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Mes: septiembre 2025

No hay justicia para Yachay: cerca de 100 auditorías, $200 millones en glosas, ningún imputado

El megaproyecto acumula al menos 14 Informes con Indicios de Responsabilidad Penal (IRP) emitidos por la Contraloría desde 2018. Todos reposan en la Fiscalía, pero siguen en indagación previa, pese a que la ley fija un plazo máximo de un año para pasarlos a instrucción fiscal o disponer su archivo provisional o definitivo.

La Contraloría General del Estado (CGE) acumula cerca de un centenar de exámenes especiales sobre los contratos del fallido proyecto Yachay, Ciudad del Conocimiento suscritos desde el año 2014 por el Gobierno de Rafael Correa. En estos días, por disposición de su titular Mauricio Torres, la entidad ejecuta una nueva acción de control para verificar el cumplimiento de cinco informes: DNA2-0014-2022, DNA2-0018-2022, DNA2-0078-2023, DPI-0022-2023 y DNA2-008-2024, emitidos entre 2022 y 2024.

No es la primera vez que las auditorías señalan irregularidades y afectación económica. En 2018, la Contraloría determinó un perjuicio de $31,4 millones en la construcción de los cinco edificios del complejo universitario en los que halló fisuras, fallas estructurales y sobreprecios. Los exámenes realizados por los auditores permitieron detectar un patrón de comportamiento: contratos inconclusos, pagos anticipados sin sustento, obras paralizadas con apenas 20% o 30% de avance pese a que las contratistas cobraron hasta el 80% del costo. También documentaron duplicidad de funciones en Yachay EP y la Senecyt, hecho que infló los gastos administrativos.

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El primer contrato con Gezhouba por $169,67 millones incluye 18 obras, entre ellas el sistema de agua y alcantarillado y el edificio Clúster de las Ciencias, que se encuentra en este estado: Foto: Mil Hojas

En los informes del máximo ente de control del manejo de los recursos del Estado, también se advirtió que, entre 2015 y 2018, año en el que el entonces presidente Lenín Moreno cambiara el nombre del proyecto de Yachay a Siembra y reorientara su labor hacia lo agrícola, se acumuló más de $30 millones en pérdidas debido a adquisiciones sin planificación, terrenos improductivos, sobreprecios y contratos de consultorías que nunca fueron realizadas. Ante el sombrío panorama, ese mismo año, el exmandatario liquidó la empresa.

Los auditores señalaron como responsables de las anomalías a los gerentes de Yachay EP desde 2015 hasta 2020, a exsecretarios de Educación Superior y a otros altos funcionarios. Se establecieron glosas e iniciaron juicios coactivos; sin embargo, los procesos se han dilatado en el Tribunal Contencioso Administrativo y, en la mayoría de los casos, no se ha emitido sentencia en firme que obligue a que los responsables de las irregularidades devuelvan el dinero al Estado.

El primer gerente general de Yachay EP fue el correista Héctor Rodríguez, quien asumió el cargo en 2013 y renunció el 5 de julio de 2017. Fue él quien suscribió los contratos con Gezhouba y CEIEC. Dejó el cargo tras denunciar falta de apoyo al proyecto por parte del Gobierno de Lenín Moreno. En la actualidad, Rodríguez es asambleísta del movimiento correista Revolución Ciudadana, cargo que debe ejercer durante el período 2025-2029. Fue reemplazado por su coideario y exalcalde de Ibarra Jorge Martínez quien dimitió el 22 de febrero de 2019. En junio de ese año, el guayaquileño Adrián Zambrano asumió la gerencia y ofreció reorientar el enfoque del proyecto hacia el desarrollo agrícola. Estos dos últimos fueron designados por Lenín Moreno.

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Héctor Rodríguez, Jorge Martínez y Adrián Zambrano, exgerentes de Yachay EP, entre 2013 y 2019.

En 2018, la Contraloría estableció un perjuicio de $31,4 millones en la construcción de cinco edificios con fisuras, fallas estructurales y sobreprecios, por lo que emitió glosas por más de $200 millones que se han tornado incobrables.

