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Mes: septiembre 2023

Canoa: Los hijos de Dios no están a la venta

Un padre desesperado. Sus dos pequeños hijos que nunca dudaron en acompañarlo. Los tres van juntos donde una ex reina de belleza que les ofrece lo que solo habían podido ver en sueños o enterarse por televisión. El modelaje. La fama. El dinero. El hombre le entrega sus hijos a la mujer y se va. En bandeja. Confiado. ¿Qué le podría pasar a mis pequeños con esta guapa mulata que solo quiere ayudarnos?, se habrá preguntado. Y al cerrar la puerta del cuarto de una casa vieja improvisada como centro de castings, comienza la verdadera pesadilla de estas víctimas indefensas de la pedofilia, que en la película Sonidos de Libertad están representados por Rocío y Miguel, los hermanitos de Honduras, a quienes el agente estadounidense Tim Ballard se empeña en rescatar. A costa de su propia vida, de ser necesario.

No es común que al terminar una película en los cines se escuchen aplausos. En Ecuador, aquello pasó en muchas funciones al concluir Sound of Freedom, el título original en inglés. Sobre todo, cuando pasados los créditos de la producción, habló Ballard, quien estuvo en el estreno del filme en Ecuador, y dijo, sentado al pie de la pantalla gigante, que si bien esta historia de la vida real se refiere a casos de tráfico sexual de niños en Centro América y Colombia, en nuestro país ocurrió algo similar o tal vez peor. Específicamente en la paradisíaca Canoa, en Manabí. Y hace poco, hasta el año pasado.

Nada muy diferente a lo que se ve en la película. Niños que tenían hambre y a quienes se les cruzaron en las polvorientas calles de Canoa, desde el 2021, dos «gringos» que les regalaron comida. Los extranjeros -en realidad, holandeses- sabían que llenando estómagos, sería una buena manera de ganar su confianza y conseguir entrada con los parroquianos manabitas, gente que en un 50% terminó con las justas el colegio y en un 21%, apenas la primaria. La generosidad incluía comprarle a los pequeños ropa de una conocida tienda deportiva, con la condición de que se pongan las prendas en el interior de un hotel que los gringos adquirieron y al que llegaban además otros extranjeros atraídos por la oferta que encontraron en internet para saciar sus crueles perversiones. Se dice, y esto es lo peor, que a dicho hotel también llegaban algunos padres de los niños, que salían felices cargando en sus manos electrodomésticos. Dejando a sus hijos adentro.

¡Alto, Policía!

Los ruidos de la noche de Canoa casi siempre son los mismos. Normalmente no alteran el sueño de los nativos y extranjeros que allí suelen dormir. A veces hasta los arrullan, como el golpe debilitado de las olas del mar cuando llegan sin fuerza a las orillas y apenas remojan la arena. Pero el escándalo que se generó en la noche del 21 de junio de 2022, se salió de lo acostumbrado. Tres mujeres que baldeaban el piso de una acera cercana a la iglesia parroquial lo recuerdan con exactitud, cuando ha pasado más de un año del hecho: Eran sonidos de golpes a las puertas, de hombres con botas corriendo rápido. Se sentía que un operativo sorpresa se estaba ejecutando.

-¡Alto, Policía! ¡Están detenidos! Después, solo silencio.

Fue la operación policial internacional “Luz de Infancia IX” desplegada en Brasil, Estados Unidos, Argentina, Panamá, Paraguay, Costa Rica y Ecuador, que luego se supo tuvo origen en Ucrania, a donde Tim Ballard había viajado para seguir su lucha contra el tráfico sexual de niños. Allí detectó la pista clave que apuntaba sin lugar a dudas a Canoa, un pequeñísimo punto de la costa del Pacífico, en Ecuador. Y Ballard no dudó en venir a nuestro país para estar presente el día de la acción policial, en Manabí.

-Encontramos dos niños en el hotel, recordó después.

El hotel parece uno más, como cualquier hotel de Canoa. Madera, ladrillos y cemento son los materiales que se usaron para levantar una construcción mixta, de tantas que se ven en las zonas playeras. Nada que llame particularmente la atención. Se encuentra frente a un polideportivo, en el que una tarde caliente de septiembre, como casi todas, unos jóvenes patean la pelota con fuerza como si lo hicieran con rabia, usando al balón como su instrumento para saldar frustraciones. Sea o no esa la motivación, los jóvenes en las canchas matan el tiempo y algunos reviven sus ilusiones de convertirse algún día en futbolistas famosos.

En este hotel, que funcionó hasta el año pasado, entraban y salían muchos extranjeros. Y al mismo tiempo, entraban y salían y muchos niños. La mayoría, varones, de no más de doce años. Y a prácticamente nadie de esta comunidad, ese hecho les llamó la atención. Como pasarían de desapercibidos, que justo diagonal al lugar en donde pasaba todo, funciona el Gobierno Parroquial de Canoa. Desde la oficina del Presidente del pueblo se puede ver el hotel, pero para él, igual que para todos por aquí, este es un tema difícil de narrar. Y doloroso de recordar.

