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Etiqueta: Daniel Noboa

Operación sin rumbo: una guerra improvisada hunde a Ecuador en abusos militares

Esta investigación recoge ocho testimonios de militares que reconocen que el gobierno de Daniel Noboa los lanzó a las calles sin una estrategia clara, desbordando su propia capacidad. Presionados por la exigencia de mostrar resultados, los soldados revelan que, sin orientación y formación adecuada para sus nuevas misiones, terminaron cruzando los límites de la ley.

El soldado habla despacio. La voz le tiembla. Hace una pausa, como si calibrara los daños, antes de liberar su respuesta: 

—Nos exigen resultados. Se busca que el personal militar encuentre drogas, armas, que capture a criminales. El problema es que nosotros no tenemos inteligencia, ni información. No nos orientan hacia los objetivos específicos. Entonces, el personal militar, por cumplir con las misiones, captura a un grupo de delincuentes y por obtener información les empiezan a torturar. Lo mismo ocurría en las cárceles.

—¿Les están aplicando el submarino?, ¿los torturan con corriente? 

—No, corriente no. Les tapamos la cabeza con una funda, les cubrimos la boca y la nariz. Se les bota bastante agua. Esto les causa desesperación y asfixia. Ahí dan información. Pero eso no está autorizado para nadie. Eso no se debe hacer. Hay militares que, ya digo, se dejan llevar. Llegan a un lugar y le ven sospechosa a una persona de estar en un GDO [grupo de delincuencia organizada] porque tiene tatuajes.

Para él, un militar que denuncia haber sido amenazado y alertado de un posible atentado en su contra por el líder de una banda criminal que habría cooptado a uno de sus compañeros, la presión por mostrar “resultados” en la guerra interna puesta en marcha en Ecuador ha hecho que los protocolos internos de las Fuerzas Armadas queden archivados en el papel. En la práctica, reconoce, se ha dado paso al uso de métodos prohibidos, como la tortura. Dice el soldado que, sin dirección y supervisión militar efectiva en las misiones, el conflicto armado interno se ha convertido en un campo abierto para el incremento de crímenes cometidos por sus propios compañeros

Que Ecuador esté en guerra interna fue una decisión del presidente Daniel Noboa, quien la oficializó con un decreto durante su primer mandato. Con la declaratoria, el Gobierno identificó a 22 bandas criminales como organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes y encargó su “neutralización” a las Fuerzas Armadas. 

La guerra interna despojó a los soldados de uniforme oliva de sus funciones naturales: custodiar las porosas fronteras ecuatorianas, resguardar la soberanía nacional y operar en contextos de defensa externa. Asumieron misiones no militares: la gestión indefinida del sistema carcelario —que suma más de un año y medio— y su despliegue en patrullajes urbanos, que los ponen cara a cara con la población civil. Tareas que son, principalmente, policiales.

Aquella transformación operativa, dicen los expertos, abrió la puerta a más abusos de los militares en las calles. 

Tierra de Nadie y CONNECTAS detectaron, con información entregada por la Fiscalía ecuatoriana, que el primer año de guerra interna cerró con el incremento de las denuncias por abusos ejercidos por militares, policías u otros funcionarios públicos. Delitos como la tortura se cuadriplicaron: pasaron de 52 casos en 2023 a 195 en 2024. Las ejecuciones extrajudiciales crecieron de 6 a 19 y las extralimitaciones en la ejecución de un acto de servicio incrementaron de 118 a 272.

Las denuncias de desapariciones forzadas se duplicaron: pasaron de 12, registradas en 2023, a 26, documentadas en 2024.

En contraste, este equipo de investigación identificó en el mismo año, a partir del cruce de testimonios, el registro del Comité Permanente para la Defensa de Derechos Humanos de Guayaquil y trabajo de campo, a 43 personas que desaparecieron después de haber sido aprehendidas en operaciones y allanamientos irregulares ejecutados por militares. La mayoría ocurrió durante la noche y la madrugada, en tres provincias costeras: Los Ríos, Esmeraldas y Guayas. Ocho de esas personas, incluyendo a los niños de Las Malvinas, fueron encontradas sin vida

Para entender mejor el trasfondo de los abusos, este equipo revisó cientos de documentos judiciales, informes reservados, protocolos internos de las Fuerzas Armadas y entrevistó a ocho militares en servicio activo y pasivo, exoficiales de inteligencia, agentes investigadores, expertos, funcionarios públicos, familias de víctimas y las organizaciones que las asisten.

Sus testimonios y la información recabada en los documentos ofrecen una radiografía de una guerra interna sin estrategia definida, atravesada por una arista poco explorada: la presión a los militares dirigida para lograr la captura de criminales de alto valor y decomisos de armas y drogas, que ha generado aprehensiones arbitrarias, tortura como método de extracción de datos para nuevas detenciones frente a la ausencia de operaciones de inteligencia y el desgaste de militares enviados a cumplir funciones policiales, para las que su formación táctica y doctrinal no los preparó.

La revisión de los casos y las propias voces de soldados confirman otro hallazgo: dos de los protocolos obligatorios que norman la actuación militar y el uso de la fuerza durante las operaciones contra objetivos militares y fuera de combate no se están cumpliendo.

Dice Luis Córdova, investigador del Observatorio Ecuatoriano de Conflicto, que el nudo crítico de la decisión del Gobierno de Noboa es que “ni las Fuerzas Armadas ni la policía están preparadas para un contexto de guerra, peor aún de una guerra urbana. La última guerra que libró Ecuador fue contra el Perú, ¡hace 30 años! Por eso es el problema de inteligencia, de penetración criminal, la falta de coordinación entre las propias fuerzas”.

Córdova advierte que mientras más resultados se les exija —como la desarticulación de organizaciones criminales y la captura de objetivos de alto valor—, más abusos habrá sin garantía de que la información o los resultados que consigan sean verdaderos. “Ya ocurrió en Colombia con los falsos positivos, cuando mataban a campesinos y los vestían de guerrilleros para alcanzar el número de muertes que se les exigían. Si se les impone más presión política, ellos van a migrar hacia prácticas mucho más extremas de violencia”. Cuestiona que se ha obviado una urgencia: “En Ecuador no existe una política criminal. Los militares no son perfiladores criminales y ese es el gran atolladero: haberles entregado la solución de este problema bajo la expectativa de guerra”.  