En 2018 la Fiscalía abrió tres investigaciones -una en Quito y dos en Urcuquí-, pero no hay avances hasta la fecha o, al menos, no se han hecho públicos. De acuerdo con una nota de diario El Telégrafo, publicada ese año, la exfiscal general (e), Ruth Palacios, sostuvo que la demora en las investigaciones obedecía a la falta de recursos, de peritos y a que el número de fiscales era escaso frente a los múltiples informes que remitía la Contraloría: solo entre 2017 y 2019 habrían recibido 92 informes con indicios de responsabilidad penal (IRP), 14 de los cuales correspondían a la administración de Yachay EP. https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/sociedad/6/yachay-contraloria-fiscalia. Cada peritaje costaba entre $20.000 y $25.000 y lo máximo que puede pagar la institución es de apenas $3.900, reveló la funcionaria.

Hace ocho meses, en entrevista con Mil Hojas, el contralor Mauricio Torres informó que sobre Yachay existen más de 80 IRP y glosas que superan los $200 millones. Admitió, además, que muchas obras siguen inconclusas y que la universidad apenas sobrevive. “El proyecto se ejecutó al revés, priorizando la obra gris sin garantizar servicios básicos. Hay personas sancionadas por eso”, dijo. Además, en un análisis más amplio, el juez de cuentas denunció que, solo entre 2019 y 2023, el país perdió US$4.488 millones por glosas caducadas, debido a graves falencias en la aplicación de sanciones, gracias a una red de corrupción que operó bajo la administración de sus predecesores Pablo Celi y Carlos Riofrío. Más detalles en el video de la entrevista al contralor.

Solo de 2019 a 2023, el país perdió $4.488 millones por glosas caducadas, gracias a una red de corrupción que operó en las administraciones de sus predecesores Pablo Celi y Carlos Riofrío, denunció Mauricio Torres.

El contralor Mauricio Torres reconoció a Mil Hojas que muchas obras siguen inconclusas: “El proyecto se ejecutó al revés, priorizando la obra gris sin garantizar servicios básicos. Hay personas sancionadas”. Sin embargo, no dio detalles sobre los funcionarios ni las empresas chinas responsables.

Aunque no se cuenta con la cifra exacta de glosas atribuidas solo a compañías chinas, uno de los casos que más llamó la atención del contralor es el examen sobre un contrato del Sistema Ecu- 911 por US$750 millones con una empresa china que, en 2016, llegó al despacho del entonces contralor Carlos Pólit, en donde desapareció, lo que impidió cualquier acción de control posterior.

Si en la Contraloría, según denuncia de su titular, uno de los obstáculos para obtener justicia y reparación era ese subrepticio mecanismo para hacer que las glosas caduquen, en la Fiscalía la eternización de los procesos de investigación es lo que ha ocasionado que hasta ahora no se haya iniciado más acciones en torno a Yachay.

Para conocer el avance de las investigaciones sobre las irregularidades en el proyecto, desde inicios del presente mes de septiembre de 2025, Mil Hojas envió a la Fiscalía General una solicitud de entrevista y un pedido de información sobre la suerte de varios informes con indicios de responsabilidad penal remitidos por la Contraloría. También se le consultó si la situación denunciada por la exfiscal Palacios persiste o no. Sobre esto último no hubo respuesta; sobre lo primero,  este 15 de septiembre, entidad envió un correo en el que señala:

“Las investigaciones llevadas a cabo al seno de la Fiscalía General del Estado son exclusivas de las Unidades Fiscales que las tienen a su cargo, por lo cual gozan del carácter de reservadas. Incluso los funcionarios que no pertenecen a dichas Unidades Fiscales no poseen acceso ni pueden acceder, bajo pena, a tales expedientes.

Igualmente, según lo dispuesto en los artículos 472, numeral 3, y 584 del Código Orgánico Integral Penal, las investigaciones que se encuentren en marcha gozan de reserva legal, motivo por el cual nos resulta imposible brindarle detalles sobre el caso que usted requiere por el presente medio. Así, le sugerimos que acuda, personalmente o por medio de su abogado, a la Fiscalía donde se encuentra sustanciado su proceso (en caso, lógicamente, de ser parte procesal), con la finalidad de que allí pueda solicitar visionar y revisar el expediente y obtener la información requerida. En el ámbito de sus competencias, le corresponde al Fiscal que conoce su causa disponer todas las diligencias que estime pertinentes, incluido el hecho de comunicar los avances de la investigación únicamente a las partes procesales. A su vez, recuerde que todos los impulsos fiscales les serán debidamente notificados mediante los correos electrónicos y las casillas judiciales que hayan señalado las partes”.

