legisladora y otros 15 que firmó el esposo de Cabezas, Javier Vaca Soto, que asegura fueron renovados desde 2012 desde que Cabezas se desempeñaba como concejal del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, como funcionaria de la Presidencia y Vicepresidencia de la República y durante su paso por la Presidencia de la Asamblea Nacional. Para él, eso deja en evidencia un presunto tráfico de influencias y presunto perjuicio económico al Estado por los valores pagados que rebasarían el valor del mercado establecido por Inmobiliar en 9,86 dólares por metro cuadrado.
Afirma que, de acuerdo a los contratos firmados por la Senescyt, los valores pagados fueron de hasta 25 dólares más IVA por metro cuadrado de área útil con reajuste automático según el índice de precios del consumidor en cada renovación del inmueble El Tiempo, adquirido por los esposos Vaca Cabezas y por la empresa de propiedad de la familia de la ex asambleísta, un mes antes de ser arrendados a la Senescyt. Cita un informe de gerencia de la empresa que habría firmado la hija de Cabezas como gerente. Habla de que el presunto beneficio para la familia Vaca Cabezas sería de 600.000 dólares y que el posible perjuicio para el Estado sería ese mismo monto. Según la defensa de Cabezas, el contralor ya habría respondido señalando que no hay nada que investigar.
Elizabeth Cabezas ingresando a la Asamblea Nacional. Foto: Asamblea Nacional
Las denuncias contra Cabezas le han traído consecuencias. Además de las que aparecen en el sistema de la Fiscalía tiene procesos judiciales que se reflejan en el sistema Satje. En uno de ellos por posible difusión de información restringida el tribunal fijó para el martes 1 de julio la reinstalación de la audiencia de juzgamiento dentro de la causa y fue sentenciado a inicios de diciembre. Y tiene otros casos por incumplimiento de decisiones de autoridad competente, contravenciones de cuarta clase y una investigación previa archivada que la defensa de Cabezas anuncia que pedirán que se reabra.
Se consultó meses atrás a la expresidenta de la Asamblea su versión para este reportaje. Inicialmente ofreció conceder un espacio de entrevista el lunes 16 de junio pasadas las 14:00, luego de una cita médica. Posteriormente se retractó y direccionó hacia su abogada Jessica Jaramillo. En 2022, cuando el portal Mil Hojas le consultó sobre los hallazgos en su patrimonio ella respondió: “Tengo bienes comprados y heredados, varios porque mi papá lastimosamente falleció cuando yo tenía 26 años. Él nos dejó varios bienes. Algunos conservo, otros hemos vendido, hemos comprado otra cosa, hemos cambiado etc. No oculto mis bienes porque si hubiera robado le pondría a nombre de otros, no mío”.
Ella explicó que las propiedades se compraron con préstamos e ingresos obtenidos por su trabajo y el de su esposo. Añadió que la Contraloría examinó sus declaraciones y no encontró nada irregular. Para ella, las denuncias solo han tratado de afectar su honra.
Según la defensa de la exasambleísta, las denuncias son infundadas y motivadas en persecución de la que responsabiliza a Benigno Gallegos. De él señala que lo que busca es que Cabezas le responda para adquirir notoriedad. Advierte que alistan una denuncia por violencia política de género. Recuerda que su defendida ya tiene una boleta de auxilio otorgada hace tres años por la Junta Metropolitana de Protección de Derechos de las Mujeres y de las personas Adultas Mayores. Afirma que no hay irregularidades en la adquisición de sus bienes.
El megaproyecto acumula al menos 14 Informes con Indicios de Responsabilidad Penal (IRP) emitidos por la Contraloría desde 2018. Todos reposan en la Fiscalía, pero siguen en indagación previa, pese a que la ley fija un plazo máximo de un año para pasarlos a instrucción fiscal o disponer su archivo provisional o definitivo.
La Contraloría General del Estado (CGE) acumula cerca de un centenar de exámenes especiales sobre los contratos del fallido proyecto Yachay, Ciudad del Conocimiento suscritos desde el año 2014 por el Gobierno de Rafael Correa. En estos días, por disposición de su titular Mauricio Torres, la entidad ejecuta una nueva acción de control para verificar el cumplimiento de cinco informes: DNA2-0014-2022, DNA2-0018-2022, DNA2-0078-2023, DPI-0022-2023 y DNA2-008-2024, emitidos entre 2022 y 2024.
No es la primera vez que las auditorías señalan irregularidades y afectación económica. En 2018, la Contraloría determinó un perjuicio de $31,4 millones en la construcción de los cinco edificios del complejo universitario en los que halló fisuras, fallas estructurales y sobreprecios. Los exámenes realizados por los auditores permitieron detectar un patrón de comportamiento: contratos inconclusos, pagos anticipados sin sustento, obras paralizadas con apenas 20% o 30% de avance pese a que las contratistas cobraron hasta el 80% del costo. También documentaron duplicidad de funciones en Yachay EP y la Senecyt, hecho que infló los gastos administrativos.
El primer contrato con Gezhouba por $169,67 millones incluye 18 obras, entre ellas el sistema de agua y alcantarillado y el edificio Clúster de las Ciencias, que se encuentra en este estado: Foto: Mil Hojas
En los informes del máximo ente de control del manejo de los recursos del Estado, también se advirtió que, entre 2015 y 2018, año en el que el entonces presidente Lenín Moreno cambiara el nombre del proyecto de Yachay a Siembra y reorientara su labor hacia lo agrícola, se acumuló más de $30 millones en pérdidas debido a adquisiciones sin planificación, terrenos improductivos, sobreprecios y contratos de consultorías que nunca fueron realizadas. Ante el sombrío panorama, ese mismo año, el exmandatario liquidó la empresa.