De los 73 sospechosos a escala regional, dos estaban ubicados en la playa de Canoa. En el allanamiento al hotel Avatar, se detuvo a Luijs Lesley Gerardus Servaas. Aquí se reclutaban a los pequeños para obtener el material ilegal y también se ofrecían transmisiones en vivo. El 23 de junio, detuvieron en el Aeropuerto de Guayaquil, a punto de salir del país, al holandés Matheus Hendrick Uittenbogaar. Iryna Ivanchenco fue vinculada al proceso luego de que los agentes se enteraron de que vivía en el hotel, que había quedado aparentemente desocupado. Ella está recluida en la cárcel de Portoviejo. Mientras en México, días después, el holandés Nelson Maatman, fue detenido con material pornográfico el 5 de julio de 2022 y fue acusado de liderar la red en Manabí. Los dos holandeses capturados inicialmente, luego fueron trasladados a la cárcel de Guayaquil, tras descubrirse que desde la cárcel El Rodeo de Portoviejo, seguían dedicados a la comercialización de pornografía de menores. Ellos fueron sentenciados en junio de 2023 a diez años de prisión por este delito, pero su defensa ha apelado y el caso está en el trámite de segunda instancia.

Lo que vino despúes: atados de pies y manos

Después de este mazazo que remeció y dejó a todos en Canoa con profundos dolores de cabeza, lo que tocó después es hacer algo, para tratar de compensar lo que durante mucho tiempo no se cumplió a cabalidad.

Pero uno llega a esta parroquia de cerca de 7000 habitantes y es difícil encontrar esas compensaciones sociales. No hay señales de reivindicación alguna, porque las calles siguen igual de polvorientas, las casas no tienen agua potable en sus llaves y el alcantarillado suena como una utopía más del país del nunca jamás. El ministro de Inclusión Económica y Social, Esteban Bernal, dijo en una entrevista para este informe que “tenemos el presupuesto institucional más alto de la historia, más de 1700 millones de dólares”. Toda una fortuna que por aquí ni se ve ni se siente.

Cómo será la situación de precaria, que el programa principal de ayuda que impulsó el gobierno tras la desarticulación de la red de pedofilia, se llama “Apoyo y Custodia” pero su personal trabaja arrimado a las oficinas de revisión de carros de la agencia municipal del cantón San Vicente, en donde antes funcionaba una vieja piladora de arroz. Entonces el presupuesto más alto de la historia, 1700 millones, del que habla el ministro Bernal, queda sembrado como una cruel broma.

No fue la única cifra que dio el Ministro Bernal: “De esos 1700 millones, 151 millones son presupuestados al año para el desarrollo infantil de 193.000 niños del Ecuador”, nos dijo. Pero en Canoa, más de 300 niños comen su almuerzo a diario gracias a la caridad de la organización estadounidense OUR, fundada por Tim Ballard. Su representante en Ecuador, Albert de la Huerta, indicó que el gasto mensual en la comida de los niños es de $2000 al mes, aproximadamente, financiados desde afuera.

Contando siempre con la colaboración de algunas madres que se turnan para cocinar y también con el trabajo de varios padres que cuidan los jardines de la iglesia que presta sus instalaciones para que los pequeños se sirvan los alimentos. $2000 al mes suena poco para los $151 millones que el Ministro Bernal asegura se destinan para los niños. Pero no será para los almuerzos que se regalan en Canoa. De la Huerta recuerda que los pedófilos facilitaron su entrada en la parroquia regalando comida a los niños que tenían hambre. El objetivo es que esta necesidad no vuelva a ser aprovechada por los delincuentes.

En donde sí se gasta parte del millonario presupuesto es en el personal contratado por el Ministerio. En Canoa hay técnicos y psicólogos para el programa de Apoyo y Custodia para los niños, trabajando en el terreno de la vieja piladora del cantón San Vicente, que ya hicimos referencia. A ellos se les hace la pregunta necesaria:

¿Con cuántos niños víctimas de la red de pedófilos han podido hablar para luego poder ayudarlos?

-Con ninguno. Porque no sabemos quiénes son. Ni cuántos son.

Oficialmente, esa información no existe. Aunque Tim Ballard, la propia Policía que intervino en la captura y el Presidente de Canoa, Guido Alcívar, digan que son entre 200 y 300 niños los que fueron víctimas de los pederastas, lo cierto es que no hay ningún registro, entrevistas, ni nombres que puedan dar alguna certeza respecto a la verdadera cantidad de niños abusados sexualmente en Canoa.

Y por lo tanto, tampoco se ha podido darles ninguna ayuda especializada para niños violentados.

Las autoridades intentan explicarlo a su manera, como la Directora Regional del Ministerio de Inclusión Económica y Social, Mabel Vega, que respondió preguntas al respecto:

-¿Por lo menos saben ustedes cuántos niños han sido abusados?

No. Fuimos a la Fiscalía para investigar estos datos, pero están blindados. No dan mayor información. Y no sé si se trata de una estrategia de la Fiscalía para buscar más datos o investigar si hay más culpables.

