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Mes: mayo 2023

Massuh, el «turco» que va por la aduana

 Se escuchó en uno de esos audios decir a Hernán Luque -entonces director de la Empresa Coordinadora Empresas Públicas- lo siguiente: “En otro tema Nahim yo ya te conté que prefería que me des 150 mil mensuales”. Se refiere a Nahim Massuh alias “el turco” operador de Rubén Cherres, Hernán Luque, Javier Jordán, Leonardo Cortázar. En esa conversación Hernán Luque le pide a Massuh que le entregue 150 mil dólares mensuales y cuando sigan operando se aumente el pago.

La Posta, cuando transcribe el audio, de manera intencional omitió el nombre de Nahim Massuh, porque el turco era la fuente de ese medio. El modo de operación de Massuh era acudir donde aquellos que han perdido la reputación por denuncias y pedirles dinero a cambio del silencio. Cuando La Posta entendió que habían filtrado un audio donde se menciona al turco lo editaron y lo circularon, esta vez sin que se escuche el nombre de Naihm.

Naihm Massuh, con un prontuariado de turbios negocios, gestionaba en las aduanas, con el vicealmirante Carlos Vallejo, la obtención de recursos para la mafia de los Tetones, aquellos de la piscina. Massuh, a través de su amante, quien lo acompañó a la casa en Miami de Javier Jordán, tomó las fotos que mostraron a los miembros de esta banda ¿Cuánto dinero levantaron Massuh y  el almirante Carlos Vallejo para la mafia de la piscina mientras se mantuvo la administración de Carlos Vallejo en la SENAE? Estos recursos financiaban los negocios de Javier Jordán, Leonardo Cortázar y por su puesto de Hernán Luque.

Las relaciones de Naim Massuh eran amplias como el horizonte, gestionaba y coordinaba encuentros con el patrón Leandro Norero, líder criminal asesinado brutalmente en la cárcel de Cotopaxi, así como también con Jordán, Leonardo Cortázar, Carlos Vallejo.

En ese mismo tiempo La Posta empezó a cuestionar la gestión de Ralph Suástegui, gerente de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, por la firma de contratos que parecían “sospechosos”, según las palabras de Andersson Boscán, pero luego llegó la pauta de la mano de Naihm Massuh, amigo y socio del gerente de la estatal, que pactó un contrato con CNT por publicidad. Se volvió entonces a olvidar los nombres de Naihm Massuh, Ralph Suastegui y de los contratos raros de la telefónica estatal, incluso aquellas operaciones de software pirata desarrolladas supuestamente por el turco.

El “turco”, cuyo domicilio fue allanado por la fiscalía hace pocos meses, hizo sociedad en otros tiempos con personajes como Carlos Pólit, Jorge Glass, José Serrano, Tomislav Topic, el padre del candidato Jan Topic. Gestionó además en la administración de Ralph Suástegui en CNT operaciones de software.

En la coyuntura actual estos nombres vuelven a tener relevancia y no es casual en los negocios. Luego del decretó de la muerte cruzada, el primer cambio en el gabinete del presidente Lasso  fue el de Ralph Suastegui para al aduana, amigo de Jan Topic y del operador Naihm Massuh. El 22 de mayo de 2023, el presidente Lasso cerró una pinza de negocios que a través de Suastegui favorecerán al turco y su línea de amigos.

Silencios e indiferencias que matan

Apenas hace 19 años se consiguió derogar la figura de la legítima defensa del honor conyugal en Ecuador; concebida como el permiso que el Estado brindaba a los hombres para dar muerte a una mujer encontrada en flagrante adulterio. Es relativamente poco tiempo. En 2014, el Código Orgánico Integral Penal identifica el tipo penal de femicidio para referirse al delito cometido por una persona como resultado de condición de género o relaciones de poder manifestadas a través de cualquier tipo de violencia o muerte contra una mujer. Ambos ejemplos constituyen modificaciones en el marco jurídico ecuatoriano que constituyen avances, pero que siguen siendo insuficientes como para que el silencio y sus efectos impidan la pérdida de tantas mujeres en Ecuador.

Cifras de la Fiscalía General del Estado señalan que desde 2014 hasta abril de 2023; tomando en cuenta únicamente los días domingos entre las 00:00 y las 05:59, y entre las 18:00 y las 23:59 tuvieron lugar el mayor número de muertes de mujeres en un contexto delictivo: 114 y 126 muertes respectivamente.