Es una expectativa que se diluye. En el primer semestre de este año hubo un incremento del 47% de asesinatos, pasando de 3.143 homicidios entre enero y junio de 2024 a 4.619 en el mismo período en 2025, de acuerdo con un reporte del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado. 

El costo oculto del control militar en las cárceles

En 2024, un militar asumió la misión de garantizar la seguridad de una megacárcel durante varios meses. Cuando llegó, recuerda, se hizo cargo de uno de los filtros de la prisión, una labor que debía estar en manos de la policía y los guías carcelarios. 

“Me di cuenta de que no había control y los policías dejaban entrar las drogas y los celulares. Haciendo las rondas nos informaban que un policía tenía ingresos de 20 mil dólares por los celulares. Imagínese, porque cada celular que cuesta afuera unos trescientos dólares, aquí llega a costar más de mil”. Entonces, cuenta, comenzó con la búsqueda de caletas, drogas y armas.

Sin embargo, el oficial reconoce que el control militar de las cárceles profundizó un problema estructural: “Empezamos a tener más contaminación del personal. Se ha recomendado que se cumplan con los relevos, porque usted no puede pasar más de tres meses en la cárcel, sino que por falta de personal, se les mantiene más tiempo. Ese ha sido un riesgo terrible”.

Asumir ese riesgo tuvo efectos: quince militares fueron detenidos en junio de 2024 cuando habrían intentado ingresar, al menos, veinte celulares, tablets, y dinero en efectivo a La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, asentada en Guayaquil, donde están confinados líderes criminales categorizados como “objetivos de alto valor”. Los soldados trabajaban, precisamente, en el perímetro de seguridad de la prisión. 

En agosto de ese mismo año, otro militar fue detenido después de encontrarlo con computadoras, celulares, cigarrillos y cargadores en la zona de filtros de la prisión regional de Guayaquil

En junio de 2025, hubo una nueva alerta: diecinueve soldados y dos guías carcelarios fueron procesados por haber participado, supuestamente, en la fuga de Federico Gómez, alias Fede, el líder de la banda criminal Los Águilas, quien escapó de la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, vestido de militar

Mientras varios militares caían por contrabando, los abusos crecían al otro lado de los muros. En una carta enviadadesde la cárcel de Esmeraldas, provincia fronteriza asentada en el norte del país, recibida por este equipo de investigación, un interno suplicó ayuda. Contó que vio cómo militares golpeaban los pulmones y quebraban tres dedos a uno de sus compañeros de celda, contagiado de tuberculosis. “A otro ppl [persona privada de la libertad]‘ lo sacaron por la puerta de atrás porque le encontraron un celular que le vendió un militar”, escribió con un lápiz en tres hojas blancas resquebrajadas.

Un hombre excarcelado, que cumplió su condena en la misma prisión donde trabajó el oficial militar, relató que más de una vez fue torturado por soldados con descargas eléctricas para obtener información sobre caletas de droga. Desnutrido, con la piel pegada a los huesos, dijo que fue golpeado cuando reclamó que le permitieran comer. “Me rebelé con ellos. Era mejor que me maten con un tiro, pero no, lo hacían así, despacio”, dijo.

Pie Video: La identidad del hombre excarcelado se reserva para proteger su seguridad e integridad.

La militarización de las prisiones prometía reducir la criminalidad en el sistema penitenciario, cuyo control está fragmentado por el liderazgo de bandas criminales que desde años atrás ocasionó centenares de muertes: 680 internos fueron asesinados brutalmente en 17 masacres carcelarias, entre 2018 y 2023

Pero el cumplimiento de ese objetivo está en entredicho: 455 personas presas murieron en las prisiones entre enero de 2024 y abril de 2025, revela un informe de la Defensoría del Pueblo al que este equipo tuvo acceso, que cita datos entregados por la autoridad carcelaria de Ecuador. Sin embargo, en ningún caso se ha precisado la causa de muerte, según consta en el documentoTampoco se conoce si en ese balance están incluidos los asesinatos de 17 presos en la masacre de noviembre de 2024, en la militarizada Penitenciaría del Litoral de Guayaquil. 

Para la Defensoría del Pueblo, las 455 muertes son un síntoma de fracaso: “El Estado no ha podido reducir las muertes en el interior de las cárceles, llegando a un número de muertes similar a los años de las masacres carcelarias”. La institución concluye que, independientemente de las causas, “se consideran muertes potencialmente ilícitas”. 

La militarización de las prisiones prometía reducir la criminalidad en el sistema penitenciario, cuyo control está fragmentado por el liderazgo de bandas criminales que desde años atrás ocasionó centenares de muertes: 680 internos fueron asesinados brutalmente en 17 masacres carcelarias, entre 2018 y 2023

Desaparecer en nombre de la guerra

La tortura cruzó el umbral de las prisiones. Desde que la guerra interna comenzó en Ecuador, hay un factor común entre los casos de presuntas detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas cometidos por militares en las calles: el uso de tortura como método para obtener información.

A las cuatro de la mañana del 3 de septiembre de 2024, Sebastián* y su primo José*, de 17 y 16 años, fueron aprehendidos por militares que irrumpieron en la casa de José a las cuatro de la mañana en Babahoyo, un cantón de la provincia de Los Ríos, que concentra la mayor cantidad de denuncias de desapariciones forzadas. 

Catorce días después, el 17 de septiembre, Sebastián apareció y contó a la policía que fueron llevados a las instalaciones del Cuerpo de Bomberos de Montalvo, un cantón aledaño, para encerrarlos en cuartos diferentes, donde había más personas retenidas

Sebastián dijo que militares sacaban por las noches a los jóvenes detenidos, incluido José, para que dieran información sobre armas o caletas de droga durante varias noches. Dijo que el 10 de septiembre, los soldados los embarcaron en una camioneta a él, a su primo y a otro hombre, camino hacia una zona rural donde los militares los golpearon y los amenazaron de muerte si no entregaban información. Suplicó que no lo asesinaran. 