-¿Y no han hablado con los padres de los niños?

No hemos tenido ni un solo contacto con los padres. No hemos llegado allá. No pueden, no quieren. Se rehúsan y nosotros no podemos llegar más allá. No nos olvidemos que este es un caso judicial. Lo que nosotros hacemos es prevención, no podemos abordar más allá, porque con quien pasan más tiempo los chicos es con sus padres, esa ya es su responsabilidad, no de los técnicos.

-Entonces puede decirse que ustedes están atados de pies y manos porque los padres no colaboran.

Podría decirse que sí, pero no sería la palabra correcta porque sí hacemos actividades, tratamos de llegar. Pero no podemos inmiscuirnos más.

Desde su despacho, en Quitumbe, en el sur de Quito, el ministro de Inclusión, Esteban Bernal, solo ratificó lo que informó la Directora Regional, Mabel Vega:

“No sabemos cuántos niños han sido abusados, eso maneja la Fiscalía. Y no puedo actuar sin resolución judicial porque es ilegal”.

Así las cosas, el hecho es que en Canoa hubo niños violentados, pero no se sabe cuántos ni tampoco se ha desplegado ayuda especializada o profesional para que puedan superar sus traumas, porque nadie sabe quiénes son ni dónde están.

Los hijos de Canoa 

Queda entonces seguir la vida, no regresar a ver atrás y mirar al frente. Esa parece ser la consigna de todo el pueblo, que ya ha soportado dos terremotos -1998 y 2016- y que en determinada época se apuntaba como uno de los nuevos puntos de destino vacacional con mayor proyección turística del país. Los problemas del día a día están intactos: aquí no hay empleos, la pesca está cada vez más escasa y las drogas no dejan de tomarse las calles.

Todo esto pasa en una parroquia en la que ni sus hijos nacen aquí, porque no hay un centro de Salud adecuado para los partos. Las nuevas vidas ven la luz en el hospital más nuevo del país, el Miguel H. Alcívar, ubicado en Bahía de Caráquez, en donde siguen naciendo los niños de Canoa. Así fue que el 8 de septiembre, día en que terminaba esta cobertura, en este impecable y hermoso hospital, una jovencita que parece adolescente tuvo un tierno bebé. Un varoncito que lloraba con todas las fuerzas que le daban sus pulmones pequeñitos. Hasta que la chica lo agarra, lo besa con amor en la cabeza y lo calma: «Tranquilo mi vida, pronto iremos a casa. Y estarás bien».

Correísmo a un paso de cooptar la Contraloría General del Estado

Según las valoraciones preliminares Alejandra Vivanco, exfuncionaria de la Contraloría entre 1997 y 2017, es la mejor puntuada, con 49,5 puntos de 50 posibles.

El reglamento de calificación establece que la formación académica se valora hasta 15 puntos; la experiencia laboral con otros 15 puntos; la experiencia específica  con un valor similar y otros méritos hasta por 5 puntos. Pero los altos valores que registra el expediente de Vivanco no tienen consonancia porque no acredita experiencia en docencia ni participación ciudadana. No cuenta además con publicaciones indexadas ni libros publicados. Llama también la atención de haber incluido las escrituras de su casa dentro de los requisitos y que no haya presentado su declaración juramentada al momento de la postulación.

A pesar de esto, solamente se le han restado 0,5 puntos y en menos de 24 horas hubo cambios en la valoración de los aspirantes a la máxima autoridad de Contraloría. Resulta incluso anecdótico que el presidente de la comisión, Marco Chalco, haya dicho que un expediente (el de Guido Escobar Pérez) “no le deja dormir” y se le hayan restado puntos porque, según él, estuvo “sobrevalorado”, mientras las calificaciones de Vivanco son las  más alta sin cumplir lo citado anteriormente ¿Hay algún interés detrás de esta calificación a Vivanco? ¿Quién está detrás de esto? ¿A quién se quiere beneficiar? En las sombras se vislumbran actores políticos y exasambleístas que persiguen intereses y operan a través de miembros de la comisión.

Estas preguntas, con algo de suspicacia, encuentran un indicio de respuesta si miramos hacia atrás. Es necesario recordar que Alejandra Vivanco fue funcionaria de la Contraloría General de Estado y fue parte del equipo de Carlos Pólit, investigado por el caso Odebrecht. Se debe recordar que Pólit intentó nombrar, a su salida, a Sabett Chamoun como la contralora subrogante, pero se determinó que no existió la documentación necesaria para esto, por lo que se configuró un delito de usurpación y simulación de funciones en la Contraloría, por lo que se condenó a un año de cárcel a Chamoun, así como el pago de cuatro salarios básicos unificados y pedir disculpas públicas a la institución.

Vivanco, en ese momento, se desempeñaba como especialista jurídica de la entidad y fue quien irrumpió en el despacho del contralor, junto con Chamoun grabó a Pablo Celi cuando este rompió el documento que lo despojaba de sus funciones como contralor subrogante y que fue viralizado a través de redes sociales. Las imágenes de su presencia son públicas.