Los auditores señalaron como responsables de las anomalías a los gerentes de Yachay EP desde 2015 hasta 2020, a exsecretarios de Educación Superior y a otros altos funcionarios. Se establecieron glosas e iniciaron juicios coactivos; sin embargo, los procesos se han dilatado en el Tribunal Contencioso Administrativo y, en la mayoría de los casos, no se ha emitido sentencia en firme que obligue a que los responsables de las irregularidades devuelvan el dinero al Estado.
El primer gerente general de Yachay EP fue el correista Héctor Rodríguez, quien asumió el cargo en 2013 y renunció el 5 de julio de 2017. Fue él quien suscribió los contratos con Gezhouba y CEIEC. Dejó el cargo tras denunciar falta de apoyo al proyecto por parte del Gobierno de Lenín Moreno. En la actualidad, Rodríguez es asambleísta del movimiento correista Revolución Ciudadana, cargo que debe ejercer durante el período 2025-2029. Fue reemplazado por su coideario y exalcalde de Ibarra Jorge Martínez quien dimitió el 22 de febrero de 2019. En junio de ese año, el guayaquileño Adrián Zambrano asumió la gerencia y ofreció reorientar el enfoque del proyecto hacia el desarrollo agrícola. Estos dos últimos fueron designados por Lenín Moreno.
Héctor Rodríguez, Jorge Martínez y Adrián Zambrano, exgerentes de Yachay EP, entre 2013 y 2019.
En 2018, la Contraloría estableció un perjuicio de $31,4 millones en la construcción de cinco edificios con fisuras, fallas estructurales y sobreprecios, por lo que emitió glosas por más de $200 millones que se han tornado incobrables.
En 2018 la Fiscalía abrió tres investigaciones -una en Quito y dos en Urcuquí-, pero no hay avances hasta la fecha o, al menos, no se han hecho públicos. De acuerdo con una nota de diario El Telégrafo, publicada ese año, la exfiscal general (e), Ruth Palacios, sostuvo que la demora en las investigaciones obedecía a la falta de recursos, de peritos y a que el número de fiscales era escaso frente a los múltiples informes que remitía la Contraloría: solo entre 2017 y 2019 habrían recibido 92 informes con indicios de responsabilidad penal (IRP), 14 de los cuales correspondían a la administración de Yachay EP. https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/yachay-contraloria-fiscalia. Cada peritaje costaba entre $20.000 y $25.000 y lo máximo que puede pagar la institución es de apenas $3.900, reveló la funcionaria.
Hace ocho meses, en entrevista con Mil Hojas, el contralor Mauricio Torres informó que sobre Yachay existen más de 80 IRP y glosas que superan los $200 millones. Admitió, además, que muchas obras siguen inconclusas y que la universidad apenas sobrevive. “El proyecto se ejecutó al revés, priorizando la obra gris sin garantizar servicios básicos. Hay personas sancionadas por eso”, dijo. Además, en un análisis más amplio, el juez de cuentas denunció que, solo entre 2019 y 2023, el país perdió US$4.488 millones por glosas caducadas, debido a graves falencias en la aplicación de sanciones, gracias a una red de corrupción que operó bajo la administración de sus predecesores Pablo Celi y Carlos Riofrío. Más detalles en el video de la entrevista al contralor.
Solo de 2019 a 2023, el país perdió $4.488 millones por glosas caducadas, gracias a una red de corrupción que operó en las administraciones de sus predecesores Pablo Celi y Carlos Riofrío, denunció Mauricio Torres.
El contralor Mauricio Torres reconoció a Mil Hojas que muchas obras siguen inconclusas: “El proyecto se ejecutó al revés, priorizando la obra gris sin garantizar servicios básicos. Hay personas sancionadas”. Sin embargo, no dio detalles sobre los funcionarios ni las empresas chinas responsables.
Aunque no se cuenta con la cifra exacta de glosas atribuidas solo a compañías chinas, uno de los casos que más llamó la atención del contralor es el examen sobre un contrato del Sistema Ecu- 911 por US$750 millones con una empresa china que, en 2016, llegó al despacho del entonces contralor Carlos Pólit, en donde desapareció, lo que impidió cualquier acción de control posterior.
Si en la Contraloría, según denuncia de su titular, uno de los obstáculos para obtener justicia y reparación era ese subrepticio mecanismo para hacer que las glosas caduquen, en la Fiscalía la eternización de los procesos de investigación es lo que ha ocasionado que hasta ahora no se haya iniciado más acciones en torno a Yachay.
Para conocer el avance de las investigaciones sobre las irregularidades en el proyecto, desde inicios del presente mes de septiembre de 2025, Mil Hojas envió a la Fiscalía General una solicitudde entrevista y un pedido de información sobre la suerte de varios informes con indicios de responsabilidad penal remitidos por la Contraloría. También se le consultó si la situación denunciada por la exfiscal Palacios persiste o no. Sobre esto último no hubo respuesta; sobre lo primero, este 15 de septiembre, entidad envió un correo en el que señala:
“Las investigaciones llevadas a cabo al seno de la Fiscalía General del Estado son exclusivas de las Unidades Fiscales que las tienen a su cargo, por lo cual gozan del carácter de reservadas. Incluso los funcionarios que no pertenecen a dichas Unidades Fiscales no poseen acceso ni pueden acceder, bajo pena, a tales expedientes.
Igualmente, según lo dispuesto en los artículos 472, numeral 3, y 584 del Código Orgánico Integral Penal, las investigaciones que se encuentren en marcha gozan de reserva legal, motivo por el cual nos resulta imposible brindarle detalles sobre el caso que usted requiere por el presente medio. Así, le sugerimos que acuda, personalmente o por medio de su abogado, a la Fiscalía donde se encuentra sustanciado su proceso (en caso, lógicamente, de ser parte procesal), con la finalidad de que allí pueda solicitar visionar y revisar el expediente y obtener la información requerida. En el ámbito de sus competencias, le corresponde al Fiscal que conoce su causa disponer todas las diligencias que estime pertinentes, incluido el hecho de comunicar los avances de la investigación únicamente a las partes procesales. A su vez, recuerde que todos los impulsos fiscales les serán debidamente notificados mediante los correos electrónicos y las casillas judiciales que hayan señalado las partes”.