A los pocos minutos, escuchó dos disparos. No volvió a ver a su primo José ni al otro hombre. Sebastián dijo que días después dio información a los militares y lo abandonaron en una parroquia rural

Pero su regreso fue corto. Tras contar lo que ocurrió con él y su primo, los militares lo detuvieron, de nuevo, el 28 de noviembre. Desde entonces, no hay rastro sobre el paradero de ninguno de los dos. Sus historias son el rostro de decenas de víctimas y familias que aún buscan a sus hijos durante el conflicto armado. 

Mientras los abusos se multiplican, el Gobierno expidió una Ley Orgánica de Solidaridad Nacional en junio de 2025, que abrió la puerta para allanamientos sin orden judicial e indultos con efecto diferido a uniformados procesados por crímenes relacionados con el conflicto armado interno en cualquier etapa previa a la sentencia. Entre ellos, ejecuciones extrajudiciales y extralimitaciones en el uso de la fuerza.

Disparos fuera de protocolos

Incluso en una guerra hay reglas. 

En dos documentos confidenciales, obtenidos por Tierra de Nadie y CONNECTAS, se explican los dos tipos de reglas y normas que los soldados deben seguir, dependiendo del tipo de misión que realicen. 

Por un lado, están las reglas de enfrentamiento: son 48 normas que se aplican para regular el uso de la fuerza cuando los soldados ejecuten operaciones o combates contra grupos armados y objetivos militares durante el conflicto armado interno. En este protocolo, la fuerza letal puede aplicarse exclusivamente contra personas y objetivos militares identificados, que representen una amenaza inminente.   

Por otro lado, en operaciones rutinarias —como patrullajes o controles en las calles— los soldados deben regirse por otro conjunto de reglas, llamado normas de comportamiento, que contempla 56 disposiciones. En esos casos, la fuerza no es una opción inmediata: solo puede usarse como último recurso, tras intentar calmar la situación y emitir una advertencia clara.

Ambas directrices, explica Luis Altamirano, excomandante del Ejército, están vigentes en la guerra interna y deben constar obligatoriamente en las órdenes de operaciones de los soldados. 

Los dos conjuntos de instrucciones también comparten reglas similares, según la misión. Una de las más importantes: la distinción. En combate, los soldados deben diferenciar entre civiles y objetivos militares, mientras que, fuera de enfrentamientos, deben diferenciar a agresores de civiles.Y otra, aún más clara: las arbitrariedades y abusos están prohibidos tanto para civiles como para personas que representen amenazas.

Sin embargo, el ataque militar que mató a Johan Magno, un adolescente basquetbolista, no cumplió con ninguna de ellas.

En el primer semestre de este año hubo un incremento del 47% de asesinatos, pasando de 3.143 homicidios entre enero y junio de 2024 a 4.619 en el mismo período en 2025, de acuerdo con un reporte del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado.

Los soldados le dispararon por detrás, directo a la cabeza.

—¡CRACK!, ¡CRACK!— sonaron los tiros de fusil militar, como latigazos fríos que partieron en dos a la noche de celebración del 2 de marzo de 2025, en Puerto El Carmen, un pueblo de la amazónica y fronteriza provincia de Sucumbíos, en pleno feriado de carnaval.

La motocicleta blanca, de asiento negro, derrapó a las diez y media. En ella iban tres adolescentes sentados: Johan Magno, de 16 años; su hermano mayor, Kevin, de 19; y su amigo Carlos*, de 16, quien iba conduciendo. Los tres, que se hicieron amigos entrenando básquet, volvían al parque central del pueblo, donde su familia y cientos de sus vecinos celebraban, a dos calles, la elección de la reina del carnaval

Pero las balas los alcanzaron y la fiesta se apagó en segundos.

Primero se desplomó Kevin, quien recibió una bala en la cabeza. Pocos metros después, mientras intentaban llegar a la Capitanía de la Armada del pueblo, cayeron Carlos y Johan, alcanzado por un tiro que le atravesó el cráneo.

Treinta y nueve horas después del ataque, Johan murió debido a una hemorragia cerebral, reveló su autopsia, causada por el disparo en su cabeza, a la una y media de la tarde del 4 de marzo. Kevin permaneció atrapado en una unidad de cuidados intensivos durante tres meses, mientras trataban los daños neurológicos en su cabeza, y Carlos* fue el único sobreviviente sin heridas graves

Un día después del ataque, el 3 de marzo, el pueblo de Puerto El Carmen se alzó en una protesta pacífica. Familiares y vecinos elevaron fotografías de Johan, un adolescente de tez morena y cabello rizado, y caminaron hacia las instalaciones del batallón militar para exigir explicaciones, El coronel a cargo respondió: “Yo llamo a la calma de todos ustedes. Nosotros, como parte de este cantón, nos solidarizamos y estamos prestos a cualquier investigación por parte de los organismos competentes se realice. El batallón no va a ocultar nada”, prometió. 

El pueblo insistió: ¿por qué dispararon a tres amigos desarmados, sin ningún vínculo con grupos criminales?

Los amigos paseaban en la motocicleta que un vecino cercano les prestó, sin saber que una hora antes, a las nueve y media de la noche, supuestos miembros de los Comandos de Frontera, un grupo armado irregular de Colombia, abrió fuego desde el río Putumayo contra las instalaciones del Batallón de Selva N°55 Putumayo del Ejército, a dos kilómetros del parque central. Querían recuperar un cargamento de 130 tanques de combustible decomisado dos días antes.

Desde el batallón, tres vehículos —un patrullero policial, una camioneta blanca militar y otra negra— salieron con militares y policías armados a patrullar el perímetro de las instalaciones

Embarcados en la motocicleta, los tres amigos tomaron una calle que los dirigía al parque, cuando fueron interceptados por las luces de una camioneta negra militar, según confirmó este equipo a través de fuentes reservadas. Se asustaron e intentaron dar la vuelta hacia la Capitanía de Puerto El Carmen, propiedad de las Fuerzas Armadas. 

Kevin Magno, aún con heridas graves en su cráneo y después de haber perdido su ojo izquierdo, aceptó ofrecer su testimonio para esta investigación. 