Ante esta respuesta la redacción de Mil Hojas considera pertinente precisar que los informes de Contraloría con indicios de responsabilidad penal que consultamos fueron emitidos entre 2018 y 2022.  En tanto, el artículo 215 del Código de Procedimiento Penal (CPI) señala que: “De no existir fundamentos para deducir la imputación, la indagación no podrá mantenerse abierta por más de un año, y transcurrido este plazo, la fiscal o el fiscal dispondrá el archivo provisional del expediente o solicitará al juez su archivo definitivo, según fuera el caso; este plazo se contará desde la fecha en la cual el fiscal dio inicio a la indagación previa. Sin embargo, si llegaren a poder de la Fiscal o el Fiscal elementos que le permitan imputar la autoría o participación en el delito a persona determinada, iniciará la instrucción, aunque el plazo hubiere fenecido, siempre que la acción penal no hubiere prescrito según las reglas generales.” 

Por lo tanto, hace años que estos procesos debieron ser archivados (provisional o definitivamente) o debieron haber pasado a instrucción fiscal, con lo cual la información sobre lo sucedido, el archivo o la instrucción, debería ser de conocimiento público, no solo de las partes procesales.  Sin embargo, de la respuesta de la Fiscalía se desprende que las investigaciones o indagaciones continúan activas de manera indefinida y sin que exista transparencia sobre las mismas.

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Yachay después de $1.000 millones: solo la universidad sobrevive entre ruinas, litigios e incertidumbre

Once años y medio después del crédito chino que dio vida a La Ciudad del Conocimiento, esta otra “obra emblemática” de Rafael Correa se reduce a edificios en ruinas, contratos incumplidos, deudas millonarias, un opaco proceso de liquidación y una estela de corrupción e impunidad. Del megaproyecto, ejecutado por empresas chinas, solo la universidad Yachay Tech sigue en pie, pero la absorción de la Senescyt por el Ministerio de Educación, dispuesta por el presidente Daniel Noboa, abre un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro del centro académico.

El “Silicon Valley” del régimen correista está en ruinas. La Universidad Yachay Tech, inaugurada en 2014 con 187 estudiantes bajo la promesa de convertir a Urcuquí -cantón agrícola de la provincia de Imbabura donde se asienta la obra- en la capital latinoamericana de la ciencia y la innovación tecnológica, es lo único que funciona de ese megaproyecto que le costó al país más de US$1.000 millones en créditos chinos que fueron gestionados directamente por el expresidente Rafael Correa con su par Xi Jinping.

Para construir la también llamada Ciudad del Futuro, proyecto en el cual la Universidad Yachay Tech era sólo una parte, Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007.  Con esto aseguró que cambiaría la matriz productiva del país y reduciría la pobreza. Acto seguido modificó el marco jurídico y, vía régimen especial, fueron suscritos contratos por US$486,34 millones, 91% de los cuales, es decir $442,3 millones, corresponden a cuatro empresas chinas. Aquí el detalle:

Como se puede ver en el gráfico, Gezhouba Group Company acaparó $367,44 millones o el 75,4% del total analizado, seguida por CEIEC con el 13%. Con valores menores figuran CWE y China Camc. Prácticamente toda la infraestructura arquitectónica y de ingeniería civil, electricidad, agua potable, comunicaciones y tecnología fue entregada a las cuatro firmas asiáticas.

Hace un año, un equipo de Mil Hojas visitó el proyecto y constató que ninguno de los contratos había sido ejecutado en su totalidad. Desde entonces, nada ha cambiado admite en diálogo con Mil Hojas Andrés Rosales, rector de la universidad: tres de los cinco edificios que forman la “Gran Ciudad del Conocimiento” siguen inconclusos y abandonados; un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias; de los 18 laboratorios planificados apenas hay tres. También se prometió modernas residencias que albergarían a unos 30.000 jóvenes de Ecuador y del resto del mundo. En la actualidad solo vive ahí la mitad de los 2.000 estudiantes que tiene la universidad. Eso no es todo, 2.000 aspirantes no pudieron cumplir su sueño de ingresar a Yachay Tech debido a la falta de acuerdos para concluir las obras y resolver los demás problemas que impiden mejorar la capacidad instalada y desarrollar nuevos proyectos e iniciativas. (Más detalles en la entrevista con Andrés Rosales, al final de este informe)

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El supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento. Foto: cortesía Yachay

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La subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias. Foto: cortesía Yachay

Para construir la Ciudad del Futuro, Rafael Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en el cantón Urcuquí (Imbabura), en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007.