Además es determinante la visita de Vivanco a Rafael Correa en Argentina, en mayo de este año. Dicho viaje está reflejado en los movimientos migratorios de la abogada e incluso Correa, a través de su cuenta de Twitter, publicó una foto junto a ella y otras personas. ¿Qué discutió durante esa reunión la postulante a la CGE?

Alejandra Vivanco también fungía como jueza civil de coactivas de la Superintendencia de Compañías, Valores y Seguros, al mismo tiempo que se desempeñaba como abogada de libre ejercicio, siendo patrocinadora de la constructora Hidalgo e Hidalgo, señalada por este portal y la Fiscalía General del Estado en la trama del caso Sobornos. Si el “plan Vivanco” falla el segundo mejor calificado es Juan Falconí Puig, el hombre de Odebrecht, el de las relaciones estrechas de Glas, el cerril enemigo de Fernando Villavicencio.

Solo para recordar la impronta de Falconí Puig, les dejamos estos recuerdos

ABOGADO DE ODEBRECHT DEMANDA PENALMENTE A FERNANDO VILLAVICENCIO

EL RETORNO DE ODEBRECHT: CÓMO, QUIÉNES Y POR CUÁNTO NEGOCIARON

 

Esas balas no lo mataron, lo hicieron eterno

Las balas que segaron la vida de Fernando Villavicencio, candidato presidencial, apasionado periodista de investigación y padre de familia amoroso, no lograron asesinar sus ideas ni la siembra de valentía y verdad que logró forjar a lo largo de sus 59 años de vida. Más bien fueron la cruda confirmación de lo que él había denunciado por más de 15 años.

Ese 9 de agosto, el país y el mundo constataron horrorizados la verdadera cara de las mafias y su poder. Los sicarios hicieron lo impensable en un país como Ecuador: mataron a un candidato presidencial, en la capital de la República, haciendo gala de crueldad y desnudando las falencias de la institución policial, encargada de su seguridad.

Sin embargo, el atroz asesinato de Fernando, también ha colocado bajo los reflectores el origen del problema: el pulpo de narcotráfico, la corrupción y la impunidad, que se venía agigantando sistemática y premeditadamente frente a las narices de gobiernos autonombrados de “manos limpias”.

Así este crimen también se convirtió en una línea roja de clara advertencia: ahora más que nunca la encrucijada es la Patria o la mafia. Ya no se puede ceder más espacio o no habrá vuelta atrás.

Fernando con su capacidad visionaria, lo tenía claro: “Lo peor que pueden hacer es matarme, pero ese día se darán un tiro en el pie”, había dicho. Esas balas no lograron matarlo, lo hicieron eterno.

“Fernando iba a ganar la Presidencia y por eso lo mataron”, aseguró hace pocos días Cristian Zurita, su mejor amigo, compañero investigador y quien fuera su sucesor para la lid electoral.

Pero Fernando ya había ganado, porque logró desmantelar parte de esa corrupción con sus investigaciones periodísticas como Arroz Verde (Caso Sobornos), la trama de Odebrecht, los sobreprecios en la fallida repotenciación de la Refinería de Esmeraldas, las obras chinas mal hechas… Y con ello condenar a los responsables a la cárcel o a huir en calidad de prófugos.

¿Quién mandó a matar a Fernando Villavicencio?

Los autores intelectuales siguen en las sombras. En cambio, los gatilleros a quienes se los identificó y apresó – gracias a los registros que dejaron en cámaras, desde el Coliseo del Colegio Anderson hasta la zona oriental del valle en Quito- se han acogido al silencio.

Sin embargo, existen elementos suficientes -como la información de sus teléfonos y sus contactos en Colombia- para armar algunas hipótesis. Al momento existen señales de que la hermética investigación del FBI podría dar certezas. Se espera conocer los detalles en los próximos días.

En todo caso, lo que sí se conoce es que Fernando Valiente puso a temblar a muchos, quienes seguramente pensaron que si siendo un periodista coartó la fiesta de varios corruptos, él frente al Gobierno significaría un enemigo invencible.

Es que con sus denuncias apuntó a todo aquel envuelto en la estructura de corrupción, de los sobornos, especialmente en los sectores petrolero, minero, de telecomunicaciones y de la clase política que se asoció al narcotráfico.

Así, una foto de “Los Tetas”, como los bautizó la picardía popular, en la piscina de Miami fue una de las que más incomodó a sus participantes, tanto o más que la advertencia que hiciera Fernando sobre los posibles vínculos del narcotráfico con políticos de la Revolución Ciudadana.

Una de las últimas referencias sobre este tema, fue en relación al rol que jugó Raisa Vulgarín dentro del entramado de corrupción que se destapó por el financiamiento del narcotráfico en la campaña del presidente colombiano Gustavo Petro, a través de su hijo Nicolás.