“Solo vi una luz blanca. Me acuerdo que alumbraban. Alguien dijo: ¡paren! Escuché un tiro, y caí. Luego, escuché otro y vi como cayó mi hermano, que estaba agarrado del asiento”, recuerda. Kevin dice que no sabía que eran militares quienes los abordaron. “Pensé que eran policías. Creo que Luis giró porque no quería que le quiten la moto, que era de nuestro vecino”, recuerda. 

Un video, al que este equipo tuvo acceso, muestra a Kevin temblando, tendido sobre el cemento, con el rostro cubierto de sangre por el impacto del disparo. En las imágenes, Kevin tiene un chupete dulce en su boca, que saboreaba cuando estaban paseando: “Me intenté provocar el vómito con el chupete. Alguien dijo: éste está vivo y ya luego se amontonó la gente”. No recuerda nada más. 

En la escena del ataque fueron encontradas dos vainas usadas y un cartucho calibre 5.56, las mismas municiones empleadas por los militares durante ese fin de semana.

La muerte de Johan, investigada como una extralimitación en un acto de servicio, demuestra la violación de varias normas de comportamiento que los militares debieron aplicar. Si bien los soldados querían atrapar a miembros de un grupo armado, Johan, Kevin y Carlos no lo eran. No distinguieron entre civiles y objetivos, según establecen sus protocolos internos

Las Fuerzas Armadas no han justificado el ataque. Las normas de comportamiento prohíben el uso de fuerza letal sin una amenaza inminente a la vida. No hay registro de que los tres adolescentes estuvieran armados.

Dice un militar de rango medio que historias como las de Johan han impulsado a viajar a oficiales como él a varias zonas para hacer recomendaciones a los soldados que participan en las operaciones. “Que no hagan persecuciones, una de ellas. Se daba el caso de que, de pronto, algunas personas eludían los controles militares por nervios y hacían la persecución, les disparaban y había muertos. Por eso: prohibida la persecución”. Pero su recomendación, relata, no fue bien recibida. “Ellos me decían frustrados: ‘y entonces, ¿qué mismo hacemos?, ¿a quién obedecemos?’”.

Sus protocolos también exigen que, en caso de que sea necesario el uso progresivo de la fuerza, las unidades militares debían registrar sus acciones en fotografías, videos u otros medios. Sin embargo, no hay indicios de que esa documentación exista.

Casos como el de Johan deben investigarse a la interna de manera profunda, enmarca el excomandante del Ejército Luis Altamirano. “Estos actos, lógicamente, están fuera de toda norma. Si decimos que hay una formación en derechos humanos, en procedimientos, que hay niveles de supervisión, algo falló y es una obligación superior”, cuestiona.

Este equipo solicitó datos y entrevistas al Ministerio de Defensa y al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas sobre los procesos disciplinarios que lleva a cabo la institución. No hubo respuesta.

El general en servicio pasivo Alexander Levoyer, quien fue el primer jefe de Operaciones de las Fuerzas Armadas del conflicto armado interno, dice que los militares respetan los derechos humanos. Si bien los protocolos internos son claros, reconoce que, ya en operaciones, “hay una línea muy tenue en pasar de la teoría a la práctica para un subteniente, un capitán o un mayor [oficiales]. Es muy delicado. Usted tiene que esperar a que le disparen para poder responder”. Dice que en esa línea hay un riesgo de “malos procedimientos”.

Para Luis Córdova, entender el ethos militar es clave para ir a lo profundo de los abusos. Esboza uno de sus principales elementos: la “hipermasculinización” de los soldados, que los moldea bajo un ideal de dureza y desvaloriza a quienes perciben como débiles. Así, explica, las prácticas castrenses que forjan ese ethos militar procuran la máxima inhibición emocional para hacer del soldado un individuo incapaz de mostrar empatía frente a las personas asumidas como “enemigos”.

Existe un contexto psicológico en la cultura militar, dice Córdova. 

“Estás jugándote la vida. Es decir: es tu vida o la de los otros”.

La guerra interna de Ecuador desaparece a sus propios hijos

Fue una aprehensión relámpago. Duró apenas tres minutos

Dave Robin Loor y Juan Daniel Santillán, dos albañiles de 20 y 27 años, iban a comprar empanadas en la calle Jimmy Izquierdo, una de las más comerciales del cantón Ventanas, en la provincia de Los Ríos, cuando una camioneta blanca, los interceptó a las cuatro y treinta y tres de la tarde del 26 de agosto de 2024

Cinco militares, ocultando su identidad con pasamontañas negros, registraron a los jóvenes, quienes no se resistieron y entregaron sus celulares, según se observa en dos videos que muestran la detención desde diferentes ángulos y a los que este equipo tuvo acceso. Ambos fueron subidos al balde de la camioneta y llevados a calles cercanas a la casa de Dave Loor. Las imágenes evidencian que los soldados los revisaron de pies a cabeza, palpando cada parte de su cuerpo, sin hallar armas

Pie video: Registro del momento en que Dave Loor y Juan Daniel Santillán fueron aprehendidos por militares el 26 de agosto de 2024 en el cantón Ventanas, en la provincia de Los Ríos (Ecuador).

Alertada por su hermano, Lucía*, madre de Dave, quien ahora forma parte del Sistema de Testigos Protegidos de la Fiscalía, corrió hacia las calles Quito y Héctor Cabrera, una intersección que está a 250 metros de la vía en la que los jóvenes fueron detenidos. Allí vio a su hijo boca abajo, tendido en el cajón de la camioneta militar

“Traté de acercarme a los militares para preguntarles qué pasaba, cuando uno de ellos me golpeó con el fusil en la pierna y me dijo: ‘sale, sale’, mientras los vecinos veían”, recuerda Lucía. Durante las siguientes horas, ella y su esposo buscaron a Dave en varios sectores rurales. Llegaron a una zona llamada Carlos Carriel, donde hay canales de agua.