Ante esta respuesta la redacción de Mil Hojas considera pertinente precisar que los informes de Contraloría con indicios de responsabilidad penal que consultamos fueron emitidos entre 2018 y 2022. En tanto, el artículo 215 del Código de Procedimiento Penal (CPI) señala que: “De no existir fundamentos para deducir la imputación, la indagación no podrá mantenerse abierta por más de un año, y transcurrido este plazo, la fiscal o el fiscal dispondrá el archivo provisional del expediente o solicitará al juez su archivo definitivo, según fuera el caso; este plazo se contará desde la fecha en la cual el fiscal dio inicio a la indagación previa. Sin embargo, si llegaren a poder de la Fiscal o el Fiscal elementos que le permitan imputar la autoría o participación en el delito a persona determinada, iniciará la instrucción, aunque el plazo hubiere fenecido, siempre que la acción penal no hubiere prescrito según las reglas generales.”
Por lo tanto, hace años que estos procesos debieron ser archivados (provisional o definitivamente) o debieron haber pasado a instrucción fiscal, con lo cual la información sobre lo sucedido, el archivo o la instrucción, debería ser de conocimiento público, no solo de las partes procesales. Sin embargo, de la respuesta de la Fiscalía se desprende que las investigaciones o indagaciones continúan activas de manera indefinida y sin que exista transparencia sobre las mismas.
Once años y medio después del crédito chino que dio vida a La Ciudad del Conocimiento, esta otra “obra emblemática” de Rafael Correa se reduce a edificios en ruinas, contratos incumplidos, deudas millonarias, un opaco proceso de liquidación y una estela de corrupción e impunidad. Del megaproyecto, ejecutado por empresas chinas, solo la universidad Yachay Tech sigue en pie, pero la absorción de la Senescyt por el Ministerio de Educación, dispuesta por el presidente Daniel Noboa, abre un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro del centro académico.
El “Silicon Valley” del régimen correista está en ruinas. La Universidad Yachay Tech, inaugurada en 2014 con 187 estudiantes bajo la promesa de convertir a Urcuquí -cantón agrícola de la provincia de Imbabura donde se asienta la obra- en la capital latinoamericana de la ciencia y la innovación tecnológica, es lo único que funciona de ese megaproyecto que le costó al país más de US$1.000 millones en créditos chinos que fueron gestionados directamente por el expresidente Rafael Correa con su par Xi Jinping.
Para construir la también llamada Ciudad del Futuro, proyecto en el cual la Universidad Yachay Tech era sólo una parte, Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007. Con esto aseguró que cambiaría la matriz productiva del país y reduciría la pobreza. Acto seguido modificó el marco jurídico y, vía régimen especial, fueron suscritos contratos por US$486,34 millones, 91% de los cuales, es decir $442,3 millones, corresponden a cuatro empresas chinas. Aquí el detalle:
Como se puede ver en el gráfico, Gezhouba Group Company acaparó $367,44 millones o el 75,4% del total analizado, seguida por CEIEC con el 13%. Con valores menores figuran CWE y China Camc. Prácticamente toda la infraestructura arquitectónica y de ingeniería civil, electricidad, agua potable, comunicaciones y tecnología fue entregada a las cuatro firmas asiáticas.
Hace un año, un equipo de Mil Hojas visitó el proyecto y constató que ninguno de los contratos había sido ejecutado en su totalidad. Desde entonces, nada ha cambiado admite en diálogo con Mil Hojas Andrés Rosales, rector de la universidad: tres de los cinco edificios que forman la “Gran Ciudad del Conocimiento” siguen inconclusos y abandonados; un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias; de los 18 laboratorios planificados apenas hay tres. También se prometió modernas residencias que albergarían a unos 30.000 jóvenes de Ecuador y del resto del mundo. En la actualidad solo vive ahí la mitad de los 2.000 estudiantes que tiene la universidad. Eso no es todo, 2.000 aspirantes no pudieron cumplir su sueño de ingresar a Yachay Tech debido a la falta de acuerdos para concluir las obras y resolver los demás problemas que impiden mejorar la capacidad instalada y desarrollar nuevos proyectos e iniciativas. (Más detalles en la entrevista con Andrés Rosales, al final de este informe)
El supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento. Foto: cortesía Yachay
La subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias. Foto: cortesía Yachay
Para construir la Ciudad del Futuro, Rafael Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en el cantón Urcuquí (Imbabura), en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007.
El megaproyecto tenía tres pilares, dos se derrumbaron
Yachay EP, empresa pública creada en 2013 para administrar el gran proyecto. En 2023 se ordenó su liquidación, el proceso aún no concluye
La Ciudad del Conocimiento, con parque industrial, subestación eléctrica, supercomputador y otros servicios, está abandonada e improductiva
Universidad Yachay Tech, sobrevive conjurando las adversidades
El Rector lamenta que no hayan sido convocados para un análisis previo a la emisión del Decreto 100, mediante el cual, el pasado 15 de agosto de 2025, el presidente Daniel Noboa dispuso la eliminación de la Senescyt como Secretaría de Estado y su absorción por parte de la Cartera de Educación, con lo que la Senescyt pasó a ser un viceministerio. No obstante, Rosales hace votos para que el cambio sea positivo y permita que, por ejemplo, por fin, se llegue a un acuerdo con el Municipio de Urcuquí para resolver problemas elementales como la entrega de escrituras de las 700 hectáreas que ocupa la universidad, algo indispensable para desarrollar nuevos proyectos y programas. También cuestiona que, desde el inicio del proceso de liquidación en 2023, no se haya agilitado el traspaso de bienes a la universidad. “Todo, incluso el supercomputador y la subestación eléctrica, sigue a nombre de la Senescyt”, advierte. Con la desaparición de la Senescyt se crea un vacío respecto de estos bienes, que debe ser resuelto.