«En Ecuador no falta dinero, sobran ladrones»

Él lo explicaba sin tapujos a sus colegas de oficio, en los medios de comunicación, con el convencimiento de la importancia de la libertad de expresión y sabiendo que así ampliaba su mensaje de manera exponencial. Relataba frontalmente  por ejemplo, que el narcotráfico se instaló en el Estado y contaminó sus sistema sanguíneo desde el 2007, cuando el gobierno de ese entonces tenía como consigna y acuerdo sacar la Base de Manta, pues esta era el instrumento de combate conjunto con EEUU contra este mal.

Con una memoria infalible, Villavicencio ataba cuidadosamente los cabos y había mapeado las rutas de los dineros en las que se entremezclaban nombres y apellidos: Jorge Glas, Ronny Aleaga, Leandro Norero, Xavier Jordán y una serie de abogados que defienden a narcotraficantes. Denunció que solo en las elecciones seccionales hubo 24 candidatos relacionados al narcotráfico, en su mayoría correistas.

Había asegurado que el país fue tomado por las mafias del narcotráfico tanto de México, Colombia y la albanesa. Uno de sus planes inmediatos era la militarización de los 10 puertos por donde, aseguraba, sale la droga.

Planteaba construir una cárcel de máxima seguridad para que los capos del narco en Ecuador queden totalmente recluidos, sin opción de seguir ordenando desde la cárcel. Iba a fortalecer a la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE) para examinar a los delincuentes de cuello blanco, léase políticos y jueces presuntamente involucrados en enriquecimiento ilícito, a través de la industria del soborno.

Proponía renegociar los contratos petroleros y su última denuncia ante la Fiscalía involucró el perjuicio económico que presuntamente había causado la empresa Schlumberger, en complot con funcionarios del correísmo, al fijar de manera antitécnica tarifas que afectaban las arcas fiscales.

Durante la campaña también recordó el capítulo de los presuntos nexos entre dineros de Odebrecht transferidos a Glory International que terminaron en cuentas de las empresas de Tomislav y Jan Topic.

Todo ello, convencido de que a este país “no le falta dinero, sino que le sobran ladrones, y por ello hay que encarcelar a los ladrones”.

Así, las amenazas de “quebrarle si no callaba” se empezaron a multiplicar. Fernando lo sabía y lo advirtió. No tuvo empacho en presentar denuncias ante la Fiscalía sobre un presunto plan para acabar con su vida mediante sicariato que se fraguaba a lo interno de la Asamblea, por parte de ciertos colegas legislativos.

Escribir es la Victoria

Estaba convencido, sin embargo, que “escribir es la victoria”, que no callar es la victoria, pero aferrarse a este derecho básico de exponer ideas y luchar, le costó la vida.

Como si el asesinato de un hombre valiente que combatía la corrupción no fuera suficiente vergüenza para el país, hemos sido testigos de otros capítulos que muestran la miseria humana de quienes parecía que ya no podían caer más bajo, pero lo hicieron. Así, los que persiguieron, allanaron, amenazaron y denostaron a Fernando, ahora se autoproclaman “los más afectados” por el crimen.

Resulta también inverosímil el grosero papel jugado por el árbitro electoral y su presidenta Diana Atamaint, quien será recordada por haber liderado las elecciones más violentas y desiguales de la historia del país.

Y lo más reprochable, algunos que se decían amigos o cercanos, e incluso parte de los familiares, tejen una serie de elucubraciones que calculándolo o no, generan cortinas de humo que entorpecen la investigación. Estas declaraciones antojadizas son eufóricamente respaldadas por José Serrano y el propio Rafael Correa. Ya lo dice el dicho: Dime quién te respalda y te diré quién eres.

En este contexto, honrar el legado de Fernando Eterno es una obligación para quienes apoyaron su lucha y creyeron en ese camino posible. Ahora mismo, millones de ojos están sobre la actuación de los asambleístas de Construye y Gente Buena, quienes tienen que estar a la altura de esta deuda histórica, llevando a buen puerto los proyectos emblemáticos de Villavicencio: como la Ley de Extinción de Dominio para que por fin se recupere lo robado y por supuesto vigilar la investigación del crimen.

El pensamiento de Fernando permanece ya en los casi dos millones de ciudadanos que creyeron en su propuesta y que ahora se reconocen como árboles de esa semilla de valentía, que podrán tomar las riendas de su destino y transformar la realidad desde su propia trinchera.

Dos de estos árboles, que han dado luz y esperanza en tiempo de oscuridad, son justamente Amanda y Tamia Villavicencio, hijas de Fernando Eterno. Gracias por eso.

El periodismo nacional también debe reinventarse para enfrentar una tarea titánica que es continuar destapando la alcantarilla de la corrupción, a través del periodismo de investigación, ahora en ausencia, pero con la inspiración, de su adalid.

Fernando Eterno: «Aquí lo que hay es dignidad»

Fernando fue un hombre sencillo, del campo. Nació el 11 de octubre de 1963 en Sevilla, una parroquia rural del cantón Alausí. Ahí, viviendo en el páramo y las terrazas de trigo, aprendió desde pequeño a labrar y respetar la tierra y hermanarse con los más humildes.