El megaproyecto tenía tres pilares, dos se derrumbaron

  1. Yachay EP, empresa pública creada en 2013 para administrar el gran proyecto. En 2023 se ordenó su liquidación, el proceso aún no concluye
  2. La Ciudad del Conocimiento, con parque industrial, subestación eléctrica, supercomputador y otros servicios, está abandonada e improductiva
  3. Universidad Yachay Tech, sobrevive conjurando las adversidades

El Rector lamenta que no hayan sido convocados para un análisis previo a la emisión del Decreto 100, mediante el cual, el pasado 15 de agosto de 2025, el presidente Daniel Noboa dispuso la eliminación de la Senescyt como Secretaría de Estado y su absorción por parte de la Cartera de Educación, con lo que la Senescyt pasó a ser un viceministerio. No obstante, Rosales hace votos para que el cambio sea positivo y permita que, por ejemplo, por fin, se llegue a un acuerdo con el Municipio de Urcuquí para resolver problemas elementales como la entrega de escrituras de las 700 hectáreas que ocupa la universidad, algo indispensable para desarrollar nuevos proyectos y programas. También cuestiona que, desde el inicio del proceso de liquidación en 2023, no se haya agilitado el traspaso de bienes a la universidad. “Todo, incluso el supercomputador y la subestación eléctrica, sigue a nombre de la Senescyt”, advierte.  Con la desaparición de la Senescyt se crea un vacío respecto de estos bienes, que debe ser resuelto.

Vía WhatsApp, Mil Hojas contactó a la ministra de Educación Alegría Crespo, para solicitarle una entrevista y consultarle qué pasará con la Senescyt y Yachay Tech, al ejecutar el mencionado Decreto 100. La funcionaria respondió que seremos contactados por alguien de su equipo de Comunicación. Así sucedió, ese mismo día recibimos la llamada y ante nuestra consulta, la respuesta fue: “El proceso de fusión no ha concluido; mientras tanto, los temas de Senescyt siguen siendo comunicados y tratados por dicha secretaría”.

El 1 de septiembre hablamos por celular con César Vásquez, titular de la Senescyt, quien solicitó que se le envíe un cuestionario a su correo institucional. Ese mismo día se lo remitimos y una semana después se realizó un segundo envío. Hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta.  Esta no es la primera vez que Vásquez no concede una entrevista a Mil Hojas ni responde nuestros pedidos de información. Hace un año se realizó la gestión directa con él y a través de su Directora de Comunicación se le envío un pedido de entrevista que no fue agendada y nuestro cuestionario ha quedado sin respuesta desde entonces.

El 1 de septiembre César Vásquez (foto), titular de la Senescyt, pidió que le enviemos un cuestionario para concedernos una entrevista; una semana después se mandó una insistencia; Hasta el cierre de este reporte no hubo respuesta. Hace un año tampoco respondió a Mil Hojas.

Un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones y nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US$2,5 millones, quedó a medias. Las dos empresas son chinas.

Entrevista

Rector de Yachay Tech solicita que el Gobierno de Daniel Noboa resuelva los problemas que arrastran desde hace 11 años

El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales, reconoce que la absorción de la Senecyt por el Ministerio de Educación tomó por sorpresa a la institución, pero espera que este cambio sirva para resolver los problemas que arrastra desde el correísmo. Pese a estas trabas y a que la promesa de tener una réplica del Silicon Valey quedó en el papel, afirma que se afianza su crecimiento, se ubica entre las tres mejores universidades públicas del país y será un referente en la región.

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El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales. Foto: archivo Mil Hojas
El cambio institucional, con la absorción de la Senecyt por parte del Ministerio de Educación ¿beneficiará o agudizará la problemática de Yachay Tech?

Cuando nos enteramos de la fusión, me comuniqué con el secretario de Senecyt, César Vázquez. Nos dijo que habrá una transición de seis meses en la que se mantendrán los acuerdos. Sin embargo, cada cambio implica volver a explicar los proyectos y el estado de la universidad, lo que toma tiempo.

Al decir cuando nos enteramos, significa que les tomó por sorpresa la fusión, no fueron consultados previamente?

Efectivamente, no hubo conversaciones previas.

Usted publicó en julio un comunicado sobre esta medida ¿ha tenido alguna respuesta oficial?

Conversé con César Vázquez y reiteró que el proceso tomará tiempo, unos seis meses y  aseguro que se respetará la gestión de la universidad.