Vía WhatsApp, Mil Hojas contactó a la ministra de Educación Alegría Crespo, para solicitarle una entrevista y consultarle qué pasará con la Senescyt y Yachay Tech, al ejecutar el mencionado Decreto 100. La funcionaria respondió que seremos contactados por alguien de su equipo de Comunicación. Así sucedió, ese mismo día recibimos la llamada y ante nuestra consulta, la respuesta fue: “El proceso de fusión no ha concluido; mientras tanto, los temas de Senescyt siguen siendo comunicados y tratados por dicha secretaría”.
El 1 de septiembre hablamos por celular con César Vásquez, titular de la Senescyt, quien solicitó que se le envíe un cuestionario a su correo institucional. Ese mismo día se lo remitimos y una semana después se realizó un segundo envío. Hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta. Esta no es la primera vez que Vásquez no concede una entrevista a Mil Hojas ni responde nuestros pedidos de información. Hace un año se realizó la gestión directa con él y a través de su Directora de Comunicación se le envío un pedido de entrevista que no fue agendada y nuestro cuestionario ha quedado sin respuesta desde entonces.
El 1 de septiembre César Vásquez (foto), titular de la Senescyt, pidió que le enviemos un cuestionario para concedernos una entrevista; una semana después se mandó una insistencia; Hasta el cierre de este reporte no hubo respuesta. Hace un año tampoco respondió a Mil Hojas.
Un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones y nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US$2,5 millones, quedó a medias. Las dos empresas son chinas.
Entrevista
Rector de Yachay Tech solicita que el Gobierno de Daniel Noboa resuelva los problemas que arrastran desde hace 11 años
El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales, reconoce que la absorción de la Senecyt por el Ministerio de Educación tomó por sorpresa a la institución, pero espera que este cambio sirva para resolver los problemas que arrastra desde el correísmo. Pese a estas trabas y a que la promesa de tener una réplica del Silicon Valey quedó en el papel, afirma que se afianza su crecimiento, se ubica entre las tres mejores universidades públicas del país y será un referente en la región.
El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales. Foto: archivo Mil Hojas
El cambio institucional, con la absorción de la Senecyt por parte del Ministerio de Educación ¿beneficiará o agudizará la problemática de Yachay Tech?
Cuando nos enteramos de la fusión, me comuniqué con el secretario de Senecyt, César Vázquez. Nos dijo que habrá una transición de seis meses en la que se mantendrán los acuerdos. Sin embargo, cada cambio implica volver a explicar los proyectos y el estado de la universidad, lo que toma tiempo.
Al decir cuando nos enteramos, significa que les tomó por sorpresa la fusión, no fueron consultados previamente?
Efectivamente, no hubo conversaciones previas.
Usted publicó en julio un comunicado sobre esta medida ¿ha tenido alguna respuesta oficial?
Conversé con César Vázquez y reiteró que el proceso tomará tiempo, unos seis meses y aseguro que se respetará la gestión de la universidad.
¿Cuáles son las principales preocupaciones?
La universidad depende totalmente de la Senecyt, incluso los bienes en los que se asienta están bajo su responsabilidad. No sabemos qué pasará con la titularidad de las tierras y edificios, por ejemplo.
¿Qué pasó con la liquidación de Yachay EP y Siembra EP dispuesta por los expresidentes Lenín Moreno y Guillermo Laso?, son procesos poco transparentes, pues la Senecyt no ha dado a conocer los informes semestrales ni el cumplimiento de recomendaciones de la Contraloría. ¿Qué sabe al respecto?
No hay detalles claros. El GAD de Urcuquí y la Senecyt no llegan a un acuerdo definitivo sobre más de 4.200 hectáreas destinadas a la ex Ciudad del Conocimiento.
¿Qué avances hay sobre conflictos contractuales con empresas chinas por las obras inconclusas?
No conocemos avances. Las empresas chinas han mostrado apertura, pero sin acuerdos entre Senecyt y las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. Se estima que 3.500 hectáreas podrían destinarse a otros proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad.
«Las empresas chinas han mostrado apertura para arreglar los problemas, pero sin acuerdos de Senecyt por las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. 3.500 hectáreas podrían destinarse a proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad».
¿De cuánto es la deuda con el Municipio?
Alrededor de US$4 o US$5 millones por multas, intereses, permisos y tasas.
¿Qué pasa con el supercomputador y la subestación de CEIEC?
Siguen a nombre de Senecyt, pero no están en uso. Sería interesante que pasen a la universidad, pero requieren acuerdos y repotenciación.
A pesar de todo, Yachay se destacó en producción científica. ¿Cómo lo lograron?
La universidad se enfocó desde el inicio en ciencia y tecnología, con personal académico muy productivo y estudiantes de alto rendimiento. Eso nos posicionó como la universidad con mayor producción científica en 2019 y 2020. Hoy seguimos entre las tres mejores públicas del país, detrás de la ESPOL y la EPN y somos la mejor universidad joven en los rankings 2024.
¿Con qué presupuesto cuenta la universidad?
Un promedio de US$13 millones.
¿Se ha afectado la oferta académica por los problemas que persisten?
No. Al contrario, cada semestre hay más interesados: 4 mil aspirantes para 700 cupos. Tenemos 2 mil estudiantes, la mitad vive en las residencias.
¿Mantienen la meta de crecer en número de estudiantes?
No buscamos la masificación sino formar excelentes científicos. Más del 60% de nuestros graduados estudian maestrías y doctorados en el extranjero, con muy buenos resultados.
¿Se ha corregido los excesos salariales del pasado?
Sí. Hoy Yachay se rige por la normativa nacional. Los sueldos de los profesores son incluso más bajos que en otras universidades públicas. Ya no hay gerentes con sueldos altos; ahora trabajamos con directores que ganan alrededor de US$2.500 al mes.