En defensa de la justicia, desde adolescente, Fernando se vinculó a organizaciones sociales indígenas y de trabajadores. A los 18 años, Fernando ya trabajaba en la legendaria Radio Tarqui en Quito, incluso antes de ingresar a la Universidad Central, trabajaba como reportero y tenía su propio programa, así comenzó su camino en el periodismo. En 1996,  trabajó como comunicador social en Petroecuador, y después en 1999, fue líder sindical de la Federación de Trabajadores Petroleros (Fetrapec) hasta octubre de 1999.

Un investigador nato, experto en encontrar las triquiñuelas de los corruptos en miles de documentos. Amante de la verdad, entre 2009 y 2014), reveló e investigó los casos de corrupción más polémicos del correísmo.

Fernando desde el principio supo identificar al enemigo de su pueblo y de la democracia: la delincuencia de cuello blanco. Su valentía para revelar los negociados con dinero público provocó una feroz persecución política y judicial por parte del correísmo durante casi una década.

Correa lo enjuició por el delito de injurias cuando hizo pública una investigación sobre el 30S donde lo acusó de delitos de lesa humanidad. Fernando y su familia incluso soportaron un allanamiento en diciembre de 2013, cuando un escuadrón del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de la Policía invadió su casa ilegalmente y confiscó su información. En marzo de 2014, Fernando, junto a Jiménez y el médico Carlos Figueroa fueron sentenciados por las cortes de Correa a 18 meses de prisión.

Empezó una auténtica cacería de brujas. Fernando y su familia vivieron años de angustia y persecución. Entonces, buscó protección en el territorio del pueblo indígena de Pastaza, Sarayaku, un hermoso pueblo en constante resistencia que lo acogiócomo a un hijo más, salió de ahí cuando entendió que esa poderosa comunidad que lo había recibido con tanto amor, estaba ahora en riesgo por la persecución voraz que iba detrás de él.

Después Fernando fue asilado político en Perú donde continúo investigando el caso Petrochina y los negocios de la intermediación petrolera. Volvió a Ecuador en septiembre de 2017.

Fernando nunca dejó de escribir, ni siquiera en el exilio. Es autor de diez libros potentes que ponen luz en los casos así escabrosos de la corrupción de estado.
Como periodista ha colaborado con varios medios de comunicación ecuatorianos y del mundo.

Las potentes investigaciones de Fernando y su equipo, por ejemplo, el caso Sobornos (Arroz Verde), Refinería de Esmeraldas, Petrochina, Ina Papers y otros, han provocado la reacción de la justicia ecuatoriana y de Estados Unidos. Gracias a sus publicaciones los líderes del correísmo hoy están prófugos, presos o procesados por delitos contra la administración pública.

En 2021, el pueblo ecuatoriano decidió sentar a Fernando en el Parlamento; representó a la Alianza Honestidad. Como presidente de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea luchó contra la corrupción de ayer y de ahora, presentó al país al menos diez informes de fiscalización y presidió 16 juicios políticos y dio cátedrade lo que es un verdadero parlamentario.

Incansablememente, Fernando soñó con un país de valientes, donde ser feliz sea nuestro derecho y denunciar la corrupción nuestra obligación. Con el ideal de erradicar la impunidad de nuestro amado Ecuador se forjó un camino victorioso que le devolvió la esperanza a nuestra gente.

Creímos en que había la posibilidad de algo mejor, pero no fue suficiente, y un fatídico 9 de agosto su cuerpo fue asesinado por los mafiosos y corruptos que tanto persiguió.

Ecuador, La Vida ya cambió

Desde ese día se desató una vorágine indescriptible de abusos y violencia que sólo han hecho más inclemente el dolor de su partida. Sin embargo no podrán silenciar sus ideas, su lucha ni su pasión por construir un Ecuador digno. Nuestro presidente valiente entregó su vida por algo más grande que él mismo, entregó su vida para que nuestros hijos puedan volver a soñar con una Patria libre de mafias.

Este hombre valiente, es mi padre. Siempre lo será, Amoroso, generoso y salvaje como yo. Lo amo y lo veo con honor en mi, me veo en él, nos amo. La última vez que estuve con él la pasamos increíble, fue mágico, lleno de mensajes sorprendetes y ternuras inexplicables, recuerdo cada cosita de ese día. Lo que más me impresiona hasta ahora, es el momento en que le pregunto:

Papi ¿qué has aprendido en la campaña?, me responde; que el Ecuador es Valiente y que hay esperanza y yo le digo, sí pero ¿qué has aprendido sobre ti? , el tiempo se detuvo y cambió hasta el sabor del aire, me miró en el alma, yo miré la suya.

Lo que más me llenó el corazón fue mirar la dulzura de un niño cumpliendo sus sueños, sabiéndose capaz de sostener a un país que a veces no se quire levantar, y con asombro y humildad me dice: me doy cuenta que soy mucho más de lo que pensaba. Ese mensaje de autovaloración, serenidad, entendiendo la gratitud a la vida, es lo que me acompaña a sostener la vida con alegría. Mi extraña forma de extrañarle es trabajando duro para seguir con su legado de lucha contra la impunidad, desde mi propia trinchera, porque al final soy mucho más de lo que pensaba.  Que no se trata de tener grandes riquezas, sino de tener dignidad.