“La gente estaba alarmada, porque veían que iban las camionetas de los militares. Pero nadie quería hablar, hasta que una señora nos dijo que por ahí habían pasado”. Siguiendo el camino, Lucía encontró a un joven desnudo, a quien había visto horas antes en la cabina de otra camioneta cuando le impidieron ver a su hijo. El joven contó a la policía que había sido torturado, que militares lo amenazaron con matarlo si le encontraban fotos que lo vincularan a una banda criminal. También aseguró que, después de ser liberado, vio que los soldados se llevaron a Dave y otros jóvenes

Cuando llegó a su casa, en la noche, Lucía la encontró desbaratada. “Mis vecinos dijeron que los militares entraron a mi casa. Alcancé a grabar todo: se llevaron mi laptop, zapatos, gorras de Dave y dinero. No imaginé que se lo habían llevado a mi hijo a la casa”, reclama Lucía.

La única versión oficial sobre esta desaparición, investigada como forzada por la Fiscalía, fue la de un militar a cargo de las operaciones en Ventanas, quien aseguró que no podía dar un “juicio de valor y determinar si son militares de otras unidades o si son civiles vestidos de militares”. 

Sin embargo, un documento oficial del Grupo de Fuerzas Especiales N.25 Base Sur del Ejército, al que accedió este equipo, confirmó que sí fueron militares quienes retuvieron a los dos jóvenes. Los soldados estuvieron a cargo del capitán Roger Robalino, miembro de una unidad élite que no tenía competencia para hacer controles en Ventanas, sino en cantones aledaños, según el reporte

El capitán Robalino, quien trabaja en una megacárcel, admitió en el informe que él y sus compañeros detuvieron a los dos jóvenes porque pensaron que era una de tres motocicletas sospechosas a partir de la alerta de un hombre que denunció el robo de su vehículo. Dijo que evadieron un control militar y que, incluso, Dave Loor se habría identificado como parte de una banda criminal llamada Los Pájaros Locos, dedicada a robar carros para luego extorsionar a sus dueños. A las seis y media de la tarde, los habrían liberado en un barrio conocido como Las Malvinas por falta de pruebas, de acuerdo con el documento

Los protocolos internos militares establecen que la aprehensión de una persona es permitida solamente cuando es descubierta en un acto delictivo flagrante, no por sospecha como ocurrió con los amigos. Tampoco fueron llevados ante una autoridad, según lo norma el código penal ecuatoriano. Las normas, además, prohíben arbitrariedades y abusos, como la tortura que narró el joven que Lucía encontró cuando buscaba a su hijo. También dijo que vio a Dave Loor por última vez en el balde de la camioneta militar

Ocho meses después, el 3 de abril de 2025, el capitán Robalino debía rendir su versión sobre la desaparición de los jóvenes ante la Fiscalía. Decidió acogerse al silencio

  • Gabriela Álvarez, madre de Jairo Damián Tapia, y Mayra Álvarez, madre de Jostin Álvarez, primos desaparecidos el 3 de septiembre de 2025 y el 28 de noviembre de 2025, respectivamente, en la ciudad de Babahoyo, en la provincia de Los Ríos.  Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Diana Roca, tía de Dave Loor Roca, desaparecido el 26 de agosto de 2024 después de haber sido detenido por una patrulla militar en el cantón Ventanas, en la provincia costera de Los Ríos. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Jenyfer Vera, Azucena Bravo y Johanna Adrihan, sobrina, madre y hermana de los hermanos Óscar y Jonathan Adrihan, respectivamente, y amigas de Cristian Sandoya, desaparecidos el 24

  • Annia Pisco, María  Arteaga y Sandra Arteaga, hermana, familiar y madre de Kleiner y Manolo Pisco, desaparecidos el 6 de diciembre de 2024, tras haber sido aprehendidos por militares en la hacienda La Fortaleza, en el cantón Simón Bolívar, en la provincia de Guayas. Annia es pareja de Miguel Morán, también desaparecido junto a los adolescentes. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Luis Arroyo y Kathy Bustos, padres de Ismael y Josué Arroyo, adolescentes asesinados tras haber sido aprehendidos por militares el 8 de diciembre de 2024, en el sur de Guayaquil, en la provincia costera de Guayas. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Dennis Álava (derecha), madre de Justin Valverde, y familiares del joven de 20 años, desaparecido el 25 de noviembre de 2024. Él y su amigo Jeampier Castañeda fueron aprehendidos por militares en el sector conocido como Mata de Cacao, en la provincia de Los Ríos, cuando se dirigían a una farmacia. Ninguno ha regresado.  Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Lissette Santillán, hermana de Juan Daniel Santillán, desaparecido el 26 de agosto de 2024, tras haber sido detenido por una patrulla militar en el cantón Ventanas, en la provincia costera de Los Ríos. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • María Fernanda Restrepo (izquierda) sostiene una tela con los rostros de sus hermanos Santiago y Andrés Restrepo Arismendi, desaparecidos por la policía ecuatoriana el 8 de enero de 1988, en uno de los casos emblemáticos de desaparición forzada en Ecuador en el siglo XX, junto a los retratos de Steven Medina, Nehemías Arboleda y Josué e Ismael Arroyo, desaparecidos el 8 de diciembre de 2024 en Guayaquil en la provincia costera de Guayas. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Miembros de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en Ecuador (Asfadec) y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos sostienen las fotos de sus familiares en un plantón de protesta frente al Palacio de Carondelet, sede de la Presidencia de la República, en Quito, el 9 de mayo de 2025. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Ronny Medina, padre de Steven Medina, niño asesinado tras haber sido aprehendido por militares el 8 de diciembre de 2024 en Guayaquil en la provincia costera de Guayas. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Liz Villón, hermana de Jonathan Villón, y su madre. Jonathan, padre de tres niños, está desaparecido desde el 9 de diciembre de 2024. Fue aprehendido por militares, que se trasladaban en una camioneta municipal, en Guayaquil. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

  • Ruth R., Nelly T., y Xiomara M., familiares de Dalton Ruiz, desaparecido luego de ser aprehendido por militares el 8 de diciembre de 2024 en Guayaquil en la provincia costera de Guayas. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS. 