¿Cómo impactó el cierre de Yachay EP y Siembra EP?
Mucho. Estas empresas manejaban bienes y servicios básicos. El traspaso de propiedades y equipos ha sido muy lento; la mayoría aún no está a nombre de la universidad.
¿Qué esperan de este nuevo cambio institucional?
Que sea beneficioso y acelere procesos.
¿Qué mensaje envía al Gobierno, al presidente Noboa, a la ministra Alegría Crespo…?
Nos encantaría recibir la visita del presidente Daniel Noboa y de la ministra Alegría Crespo, que vengan para que conozcan lo que se hace en Yachay. La universidad sigue creciendo y aportando al país. Invertir en equipamiento científico, mejorar condiciones para profesores y ofrecer programas de calidad como doctorados. Con el apoyo del Gobierno y la empresa privada, podremos aportar más al país. Con la calidad de nuestros profesores y estudiantes, Yachay Tech se convertirá en un referente científico y tecnológico de la región.
Lea el lunes 22:
La lupa de la Contraloría vuelve al fallido proyecto, cuyos responsables gozan de impunidad
La Ciudad del Conocimiento se convirtió en un monumento a la impunidad: edificios en ruinas, contratos no concluidos por empresas chinas e indagaciones previas interminables la consagran. El contralor Mauricio Torres se pronuncia: ya dispuso que se verifique el cumplimiento de recomendaciones emitidas en 5 informes entre 2022 y 2024. Lea el reporte completo en Mil Hojas.
En el primer año del TLC con China se acumuló un déficit comercial de US$ 1.832 millones, superior al registrado antes de la firma del acuerdo. El mayor impacto provino de la fuerte caída en las exportaciones de camarón, concentrados de plomo y cobre y banano. El futuro inmediato no pinta mejor.
El discurso de que un Tratado de Libre Comercio TLC de Ecuador con China sería un ganar-ganar en la relación comercial no da señales de cristalizarse. Los primeros resultados no son favorables a los intereses de Ecuador y las previsiones para los siguientes años tampoco son las mejores. En la primera evaluación oficial al TLC con el gigante asiático, realizada por el Ministerio de Producción y Comercio Exterior, se atribuye la caída de las exportaciones a China, sobre todo del camarón y el banano, a las restricciones sanitarias impuestas por China, así como al menor crecimiento de su economía, lo que ha golpeado su nivel de consumo. Para expertos nacionales e internacionales en el tema comercial, la desaceleración del gigante asiático no se revertirá en el corto plazo y mientras el TLC esté vigente hay el riesgo de profundizar la dependencia de la exportación de materias primas y serán pocos los sectores beneficiados.
El inicio de operaciones de la naviera china Cosco en los puertos de Manta y Guayaquil genera expectativa sobre su incidencia en las exportaciones de Ecuador a China.
El déficit comercial de Ecuador con China fue de US$ 1.832 millones, durante el primer año de vigencia del TLC entre ambas naciones. El saldo rojo para nuestro país significa que, entre el 1 de mayo de 2024 y el 1 de mayo de 2025, compró más productos al gigante asiático de lo que le vendió: las importaciones desde China totalizaron US$ 7.065 millones mientras las exportaciones sumaron US$ 5.233 millones.
El país enfrenta el reto de romper la racha histórica de la desigual relación comercial con China. En los últimos 20 años: US$ 39.000 millones de saldo negativo para Ecuador
Este comportamiento no es la foto solo de ese período. La desigual relación comercial ha sido histórica y la puesta en marcha del acuerdo con China ni siquiera ha empezado a frenar los resultados negativos para nuestro país, pues la balanza deficitaria de los primeros 12 meses del TLC fue superior al que se evidenció antes de la aplicación del tratado.
Los reportes del Banco Central del Ecuador demuestran que del primero de mayo de 2023 al primero de mayo de 2024, el saldo en contra de Ecuador sumó US$1.320 millones.
No hay certeza sobre cuándo el TLC empezará a incidir para revertir esta situación.
Estas cifras del Banco Central del Ecuador (BCE) comprueban la desigual relación comercial que ha existido al menos en los últimos 20 años entre Ecuador y China
Ecuador se comprometió con el FMI a buscar nuevos fondos, lo que podría incluir más créditos chinos. Con una deuda de US$ 2.000 millones con ese país, el gobierno baraja posibles concesiones como Coca Codo Sinclair o acelerar proyectos como Mirador II.
En medio de estas incertidumbres que plantea el TLC con China y en el contexto de la guerra arancelaria que enfrentan Estados Unidos y China, el presidente Daniel Noboa realizó una gira internacional que incluyó como primer destino el gigante asiático. Previo al viaje la canciller Gabriela Sommerfeld dijo que “el objetivo principal es fortalecer el acuerdo comercial, pero toda ayuda será bienvenida”. Este tono de las declaraciones evidencia la enorme necesidad que tiene el país de incrementar el flujo de dólares hacia su economía, ya sea vía deuda, inversión o exportaciones.
De su encuentro con el jefe de estado de China, Xi Jinping, y con otras autoridades de ese país, hubo varios anuncios, pero pocos detalles. El pasado 27 de junio, siguiendo similar libreto al que se sometieron los gobiernos que le precedieron, Noboa firmó un plan de cooperación para promover la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda (proyecto de desarrollo e integración global de China), al que Ecuador ya se adhirió en 2018.
En dicho plan, además de mejorar la relación comercial con China, los intereses de Ecuador se orientan a buscar fuentes de financiamiento, pues la canciller Sommerfeld ha asegurado que China es clave para que Ecuador mantenga su programa de asistencia con el Fondo Monetario Internacional.