Aunque en un momento específico de la historia del Ecuador si existió una política pública para erradicar el machismo a escala nacional, actualmente el Estado no contempla este tipo de cifras perturbadoras al momento de elaborar políticas públicas. Hoy en día, una serie de eventos siguen siendo considerados como «normales» en lo que tiene que ver con mujeres; resultado de esta omisión.

Para ejemplificar este tipo de eventos, en los cuales se justifica la existencia de “sentimientos en una relación entre hombre y mujer”; la creencia general es que lo que suceda debe ser calificado como «normal» o como “asuntos de pareja”. En los ejemplos que serán descritos a continuación se puede notar que las circunstancias expuestas siguen generando silencios que tienen el potencial de permitir el ejercicio de diversas formas de violencia, y que lamentablemente terminan con el asesinato de mujeres:

Cuando un compañero de trabajo que, bajo la excusa del enamoramiento, acosa e insiste sobre el uso del vínculo laboral para forzar una relación de pareja, sin tomar en cuenta una o varias respuestas negativas de su contraparte. Cuando el mismo compañero de trabajo que, al recibir una negativa cambia el proceder y ejerce violencia; en primera instancia psicológica, pero que puede evolucionar en violencia laboral o física, bajo la justificación de que «es una mujer frívola y mala porque no acepta mi amor”. Cuando una Institución pública o privada permite el acoso laboral hacia las mujeres al no tener ni el conocimiento ni los instrumentos legales necesarios para el tratamiento de éstos casos, olvidándose de su responsabilidad de prevenir cualquier ultraje hacia su dignidad.

Cuando un esposo que, por cualquier motivo descalifica, grita, denigra o miente a su esposa y, posteriormente la convence de “estar loca” cuando ella busca desprenderse de un rol artificial en el ser convierte en propiedad de su marido; un tipo de rol que la sociedad tradicionalmente ha otorgado y permitido.

Cuando un esposo que ejerce violencia en contra de una mujer bajo el criterio de que “el cuidado de los hijos y del hogar son asuntos de mamás y que los padres o esposos únicamente se dedican a proveer”; cuidado con que el proveedor se entere que la esposa o madre de sus hijos gane más dinero que él, pues su capacidad proveer se minimiza, convirtiéndose en un “incapaz” frente a su grupo de amigos y la sociedad.

Su “virilidad” se ve amenazada pues esto va en contra del rol que le asignó una sociedad machista. Cuando la misma Ley del Registro Civil, Identificación y Cedulación en su artículo 82 permite que la mujer casada pueda agregar a su apellido el de su marido, precedido de la preposición “de”, se legitiman leyes que visibilizan el hecho de que las mujeres seguimos siendo cosas y que podemos “elegir” a nuestro dueño.

Esto ha determinado que en muchas ocasiones incluso que el hombre a quien una mujer ama pueda lograr convencerla de ser insignificante sin él, de ser intelectualmente incapaz, de ausencia de valor como ser humano y que, “lo justo» es que es que el hombre la pueda violentar de cualquier manera, porque incluso ante la ley, la mujer es de su propiedad.

Cuando cada 25 de noviembre funcionarios públicos publican fotos disfrazados de morado para ingresar al juego de que su institución vela por los derechos de las mujeres, cuando en la realidad ni siquiera es capaz de proveer baños diferenciados para las mujeres que desempeñan su jornada laboral en zonas alejadas de la ciudad.

En la academia, en los foros o en las entrevistas también se observan estas violencias cuando en un evento de diez ponentes nueve son hombres, y apenas una es mujer (y eso cuando hay suerte), como si no existieran mujeres expertas en las diferentes materias, consiguiendo, una vez más, ausentar nuestras voces.

Se podría continuar poniendo ejemplos de situaciones cotidianas que, horrorosamente continúan siendo consideradas normales, aunque sepamos que terminan causando el asesinato de seres humanos, cuya muerte se normaliza en la sociedad solo porque se trata de mujeres.

El principal efecto de la normalización de las diversas formas de ejercicio de la violencia de género que existe en la sociedad ecuatoriana es este silencio que asesina. Un proceso de normalización en el que la sociedad hace que las víctimas de la violencia se queden calladas, porque en el momento de sacar a la luz los hechos violentos deben enfrentarse primero a que nadie les crea y que además sean juzgadas por su propia muerte. Las mujeres se ven obligadas a escuchar y leer frases de revictimización todos los días, que les culpan por su propia muerte y se apiadan de los asesinos y sus cómplices.