  • Rocío García (izq.), madre de Fabricio Alvarado, desaparecido el 6 de diciembre de 2024, luego de haber sido aprehendido en la provincia de Los Ríos. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

    Narcisa Solís (der.), madre de Jorge Luis Izquierdo, desaparecido el 4 de diciembre de 2024, tras ser aprehendido por militares, en la provincia de Los Ríos. Fotografía: Ramiro Aguilar Villamarín para CONNECTAS.

Para uno de los agentes investigadores que ha seguido este caso —y otros más en la costa ecuatoriana—, actuaciones militares como la del capitán Robalino evidencian que los soldados hacen un perfilamiento “de presunto delincuente por la apariencia física” y que, a través de torturas, intentan conseguir información. Pero ese no es un trabajo de inteligencia legal, cuestiona el agente, que lo define como “una operación improvisada en el que se aplica el derecho penal del enemigo, que está prohibido”.

El agente investigador repasa uno de los casos más graves que ha conocido y que forma parte de los analizados para esta investigación: la desaparición de los hermanos Manolo y Kleiner Pisco, de 17 y 15 años, respectivamente, su cuñado Miguel Morán, de 21 años, y Bryan Torres, de 16, el 6 de diciembre de 2024. Nadie ha podido precisar su paradero desde que un grupo de militares se los llevaron tras irrumpir en la Hacienda la Fortaleza, asentada en una zona rural de Milagro, en la provincia de Guayas.

Manolo y Kleiner, ambos estudiantes, y Miguel, agricultor, habían llegado a la hacienda —por recomendación de un amigo de su padre— el 30 de noviembre. Dice Annia Pisco, su hermana mayor y pareja de Miguel, que los tres iban a trabajar como estibadores durante las vacaciones de diciembre

Aún no está claro cuál fue el motivo de la incursión militar. Trabajadores de la hacienda dijeron haber sido golpeados y encerrados en cuartos por entre ocho y diez militares que habrían ingresado buscando armas. A las siete de la mañana, salieron al notar que los soldados habían dejado la hacienda, con los adolescentes y jóvenes detenidos. Los empleados encontraron las cámaras de vigilancia dañadas; las ventanas de algunas puertas y varios candados estaban rotos. Un informe policial, al que Tierra de Nadie y CONNECTAS tuvo acceso, presentó las imágenes que muestran los daños

Pero el agente investigador arroja una luz de evidencia. Tras el allanamiento a un centro de monitoreo de cámaras de la alcaldía del cantón, se analizó una serie de videos y fotografías del día de la desaparición que “muestran a personal militar saliendo [de la hacienda] aparentemente con sábanas con sangre sobre lo que parecen ser cuerpos”

La familia de Manolo, Kleiner y Miguel aún los buscan vivos. 

Este equipo también accedió a un video que revela las últimas imágenes de Fardi Muñoz, de 19 años, y Bruno Rodríguez, un joven de 23 años con discapacidad intelectual, antes de ser desaparecidos luego de una detención militar en la ciudad de Esmeraldas, el 30 de enero de 2024. 

Pie video: Últimas imágenes de Bruno Rodríguez y Fardi Muñoz antes de su desaparición tras un ataque militar el 30 de enero de 2024, en la ciudad de Esmeraldas, en la provincia de Esmeraldas (Ecuador). Unidad de Investigación Tierra de Nadie y CONNECTAS.

Las imágenes muestran cómo dos militares apuntan con sus armas a los jóvenes, encogidos y agachados. Un soldado dispara directamente en la pierna a uno de ellos, que se retuerce del dolor. Ocurrió durante el primer mes de la vigencia de la guerra interna, mientras Fardi y Bruno iban a una tienda, de acuerdo con el Comité Permanente para los Derechos Humanos de Guayaquil, una organización social que ha documentado y ha asistido los abusos estatales en el contexto del conflicto armado.

Ese video es la principal prueba que tienen las familias de Bruno y Fardi, que los han buscado, incluso, en las prisiones y cementerios de Esmeraldas. Sin rastro sobre qué hicieron los militares con ellos, aún esperan que la Fiscalía avance en la investigación de su desaparición.

El Gobierno de Daniel Noboa no ha dado respuestas sobre ninguna de estas historias. Tampoco hay palabras oficiales de su administración. Pero el silencio se rompe con el reclamo de cientos de familias que, con la ausencia de los suyos, llenan las calles de exigencia. Buscan a sus hijos desaparecidos en una guerra interna que, dicho por las propias voces de los militares, avanza sin estrategia. Sin rumbo. 

*Nombres protegidos para garantizar la seguridad e integridad de las personas que ofrecieron sus testimonios para esta investigación.

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Daniel Noboa y Xi Jinping definirán este 27 de junio el futuro de la central Coca Codo Sinclair

Aunque fue la constructora china Sinohydro la responsable de levantar la principal obra energética del correísmo —con más de 20.000 fisuras estructurales y un impacto ambiental devastador—, a casi una década de su entrega y en un giro inesperado, las actuales autoridades ecuatorianas barajan como la única salida negociar su concesión o venta al mismo país que estuvo detrás de su cuestionada ejecución.

La trama alrededor de la obra de generación hídrica más costosa del país, Coca Codo Sinclair, vuelve a adquirir relevancia tras la visita, desde el domingo pasado, del presidente Daniel Noboa a Beijín y el próximo encuentro con su par Xi-Jinping , programado para este viernes 27 de junio de 2025.
 
Según la ministra de Relaciones Exteriores Gabriela Sommerfeld, uno de los temas centrales de la agenda de los mandatarios será definir el destino de Coca Codo, construida en 2016 por Sinohydro y promovida como la obra estrella del régimen de Rafael Correa, con el que prometió conjurar al fantasma de los apagones, que aún persigue al país.

Aunque el gobierno no ha mencionado a qué empresa china se podría transferir la operación y el mantenimiento de la central hidroeléctrica, el exministro de Energía Carlos Pérez García ya advirtió en noviembre de 2024 en entrevista con Mil Hojas que China Power (casa matriz de Sinohydro) habría presentado al gobierno de Daniel Noboa una oferta para comprar Coca Codo Sinclair.

Es decir, esta gran corporación propuso “salvar” la obra, construida por una de sus subsidiarias y cuestionada por su elevado costo de más de US$3.300 millones y sus fallas de construcción que motivaron un arbitraje internacional en el que Ecuador reclama el pago de US$ 580 millones por los daños causados al país.