“Estamos dispuestos a trabajar junto con la parte ecuatoriana para profundizar y consolidar la asociación estratégica integral entre China y Ecuador”, dijo Xi Jinping a la delegación liderada por Noboa en ese país. Según difundió la presidencia de la República, eso se traduce en el interés manifestado por el gigante asiático en proyectos energéticos y portuarios en Ecuador.
La primera gira internacional del segundo período presidencial de Daniel Noboa empezó con China, donde se reunió con el jefe de ese estado, Xi Jinping. Foto: Presidencia de la República
Respecto a la opción de que una empresa china se encargue de la operación y mantenimiento de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, la más grande del país, la vocera presidencial Carolina Jaramillo, en una evaluación preliminar (del 30 de junio pasado) del viaje de Noboa, no aclaró si hubo avances sobre este tema. Solo anunció que uno de los primeros resultados será el ingreso de US$ 400 millones provenientes de la estatal Power China para proyectos de energía renovable y almacenamiento hasta diciembre del 2026. “Adicionalmente, Power China nos brindará asistencia técnica para optimizar el plan maestro de electricidad”, dijo Jaramillo.
Ahora resta esperar cuánto de estos planes se concretan.
Lo que se promete y lo que preocupa
En un tiempo récord de 10 meses se realizaron 4 rondas de negociaciones y concluyó la fase técnica del acuerdo comercial entre Ecuador y China. Luego de revisiones legales a nivel gubernamental, el entonces presidente Guillermo Lasso, firmó el TLC el 10 de mayo de 2023.
Los siguientes filtros: la Corte Constitucional (octubre de 2023), la Asamblea Nacional y el actual presidente Daniel Noboa (febrero de 2024) aprobaron y ratificaron el documento que empezó a regir el 1 de mayo de 2024.
Los ejes del nuevo escenario comercial son:
Acceso preferencial al 99,6% del mercado chino para las exportaciones ecuatorianas, con desgravación total en un plazo de hasta 10 años.
Desgravación extendida (hasta 20 años) para productos agrícolas e industriales sensibles.
Eliminación de barreras no arancelarias y grandes facilidades para la inversión extranjera.
Impulso a las PYMEs mediante plataformas digitales y herramientas de conexión comercial.
Fomento del comercio electrónico con marcos regulatorios modernos y autorregulación privada.
Resolución de disputas mediante tribunales arbitrales binacionales.
Según el Ministerio de Comercio chino, el acuerdo con Ecuador es el vigésimo TLC firmado por China y el primero suscrito entre Ecuador y un país asiático. Destaca que China se ha mantenido como el segundo sociocomercial más importante de Ecuador por cuarto año consecutivo.
De acuerdo con fuentes cercanas a las negociaciones del TLC, desde 2023 las autoridades ecuatorianas tenían la expectativa de que el TLC también abra las puertas a “productos no tradicionales” como pitahaya, piña, mango, arándanos, quinua, alimentos procesados, frutas frescas y en conserva, entre otros.
Pero las mismas cifras oficiales revelan cómo ha sido la relación comercial de Ecuador con China, un fuerte consumidor de alimentos y materias primas.
En su evaluación del primer año del TLC con China, el Ministerio de Producción de Ecuador señala que los productos tradicionales no mineros que más nos ha comprado China entre 2020 y 2024 han sido: camarón, balsa, banano, harina de pescado, artículos de madera, desperdicios de metales, otras manufacturas de metales, pescado y cacao. Lo que China nos ha vendido en ese período ha sido: teléfonos y celulares, otras manufacturas de metales, electrodomésticos, automóviles livianos, máquinas industriales y sus partes, computadoras, vehículos pesados, motocicletas, velocípedos y sus partes.
El resultado de la balanza comercial, siempre negativo en todos estos años, totalizó US$ 3.866 millones.
¿Qué ha cambiado posfirma del TLC? Para los productos estrella de exportación a China: camarón, concentrados de plomo y cobre y banano no se revirtieron las cifras negativas.
En el informe del Ministerio de la Producción también se compara el comportamiento de los principales productos tradicionales no petroleros y no mineros intercambiados con China durante 2023 y 2024, antes y después de la vigencia del TLC y los montos evidencian bajas considerables en exportaciones.
Aunque el ministerio destaca los incrementos registrados por productos como el cacao con el 66%, elaborados de cacao con 88% y particularmente el pescado con 95%, hay que resaltar que la participación de estos tres productos en el total de este tipo de exportaciones es de apenas el 0,43%. También productos con acceso preferencial a China como balsa, calamares y pitahayas tienen subidas importantes en sus ingresos que van desde el 54% hasta el 1.300%, pero su participación en el total de exportaciones es de solo el 2,14%.
En cambio, las exportaciones de camarón que ya habían experimentado una baja del 1,5% entre 2022 y 2023, se redujeron aún más al cierre de 2024. Reportaron US$ 633 millones menos de ingresos que significaron una contracción del 16,4% respecto al año anterior.
El camarón representa el 64% de las exportaciones tradicionales a China.
El segundo golpe que contribuyó a aumentar nuestro saldo rojo en el comercio con China provino de las exportaciones de plomo y cobre, pues disminuyeron en US$ 73 millones, 6,2% menos que el año previo. Este producto representa el 21,75% de las exportaciones a ese país.
El banano también bajó sus ventas a China en 26%, es decir reportó US$ 39,34 millones menos de ingresos. Este producto representa el 2,26% de las ventas externas a China.
Pese a la escalada de ventas de cacao, pescado, balsa, calamares y pitahayas, sus cifras no superaron el 3% de todas las exportaciones no petroleras
El Ministerio de la Producción asegura que la caída de las exportaciones a China “responde a factores no comerciales… se deben a un tema sanitario ligado a regulaciones chinas sobre los límites de metabisulfito de sodio”. La Administración de Aduanas China reportó que en repetidas ocasiones las exportaciones ecuatorianas de camarón superaron el límite aceptable y fueron suspendidas hasta que cuenten con un certificado de laboratorio que desvirtúe tal falencia.