Ahora me doy cuenta de que somos muchos los que nos sentimos así, cada vez que cuento esta historia, veo como la gente se identifica y tienen ganas de creer, en sí mismos y al final es qué de eso se trata, de iniciar esta transformación cultural desde el autocuidado y la autovaloración, pero no como un fin, sino como un medio para servir a nuestro mundo. Todos tenemos la posibilidad de ser ese valiente que se atreve a dar ese paso que a veces nos da miedo, porque como dice mi ñaña Tami «me da más miedo quedarme como estoy y no hacer nada» .

Asi voy a luchar, voy a servir a mi gente, a mi país, haciendo arte, artes marciales y educando, así vamos a llevar amor donde solo hay violencia, llevaremos ideas frescas y amorosas donde hay descuido y abandono, llevar esperanza donde hay desolación, nunca he necesitado de puestos burocráticos o políticos para servir, esa es mi propia forma de hacer política, la buena política, esa que hacemos en el cotidiano, cuando somos honestos, cuando elegimos con conciencia, cuando somos responsables de nuestras acciones.

Queda mucho por hacer pero quiero agradecer el camino de mi padre amado, que nos ha traído hasta aquí, ahora nos toca a cada uno de nosotros, hacernos cargo. Gracias papito valiente por ser el fuego que enciende otros fuegos, por la potencia de tu voz y la claridad de tu mirada. Ahora sabemos que somos mucho más de lo que pensamos y podemos soñar con un mundo mejor. Gracias por tu vida y tu muerte, eres eterno.

Fernando Vive

Fernando Villavicencio: La Flor de Loto que siempre emergerá

Florecer en la adversidad

Papi nació en Alausí, con el trigo en el pelo, las montañas más lindas como guías, y un corazón amable y gentil. El “Coco de Oro”, como le decían los vecinos de la zona, nació para ser grande.  Y aunque sus ojos siempre vieron poesía y belleza en la vida, tuvo grandes pérdidas que delinearon el carácter de este gran Titán de la justicia. Creo que la primera sería cuando le arrebatan a su torito colorado, su amigo, fiel compañero de un niño campesino al que la injusticia se le aparece como una motivación. Mirando al monte Cisarán entiende que su único camino es hacia la verdad y la luz.

Fernando creció en un entorno hostil y, a menudo, tuvo que buscarse la vida por sí mismo. A pesar de ello, conservó su corazón compasivo y su deseo de compartir y ayudar a los demás, siendo generoso y desinteresado sobre todo con sus parientes, incluso cuando la vida también era difícil para él. 

Fernando demostró desde muy joven su valentía y determinación. Debió migrar a la capital, y allí se dedicó a trabajar y estudiar. Una de las historias más interesantes era la de que Papi se subía a los buses a compartir su «Prensa Obrera», un periódico armado de manera artesanal en el que él mismo y otros compañeros escribían, con convicción en su propia rebeldía y en su capacidad para marcar la diferencia. 

A lo largo de su vida, enfrentó desafíos y luchó por lo que creía que era justo, siendo a menudo incomprendido por aquellos que no compartían su corazón compasivo y sus valores virtuosos.

Una familia que se extendió más allá de la sangre

El camino de buscar y compartir la verdad puede resultar ingrato y solitario, con suerte Fernando fue encontrando amigos artistas y activistas que desde su trinchera fueron parte de una permanente formación social y política que lo ha acompañado en toda su trayectoria. A sus 26 años, nació Amanda, su primera hija, y finalmente encontró un corazón como el suyo. La llegada de Amanda marcó un cambio significativo, y ya no volvería a enfrentar al mundo en soledad. Se convirtió en padre, le nacieron raíces y se hizo gigante. 

Seis años después, nací yo, Tamia, y dieciséis años después de mi nacimiento, llegó Martín para completar esta poderosa descendencia que ahora llevará su legado con orgullo. Sin embargo para Fernando, su familia no se limitaba a su propia sangre, se extendía más allá de los lazos biológicos, abrazando a todos aquellos que compartieran sus valores y su deseo de justicia.

La entrega por la Patria

Fernando Villavicencio dedicó su vida a una causa más grande que él mismo: la Patria. Con alegría recuerda mi ñaña cuando en una de sus aventuras por los derechos de los trabajadores, mi papi junto a algunos de sus compañeros de lucha, hicieron una campaña que se llamaba “Por la patria hasta la vida”, en esa ocasión, una Amandita de 4 años, con un trajecito tricolor era la Niña Patria, esa por la que seguro, lo daría todo.  

Desde siempre Papi estaba incomodando gobiernos y corruptos, que en muchas ocasiones es lo mismo, así que las amenazas y violencia política la conocimos desde muy pequeñas. Todos buscaban silenciarlo de una u otra forma, pero él siempre encontró el modo de ser valiente y denunciar la corrupción desde el periodismo, el activismo social y la participación activa en la política. 