Daniel Noboa en China

China, 23 de junio de 2025.- El presidente Daniel Noboa arribó a la República Popular China para cumplir con una importante agenda oficial. Mantendrá reuniones de alto nivel y participará en el Foro de Davos de Verano 2025, que reúne a líderes mundiales para abordar desafíos de la economía global. Foto: Isaac Castillo/Presidencia del Ecuador.

El exministro de Energía Carlos Pérez, en diálogo exclusivo con Mil Hojas, hace siete meses reveló que China Power, matriz de Sinohydro, quiere lavar su imagen y “rescatar” la hidroeléctrica que su filial dejó plagada de anomalías.

A criterio de Pérez, debido a que la opción de venta tendría un alto costo político, la opción más viable sería concesionar su administración. El argumento principal: trasladar la responsabilidad a una concesionaria y proteger al Estado de posibles consecuencias técnicas o legales.

Para el exministro, aunque esta negociación puede sonar descabellada, podría ser la única alternativa realista para evitar una catástrofe económica y ambiental. El Estado podría recuperar lo invertido, siempre que se negocie una tarifa de generación atractiva.

Además de sus limitaciones operativas, Coca Codo Sinclair ha estado envuelta en una telaraña de irregularidades. La Fiscalía abrió una investigación que destapó una presunta red de corrupción que operaba entre 2009 y 2018. Se habrían pagado alrededor de US$76 millones en coimas entregadas por Sinohydro, utilizando a terceras personas, a cambio de falsos servicios de consultorías y representaciones, y canceladas a través de dádivas, cheques y transferencias.

Entre los 37 procesados figuran el expresidente de la República Lenín Moreno y varios de sus familiares por el presunto delito de cohecho durante la contratación de Sinohydro para la construcción de la hidroeléctrica.

También son investigados 5 ejecutivos de Sinohydro y Cai Rungo, exembajador de China en Ecuador, señalado por la Fiscalía como actor clave para la concesión del crédito que el Eximbank otorgó para este proyecto.

La Fiscalía abrió una investigación según la cual, entre 2009 y 2018, Sinohydro habría pagado US$76 millones en coimas para asegurar la adjudicación del contrato. Entre los 37 procesados figuran el expresidente Lenín Moreno y Cai Rungo, exembajador de China en Ecuador.

Pablo Sempértegui, presidente de la Fundación Lucha Anticorrupción, en un encuentro en Quito organizado por el Instituto Republicano Internacional (IRI) aseguró que, desde su planificación, Coca Codo Sinclair estuvo marcada por errores técnicos y omisiones ambientales que provocaron una crisis ecológica sin precedentes, como la desaparición de la cascada San Rafael, la más alta del país

Con ello se inició una cadena de desastres como la deforestación de 500 hectáreas en la zona de influencia del río Coca, lo que ha desplazado a las comunidades cercanas que se quedaron sin acceso a agua potable y fuentes de sustento como la pesca.

Pero, la mayor amenaza es la erosión regresiva del río Coca, que avanza sin control y pone en peligro a la infraestructura de la central y a los oleoductos que transportan el petróleo, cuya reubicación demandaría un costo de US$ 200 millones.

Si no se toman medidas urgentes, Sempértegui advierte que Coca Codo Sinclair podría colapsar mucho antes de cumplir su vida útil de 50 años. “Las soluciones implementadas hasta ahora han sido parches costosos que no han logrado detener el avance del desastre”, enfatizó.

Este es el complejo panorama alrededor de la “emblemática” obra. La gran pregunta ahora es: ¿podrá Daniel Noboa marcar la diferencia con el correato y negociar en condiciones transparentes y beneficiosas para Ecuador o estamos en la antesala de un nuevo capítulo de sumisión y endeudamiento con el dragón asiático?

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Buses eléctricos y energía solar: propuesta de inversión taiwanesa espera respuesta del Gobierno

En un contexto geopolítico internacional, desafiante y cada vez más tenso, marcado por la incertidumbre y la confrontación Estados Unidos-China, Ecuador está dejando pasar grandes oportunidades de inversión en energías limpias y en el comercio. Así lo advierte Augusto Hung-Ta Liao, Representante de la Oficina Comercial de Taiwán en Ecuador.

En entrevista con MIL HOJAS, el diplomático insta al presidente Daniel Noboa a vencer el miedo ante el poder de China y a considerar propuestas estratégicas para impulsar la economía ecuatoriana. Subraya que empresarios taiwaneses están dispuestos a inyectar al menos US$120 millones para construir una planta de energía solar y otra de vehículos eléctricos en el país.

Trabas burocráticas -como la exigencia de visa a taiwaneses y la ausencia de una oficina comercial en Taipéi- frenan el intercambio que, pese a los obstáculos, sigue creciendo. En 2024, la exportación desde Ecuador hacia Taiwán alcanzó los US$161 millones (superior a la exportación hacia Brasil, por ejemplo), ubicando a la isla como el socio comercial número 27 del país andino. ¿En su segundo mandato, Daniel Noboa dará el paso hacia una relación más fuerte con Taiwán? Aquí la perspectiva de Augusto Liao.

Hay lazos que unen a Taiwán y Ecuador desde hace años ¿cuáles son sus expectativas con el gobierno de Daniel Noboa que acaba de posesionarse?

Taiwán y Ecuador siempre han tenido una muy buena amistad. En este momento aún no tenemos relación diplomática, pero teníamos muy buena relación de cooperación con el gobierno de Ecuador. Desde 1983 hasta 2021 tuvimos cooperación técnica, apoyamos el desarrollo de proyectos de camarón, de banano, de trucha, de chancho, de arroz, bambú, hasta el último proyecto de ostras en Santa Elena. Son más de 20 proyectos de desarrollo. Ustedes son hoy número uno en exportación de camarón y banano. Tienen que agradecer a Taiwán porque tenemos muy buena tecnología sobre agricultura para ayudarles. Tuvimos relación de cooperación muy buena hasta 2021. Antes de este año, el gobierno de izquierda forzó para terminar esos proyectos… Taiwán siempre puede y queremos mantener esa buena relación con Ecuador y estamos trabajando en dos sentidos: primero seguir mejorando el comercio entre los dos países; el año pasado la exportación desde Ecuador hacia Taiwán ha crecido a US$161 millones. Somos el socio 27 en comercio con ustedes. Esa cifra es más grande de lo que ustedes venden a Corea del Sur o Brasil.