Las mujeres víctimas de violencia psicológica, física y patrimonial deben persuadir a su círculo de familiares y amigos, a la policía, a fiscales y jueces de sus casos, porque la violencia machista se encuentra tatuada en el mal llamado “sentido común” de las ecuatorianas y los ecuatorianos.

Existe una mirada patriarcal que ha cegado históricamente al Estado ecuatoriano y sus instituciones frente a las violencias que se ejercen hacia la vida de las mujeres. El asesinato de María Belén Bernal dentro de la Escuela Superior de Policía Gral. Alberto Rodríguez Gallo, donde el principal sospechoso oficial de policía e instructor confesó haberla matado sin ayuda de otros es evidencia de esta ceguera. El efecto de que, en la formación de los miembros de la Policía Nacional del Ecuador no se considere el género como eje transversal tiene efectos tales como el hecho de que, aunque el 11 de septiembre del 2022 funcionarios estatales, poseedores o en entrenamiento de habilidades para detectar delitos la escucharán gritar pidiendo ayuda y aun así no hicieran nada; ni estudiantes, ni autoridades, porque al fin y al cabo los ruidos de golpes y pedidos de auxilio que se escuchan, consecuencia de la pelea de una pareja, son considerados «normales» y lo único que cabe es el silencio.

Cuando el peso de los hechos indicó que algo sucedió en la habitación del instructor policial, la primera unidad contactada por la autoridades fue inteligencia policial y no la DINASED, lo que dejó evidenciado desde un primer momento un espíritu de cuerpo. La indiferencia, e insensibilidad latente ante estos temas permitió que un aparente asesinato fuera tratado como problema de segunda categoría, porque a pesar de que legalmente se derogaron normas penales que legitimaban la muerte de una mujer a manos de su cónyuge, aún hoy en día la vida de las mujeres continua siendo de segunda categoría para el Estado, incluso a perjuicio de comparar la importancia de los efectos institucionales que tuvo que los hechos hayan llegado a conocerse a nivel nacional, y como producto directo de la presión mediática que logró la madre y el hijo de María Belén, a quienes, posteriormente se unieron organizaciones de la sociedad civil, debido a las múltiples omisiones estatales que cada día seguían apareciendo.

Lo que no ve el Estado es que la violencia machista no tiene como víctimas únicamente a mujeres, ésta se extiende a sus hijos porque también les quita la vida. Así por ejemplo, en abril de 2022 en Ibarra se cometió el sicariato de Zoe, una bebé de siete meses, a manos de su padre. El ahora ex policía Luis Andrés L. T., y su esposa quien no es la mamá de Zoe; por  José L. y Ufredo B , quienes fueron sentenciados con una pena privativa de libertad de 34 años.

Otra mujer que se suma al listado de víctimas de femicidio es Katherine Cingaña, quien fuera asesinada por su pareja: el cabo Jonathan Través el 3 mayo de 2023, y con quien compartía un hijo de dos años.

Es hora de ponerle los ojos de género al Estado y a sus instituciones. Basta de complicidad para normalizar el pensamiento machista arraigado y las muertes que esto provoca. Basta de permanecer impávidos e indiferentes. No podemos esperar que más eventos nos sigan mostrando todo lo que está mal con respecto a la visión de género en el Estado ecuatoriano y sus instituciones. ¿Cuántas muertes más de mujeres y sus hijos tenemos que presenciar? ¿Cuántos policías más van a cometer femicidios con sus parejas?

Necesitamos que el Estado sea quien nos de éstas respuestas y deje de mirar a otro lado, pues hechos como los narrados no serán olvidados. Basta de la complicidad estatal al no reconocer oficialmente los efectos de la violencia estructural que ejercen sus instituciones. ¡Es hora de que el Estado se haga responsable por nuestras muertas!

Carolina Andrade, la persecutora

Decenas de grupos de la sociedad civil han expresado alegría por el nombramiento de Carolina Andrade Quevedo como próxima secretaria de seguridad ciudadana y gestión de riesgos del Municipio de Quito. Universidades, ONGs, académicos han celebrado la designación del nuevo alcalde Pabel Muñoz que la presentó en su cuenta de Twitter como politóloga y magíster en Ciencia Política con experiencia en Inteligencia Estratégica, Seguridad Pública y del Estado.