La cartera de Estado asegura que las exportaciones se retomaron, aunque se mantiene el requisito del análisis de laboratorio. En las conclusiones de su evaluación del TLC, el Ministerio admite que la reducción de exportaciones de camarón y banano se debió también a factores de demanda y de comportamiento del PIB: “Tanto Ecuador como China han experimentado desaceleración económica. En Ecuador, la caída de las exportaciones y la inversión afectaron el PIB, mientras que, en China, la crisis inmobiliaria y el desempleo han reducido el consumo”.
Este análisis del Ministerio de Producción se dio a inicios de 2025. El Banco Central del Ecuador, en su boletín de comercio exterior del primer trimestre de este año, destaca la cifra récord de las ventas de camarón de US$ 1.887,6 millones, ocasionada por mayores envíos a EE. UU. (28,8%), Francia (44,9%) y Vietnam (135,1%) y también por un aumento en la demanda de España (40,9%) y China (12,2%). De acuerdo con el BCE, el mayor consumo de China se debe al “positivo resultado de crecimiento de su PIB en 2025 (5,4% interanual)”; y también a que ya no está vigente la suspensión a varias empresas nacionales por problemas fitosanitarios.
Sin embargo, esta es la imagen de la situación comercial hasta marzo de 2025.
En abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump impuso un arancel del 145% a las importaciones chinas, mientras que Beijing respondió con un gravamen del 125% sobre algunos productos estadounidenses. Aunque un mes después de iniciada esta guerra comercial ambos países acordaron reducir sus tarifas arancelarias a la importación por 90 días, no ha terminado la incertidumbre internacional sobre los efectos de las medidas de ambas potencias, especialmente en el crecimiento económico de China.
El FMI proyecta que el PIB del gigante asiático crecerá en el 4,6% para 2025, el portal especializado en comercio exterior Santander Trade prevé que la economía china se ralentice hasta el 4,5% y Goldman Sachs estima que el crecimiento será del 4% debido a los aranceles estadounidenses.
La consultora Focus Economics prevé que por el freno de su desarrollo y las restricciones arancelarias de EE. UU el PIB de China apenas superará el 3% en una década.
Los riesgos de negociar con prisa y sin visión de futuro
A las desproporciones que existen en la relación comercial entre Ecuador y China se unen las falencias en el contenido de un TLC firmado con premura.
Además de que China definió la agenda de negociación desde el Gobierno de Lenín Moreno, cuando el expresidente Guillermo Lasso tomó las riendas exigió a sus negociadores ajustarse a su política: “Más Ecuador en el mundo, y más mundo en el Ecuador”.
El éxito de esta política se medía por el número de TLC que el país logre suscribir, indica Santiago Carranco, investigador académico de estos acuerdos, quien asegura que China aprovechó las circunstancias políticas de Ecuador, lo que derivó en un TLC de primera generación, que significa solo un intercambio de productos.
Los servicios y capítulos importantes como propiedad intelectual (patentes), medio ambiente (respeto a la biodiversidad), trabajo justo y salarios mínimos quedaron fuera del tratado.
Esta omisión podría frenar la producción nacional.
Según el experto, a diferencia del acuerdo con la Unión Europea, que sí contempla estos temas, el tratado con China podría incentivar a las empresas a exportar a mercados con menos exigencias, sacrificando calidad y responsabilidad social.
Carranco advierte que, si bien el tratado puede dinamizar la economía en el corto plazo, podría generar un efecto perverso: industrias nacionales optando por mercados menos regulados como China, en lugar de cumplir con estándares internacionales más rigurosos. Esto ya ha tenido consecuencias, como sanciones de la UE a exportadores ecuatorianos por incumplimientos ambientales.
“La economía se activa, sí, pero ¿a qué costo?”, cuestiona el experto, subrayando que los TLC deben pensarse no solo en términos de ingresos inmediatos, sino en su impacto estructural en las próximas décadas.
Un TLC sin normas de propiedad intelectual y derechos humanos podría alejar a la industria nacional de mercados más exigentes como Europa.
Parsifal D’ Sola Alvarado, director ejecutivo de la Fundación Andrés Bello – Centro de Investigación Chino Latinoamericano, cuestiona la rapidez y falta de transparencia con que Ecuador firmó el TLC. Al comparar con otros tratados que China tiene en la región, como con Chile, Perú y Costa Rica, que se tardaron años, “queda claro que en el caso ecuatoriano no hubo mayor consulta pública, ni asesoría, y eso solo levanta dudas sobre el proceso… potencial corrupción y otros problemas que deben haber acelerado esa firma”, señala D’ Sola.
El experto además observa que el TLC de Ecuador no es parte del debate regional, pues en la última reunión del Foro CELAC- China, en mayo pasado, este tema no suscitó mayor interés.
Por la ausencia de regulaciones sobre propiedad intelectual y derechos humanos en este tratado D’ Sola vaticina que se puede abrir la puerta a una ola de importaciones de productos chinos de toda índole que debilite la industrial nacional.
“Ecuador está facilitando mucho al empresariado chino, que es grande y diverso, sobre todo hoy que se le están cerrando los mercados de Estados Unidos y Europa y está buscando nuevos mercados”.
Agrega que la coyuntura comercial internacional es una ventana para obtener concesiones tanto de China como de Estados Unidos, pero con un TLC mal negociado no se puede aprovechar esta oportunidad.
A criterio de este analista el gobierno podría mejorar las condiciones del TLC porque Ecuador tiene más margen de maniobra que otros países de la región que son más dependientes de China como Chile y Perú.
China advierte a sus empresas que no tienen blindaje para sus inversiones
Mientras el acuerdo comercial avanza, al gobierno chino le preocupa la ausencia de un marco legal sólido para proteger las inversiones de sus empresas.