Papi siempre supo que su compromiso con la justicia y su lucha contra la corrupción y la impunidad eran una parte fundamental de su papel como padre y ciudadano. Recuerdo sus conversaciones cuando nos hablaba de su firme creencia en que mientras existiera injusticia, él debía hacer ruido y tomar medidas. Nunca se calló y aunque enfrentó allanamientos, persecución, y la separación obligada de la familia, se mantuvo firme en su ideal de “Escribir en la Victoria”.

Su legado como padre no se basó en posesiones materiales, sino en principios sólidos y una dedicación incansable a la causa de la justicia; enseñarnos a confiar en que nuestro corazón es la brújula para cuidar, cada vez mejor, la gran patria, la humanidad. Cultivar la idea de que cada uno de nosotros es mucho más de lo que pensamos, que somos capaces de soñar con un mundo sano y en constante evolución. Donde la corrupción debe ser limpiada desde el corazón, con arte, educación y justicia social. 

La pérdida y la traición

La partida de Fernando Villavicencio deja un vacío en nuestras vidas. Pero lo que duele aún más es presenciar cómo algunas personas quieren aprovecharse de su nombre y su legado para sus propios intereses.  

Lo más grotesco e hiriente ha sido ver cómo por parte de la familia ha habido abuso de poder, machismo, y violencia. Ahora sentimos que algunos parientes y ciertos “amigos” buscan su propio beneficio. Me duele porque ni pasando un día de su muerte, ya estaban buscando feriar su cuerpo, su nombre y las poquitas cosas que tenía. 

Donde esperábamos encontrar consuelo, una red de apoyo y un espacio seguro para transitar esta gran pérdida, hallamos atropello, dolor e indignante  re victimización. Sin embargo no nos sorprende, lo vemos como un patrón recurrente que estas personas perpetuaron sobre la vida de mi padre. Realmente ver que ahora estas personas están intentando tomar poder es graciosamente patético. 

Fernando siempre nos enseñó que la confianza se construye a través de acciones, no de palabras vacías. Él confiaba en unas pocas personas de manera inquebrantable, y nosotras aprendimos esa lección. Ver cómo algunos se aprovechan de su nombre y su legado es una afrenta a su memoria y a todo lo que él representa. Pero no tendrán éxito, las palabras de mi padre fueron muy claras.

“Cualquiera que intente tomar poder en mi nombre, para sus propios intereses, va a caer”. 

La lucha por la justicia

La partida de Fernando Villavicencio no solo deja un dolor profundo en nuestras vidas, sino que también desencadenó una serie de eventos que nos llevaron a enfrentar la verdadera naturaleza de la injusticia en el mundo. 

Ni las miserables balas podrán silenciar su potente voz, sus ideales ni su hermosa mente. Lo irónico es que el gatillero resultara muerto poco después, demostrando las fallas en los procesos de seguridad de la Policía Nacional, esta incoherencia y la injusticia que la rodea son difíciles de comprender y de aceptar. Por esto permaneceremos vigilantes para llegar a la verdad y responsabilizar a los culpables, entendiendo que esto es una carrera de resistencia que seguiremos hasta el final.  

Sin embargo, lo que consuela nuestra rabia es la certeza de que aquellos que participaron en este acto vil no podrán volver a dormir con tranquilidad y que el legado de Fernando ya caló profundo en millones de ecuatorianos que no descansaremos hasta encontrar la verdad. Dentro de toda esta vorágine, poder sentir el amor desinteresado de gente que fue tocada por el sueño de nuestro padre nos motiva a continuar. 

La memoria de Fernando y su búsqueda incansable de justicia continúan vivas en nuestros corazones y en la conciencia de todos los que lo conocieron y pudieron volver a soñar con un Ecuador sin mafias ni miedo, un Ecuador Valiente. 

El legado de Fernando Eterno

A pesar de la oscuridad y la turbulencia que rodean su partida, Fernando Villavicencio renace como la Flor de Loto. Su legado perdurará en los corazones de sus hijos y en todos aquellos que lo consideraban una inspiración. Su vida fue un ejemplo de valentía, compasión y dedicación a una causa mayor que él mismo.

Fernando Villavicencio fue la voz de millones que estuvieron en silencio y nos mostró el camino a seguir; un faro de luz en medio de las tinieblas de la corrupción y la impunidad; un niño del campo que siguió su corazón hasta el infinito. 

Si debiera escoger una de sus frases para resumir su legado sería: «Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizás no merezcamos existir», que nos recuerda que la memoria de Fernando y su compromiso con la justicia vive en cada uno de nosotros.  Su Flor de Loto seguirá emergiendo, y su influencia continuará moldeando un mundo más justo y compasivo para todos. 

Gracias Fernando, papito eterno, por ser esa flor valiente en medio de tanta oscuridad. Gracias por sembrar en nosotros la valentía de seguir más juntos que nunca en este sueño de justicia y compasión, ya somos árboles, fuertes y enormes que cuidarán tu legado para siempre.