El nuevo alcalde de Quito Pabel Muñoz tiene el derecho de escoger su equipo de confianza y construir el nuevo liderazgo que requiere la ciudad y su corriente ideológica pero está demostrando que no puede separarse de la pesada cruz del pasado y vaya de qué forma nos lo hace saber.  Andrade Quevedo tiene una gran formación académica pero esta poco importa porque sirvió a los peores esquemas de persecución y corrupción que se constituyeron en el Ecuador desde 2008. Andrade Quevedo fue la cumple órdenes del secretario nacional de inteligencia (Senain) Pablo Romero y luego Ronny Vallejo, quien fuera hombre duro de la inteligencia de Correa y que debería rebautizarse con el nombre de Secretaría Nacional de Persecución del Estado.

Carolina llegó a la Senain y fue escalando posiciones. Para 2013, cuando Pablo Romero Quezada asumió esa secretaría, ella ya tenía el cargo de coordinadora general de inteligencia. Desde esa posición construyó un prontuariado vergonzoso que no ha incluido en su hoja de vida (hablaría mal de su vida secreta) y el alcalde Muñoz o no lo sabe o lo olvidó. Su participación pasa por casos como el seguimiento al premio Nobel de la Paz Oscar Arias, del exinformático del CNE Nelson Marroquín,  el caso 30S, Gran Hermano, Yasunidos, Exiliados, Caminito, el exalcalde de Riobamba Juan Salazar, el fomento de la Ley de Comunicación o el cierre del portal BananaLeaks, este último que hizo públicos los títulos profesionales fraudulentos de los hermanos Alvarado Espinel.

La master Andrade, con formación en la Sorbona de París, también fue parte de informes vergonzantes e hilarantes por decir lo menos porque no servían para nada y solo fomentaban la torpe narrativa de la intervención de la CIA en el Ecuador como el Informe de supuesta implementación de tecnología de radio frecuencia de la Agencia de Seguridad de los Estados Unidos ¿Pruebas? Aquí vamos.

El viejo cuento de la CIA

Y aquí las grandes conclusiones de la master Andrade:

Investigaba títulos académicos de autoridades de Alianza PAIS

De locos, para conocer sobre la condición de un título universitario solo se requiere ingresar a la página de la Secretaría de Educación Superior, pero Andrade creía que debía levantar un informe sobre los títulos académicos de Fernando Bustamante, Rolando Panchana, Rosana Alvarado y Mariangel Muñoz ¿para qué? Solo ella lo sabe.

Seguimiento a ONGs

El correísmo hizo un extenso seguimiento a las Organizaciones No Gubernamentales porque consideraba que eran un motor desestabilizador de su gobierno. La Senain y su super inteligente coordinadora general levantaron un informe.

Ley de Comunicación

No podía ser de otra manera, Carolina Andrade ansiaba una ley mordaza, ¿es posible que en el Municipio intente lo mismo?

Bananaleaks

Existe un informe ordenado por Andrade para determinar los peligros que implicaba para el correísmo el portal bananaleaks y la forma en que el gobierno de entonces lo sacó del aire. Debe enterarse señora Andrade que de esta experiencia nació el portal MilHojas.is que dio origen al presente portal pi, que hoy desnuda su calidad ética.

Exiliados

Luego del 30S era necesario perseguir a sus enemigos por eso se continuó con las investigaciones a los abogados quiteños Pablo y José Luis Guerrero Martínez que abandonaron el país para no ser encarcelados, acusados de terrorismo por la toma de Ecuador TV. Ellos se radicaron por muchos años en República Checa, pero Andrade consideraba que era una buena idea hacerles seguimiento.

Movilizaciones

Pi entrega este documento por completo, ordenado por Andrade, que centra a los actores de las manifestaciones de 2014 porque  vale recordar qué y con qué recursos lo hicieron. Queda preguntar a Carolina Andrade si su mirada de la seguridad de la ciudad pasa por su torpe experiencia de persecución en la Senain y si expondrá a largos procesos de inteligencia y seguimiento a los cansados agentes de tránsito o los servidores de recolección de desechos de la ciudad para lograr sus metas. Tal vez nos sorprenda.

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