En el documento titulado ‘Guía Regional para la Inversión y la Cooperación en el Extranjero’ publicada por el Ministerio de Comercio de país asiático (diciembre de 2024), se alerta al empresariado chino sobre la falta de un Tratado Bilateral de Inversión con Ecuador, anulado en 2017 y sin perspectivas de reactivación en el corto plazo. Recomienda a los inversores chinos tomar medidas legales para evitar riesgos, negociar cláusulas claras de arbitraje en casos de disputas y buscar acuerdos por proyecto para proteger sus intereses.
El Ministerio de Comercio chino expone un perfil poco alentador del gobierno ecuatoriano al señalar que “ha experimentado cambios frecuentes en su liderazgo y carece de consistencia en políticas y regulaciones”. Critica la rotación constante de funcionarios y la inestabilidad institucional como factores que han restado coherencia y sostenibilidad en las políticas y regulaciones. Además, se reconoce que varios proyectos chinos en Ecuador enfrentan sanciones por problemas de calidad y una opinión pública negativa.
Entrevista
El TLC con China desindustrializó a Chile
A 20 años del Tratado de Libre Comercio entre Chile y China hay pocos avances en la exportación de productos con valor agregado y duros golpes a la industria textil, de calzado y siderúrgica. Estas son algunas advertencias que Maia Seeger, directora ejecutiva de la ONG Sustentarse, expone sobre los efectos de estos acuerdos comerciales. Esta periodista y catedrática chilena plantea también serias dudas sobre el rumbo que podría tomar Ecuador.
– ¿Cuál es la evaluación del TLC Chile-China, el primero que firmó el gigante asiático en América Latina?
-Chile empezó a negociar en 2002 con China. Hay distintas etapas: la primera es el TLC aprobado en 2005, que entra en vigor en 2006 y permite un crecimiento exponencial del comercio entre ambos países. Hoy las exportaciones a China son de casi el 40% del total, ósea la dependencia es enorme. Las importaciones representan el 25%. En 20 años, China se transformó en nuestro principal socio comercial, con un superávit a favor de Chile, que no es lo común en América Latina. Pero junto con la vigencia del TLC, se van negociando otros tratados. Después entra en vigor un anexo sobre comercio y servicios, que no ha tenido mucho impacto, porque a diferencia de China que nos vende bastantes servicios en ingeniería y construcción, Chile le vende muy pocos servicios.
– ¿Qué otro tratado ha firmado Chile con China?
-En 2016 entra en vigor el capítulo de inversiones y se comienza a negociar la profundización del TLC. Luego Chile es el primer país que firma esta profundización, con la particularidad de que por primera vez en un TLC de China se incluye un capítulo ambiental. Pero de lo que hemos analizado el tema ambiental tiene un efecto más declarativo que una aplicación práctica. De hecho, había el compromiso oficial de hacer seguimiento a su implementación, lo cual no se ha cumplido.
A partir de 2018 empiezan importantes operaciones de inversión extranjera directa en Chile, como la compra del 24% de la más grande empresa chilena de litio SQM por parte de la china Tianqi Lithium, que superó los US$ 4.000 millones de dólares. Después, inversiones en varias empresas eléctricas que están en los negocios de generación, transmisión y distribución. Hoy China controla el 56% de la distribución eléctrica en Chile.
China entró muy fuerte en las alianzas público-privadas a través de las concesiones que incluyen construcción, mejoramiento, mantenimiento y explotación de las obras. Significa que si construyen un camino no sólo hacen su mantenimiento por el periodo de la concesión, sino que pueden cobrar los peajes. También construyen hospitales, proveen sus equipos, hacen el mantenimiento y dan ciertos servicios como alimentación, aprovisionamiento y mantenimiento de equipo.
-Qué caracterizó las negociaciones del TLC con China?
-En Chile estas negociaciones se llevan en secreto. No hay participación ciudadana. El argumento es que Chile tiene buenos negociadores y mucha experiencia en negociar TLC, visión que no compartimos todos los chilenos. Los TLC incorporan mecanismos de investigación y mediación en conflictos donde hay cesión de soberanía. El Estado se compromete a resarcir impactos en ciertos negocios si cambia sus políticas públicas y regulaciones.
Lo que ha pasado en nuestro caso es una reprimarización de la economía sin creación de valor agregado porque seguimos exportando productos derivados de la minería.
Al abrir las puertas a productos baratos y que pueden ser subsidiados también se ha afectado a nuestra industria. Al acero de China le impusieron salvaguardas transitorias, pero al levantarlas la principal planta siderúrgica chilena ‘Huachipato’, cerró sus operaciones en 2024.
Toda la industria textil y de calzado que teníamos en Chile desapareció y muchas otras más. El país se ha desindustrializado.
– ¿Hubo un impacto favorable en el empleo por las grandes inversiones chinas?
-No hay muchos estudios sobre eso, pero vemos una tendencia: las inversiones de gran escala son cada vez menos intensivas en generar empleo, sobre todo empleo permanente, pues muchas veces hay una explosión de contratación de mano de obra en proyectos en fase de construcción, pero cuando las operaciones comienzan su marcha normal, funcionan con muy pocas personas por la tendencia a la automatización de los procesos.
– ¿En los países que estamos empezando los TLC con China peligra nuestra industria?
-Creo que eso va a acelerar los procesos de reprimarización. Ustedes no van a exportar a China valor agregado, sino petróleo, minerales, alimentos, etc, pero ¿todas las externalidades ambientales y sociales que eso implica? O sea, ellos (China) tienen acceso a materias primas, a alimentos de alta calidad sin tener ningún costo ambiental y social asociado, porque la contaminación y los conflictos socioambientales quedan en nuestros países. Para el productor agroindustrial que exporta grandes cantidades es un buen negocio, porque el costo lo pagan terceros. Por ejemplo, los cultivos de soya en Argentina y Brasil son mega producciones bien depredadoras. O la industria forestal en Chile, o los camarones en Ecuador. Entonces es bien bueno el negocio para ellos (China).