¿Cuáles son las principales preocupaciones?

La universidad depende totalmente de la Senecyt, incluso los bienes en los que se asienta están bajo su responsabilidad. No sabemos qué pasará con la titularidad de las tierras y edificios, por ejemplo.

¿Qué pasó con la liquidación de Yachay EP y Siembra EP dispuesta por los expresidentes Lenín Moreno y Guillermo Laso?, son procesos poco transparentes, pues la Senecyt no ha dado a conocer los informes semestrales ni el cumplimiento de recomendaciones de la Contraloría. ¿Qué sabe al respecto?

No hay detalles claros. El GAD de Urcuquí y la Senecyt no llegan a un acuerdo definitivo sobre más de 4.200 hectáreas destinadas a la ex Ciudad del Conocimiento.

¿Qué avances hay sobre conflictos contractuales con empresas chinas por las obras inconclusas?

No conocemos avances. Las empresas chinas han mostrado apertura, pero sin acuerdos entre Senecyt y las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. Se estima que 3.500 hectáreas podrían destinarse a otros proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad.

«Las empresas chinas han mostrado apertura para arreglar los problemas, pero sin acuerdos de Senecyt por las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. 3.500 hectáreas podrían destinarse a proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad».

¿De cuánto es la deuda con el Municipio?

Alrededor de US$4 o US$5 millones por multas, intereses, permisos y tasas.

¿Qué pasa con el supercomputador y la subestación de CEIEC?

Siguen a nombre de Senecyt, pero no están en uso. Sería interesante que pasen a la universidad, pero requieren acuerdos y repotenciación.

A pesar de todo, Yachay se destacó en producción científica. ¿Cómo lo lograron?

La universidad se enfocó desde el inicio en ciencia y tecnología, con personal académico muy productivo y estudiantes de alto rendimiento. Eso nos posicionó como la universidad con mayor producción científica en 2019 y 2020. Hoy seguimos entre las tres mejores públicas del país, detrás de la ESPOL y la EPN y somos la mejor universidad joven en los rankings 2024.

¿Con qué presupuesto cuenta la universidad?

Un promedio de US$13 millones.

¿Se ha afectado la oferta académica por los problemas que persisten?

No. Al contrario, cada semestre hay más interesados: 4 mil aspirantes para 700 cupos. Tenemos 2 mil estudiantes, la mitad vive en las residencias.

¿Mantienen la meta de crecer en número de estudiantes?

No buscamos la masificación sino formar excelentes científicos. Más del 60% de nuestros graduados estudian maestrías y doctorados en el extranjero, con muy buenos resultados.

¿Se ha corregido los excesos salariales del pasado?

Sí. Hoy Yachay se rige por la normativa nacional. Los sueldos de los profesores son incluso más bajos que en otras universidades públicas. Ya no hay gerentes con sueldos altos; ahora trabajamos con directores que ganan alrededor de US$2.500 al mes.

¿Cómo impactó el cierre de Yachay EP y Siembra EP?

Mucho. Estas empresas manejaban bienes y servicios básicos. El traspaso de propiedades y equipos ha sido muy lento; la mayoría aún no está a nombre de la universidad.

¿Qué esperan de este nuevo cambio institucional?

Que sea beneficioso y acelere procesos.

¿Qué mensaje envía al Gobierno, al presidente Noboa, a la ministra Alegría Crespo…?

Nos encantaría recibir la visita del presidente Daniel Noboa y de la ministra Alegría Crespo, que vengan para que conozcan lo que se hace en Yachay. La universidad sigue creciendo y aportando al país. Invertir en equipamiento científico, mejorar condiciones para profesores y ofrecer programas de calidad como doctorados. Con el apoyo del Gobierno y la empresa privada, podremos aportar más al país. Con la calidad de nuestros profesores y estudiantes, Yachay Tech se convertirá en un referente científico y tecnológico de la región.

Lea el lunes 22:

La lupa de la Contraloría vuelve al fallido proyecto, cuyos responsables gozan de impunidad

La Ciudad del Conocimiento se convirtió en un monumento a la impunidad: edificios en ruinas, contratos no concluidos por empresas chinas e indagaciones previas interminables la consagran. El contralor Mauricio Torres se pronuncia: ya dispuso que se verifique el cumplimiento de recomendaciones emitidas en 5 informes entre 2022 y 2024.
Lea el reporte completo en Mil Hojas.

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