Augusto Liao lamenta que el expresidente Rafael Correa inclinara la política exterior hacia China al no renovar el Convenio de Cooperación Técnica con Taiwán, poniendo fin a más de 20 proyectos.

US$161 millones es una cifra importante

Sí, pero el gobierno de Ecuador no hizo mucho esfuerzo en este mercado de Taiwán y tenemos tanto logro. Tu presidente está viajando a Medio Oriente y realmente Taiwán compra muchas cosas más que ellos. Aunque ha terminado en 2021 ese tipo de cooperación técnica, yo siento que es muy importante para ustedes… Hace 30 o 40 años nosotros les apoyamos en cómo cultivar para desarrollar la industria del camarón, del banano. Ahorita podemos ayudar con tecnología AIoT o ‘Internet de las cosas para la agricultura’, para tener una mejor calidad y más producción por el mismo costo o a menor costo.

¿Han tenido algún acercamiento con el presidente Noboa, con alguno de sus ministros?

Siempre estamos llamando, pero todavía no logramos con este gobierno una comunicación muy directa. Hemos presentado nuestra idea, nuestra voluntad…Pero, si su gobierno sigue como el gobierno pasado, al que China dice que tú tienes que ser conejo (sumiso), tú no puedes comunicarte con Taiwán, pues estás perdiendo uno de los mercados más grandes del mundo. Taiwán es el número 22 en la economía (mundial), el número 16 en exportación, el número 21 en importación. Es el número 7 entre los socios de comercio de Estados Unidos, es el número 4 de comercio de Japón. Hablemos más cerca, Taiwán es el número 6 de socios de México… Si (Ecuador) quisiera trabajar, tener negocios con Taiwán, tiene que hacer más esfuerzo. El año pasado la exportación hacia Taiwán ha aumentado 60% en comparación con el año 2023 y, como te dije, el gobierno de Ecuador no hace mucho esfuerzo porque no tiene una oficina en Taiwán para promover los productos.

¿Puede ser por la influencia que China ejerce sobre países a los que ha prestado mucho dinero y en los que tiene mucha inversión? ¿Es como un chantaje: los países que quieren mantener una relación con China, no pueden ser amigos y peor tener negocios o inversiones con Taiwán? 

Esta idea es lo que justo tu gobierno pasado está recibiendo y está ejecutando.

Pese a no tener relación diplomática, la oficina de representación de Taiwán en Quito sigue  apuntalando el comercio que, en 2024 creció 60% y superó los US$160 millones.

¿Se refiere a cuál gobierno?

…Tu idea de chantaje siempre está. Desde Lenín Moreno y Correa están parando proyectos con nosotros. El último proyecto trabajamos con la provincia de Santa Elena, ya no con el Ministerio de Agricultura.

¿Hasta cuándo trabajaron con el Ministerio de Agricultura?

Hasta 2015

¿Es decir que, desde el segundo mandato de Rafael Correa empezó a frenar toda la relación con Taiwán?

Todavía estamos aquí, pero se inclinó más hacia China, eso es claro y ya no quiso iniciar nuevos proyectos desde el 2014 con Taiwán… No quiso renovar el convenio de cooperación técnica, pero seguimos trabajando hasta 2021.

Después de 2021 ¿qué pasó?

Hemos retirado la misión técnica, pero como oficina comercial seguimos promoviendo el comercio. Estamos trabajando mucho, solo que no tenemos mucho contacto directo con el Gobierno.

¿La misión técnica puede volver?

Sí. Si el gobierno está abierto para hablar con nosotros y pedir nuestro apoyo… Seguro que otros países tienen este tipo de chantajes, pero si tú quieres recibes o no…En Taiwán no tiene (oficina comercial) ProEcuador. Es el único país que, entre sus primeros 30 o 40 socios de comercio, no tiene ninguna oficina.

¿Hay oportunidades para ingresar con otro tipo de productos, que se está desaprovechando?

Sí, porque si quisiera exportar más cosas a Taiwán, hay muchos procesos. Por ejemplo, si es producto de agricultura tiene un proceso fitosanitario y si no tiene ninguna persona allá, ¿cómo va a hacer? Es complicado.

El presidente Noboa inicia un nuevo mandato que le da un plazo mediano para apoyar al sector productivo que, con esfuerzos está llegando a Taiwán ¿Lo ideal sería que tenga una embajada en Taiwán?

Como no tenemos relación diplomática, no van a tener una embajada. Eso es normal…Tampoco queremos pedir que rompan relación con China, porque esa es una decisión política de ustedes. Lo que queremos es una estrategia de ganar y ganar. El primer paso es mejorar la situación de inversión o comercio para los taiwaneses. 

¿Cómo hacerlo?

Primero tiene que eliminar las visas a los taiwaneses. Ustedes piden las visas a muy pocos países de África, de Medio Asia y a China porque tienen una gran migración ilegal desde Asia hasta Ecuador para ir a Estados Unidos. En ese momento no sé por qué la política de una sola China que tu gobierno afecta a la política de migración a los taiwaneses, pues Taiwán no es el mismo Estado. Para ir a Estados Unidos no necesitamos visa, está súper abierto para los taiwaneses.

¿Nosotros (los ecuatorianos) necesitamos visa para ir a Taiwán?

Sí, pero es una visa muy fácil. Nosotros podemos entregarte en unas dos horas, pero un taiwanés, si quiere aplicar una visa a Ecuador tarda como dos meses. Tiene que enviar todos sus documentos hacia aquí porque usted no tiene oficina en Taiwán. El proceso total de aplicación de visa cuesta US$ 600.

Liao advierte que Ecuador no tiene representación comercial en Taiwán. Insta al gobierno de Noboa a aprovechar las oportunidades de comercio e inversión que ofrece su país.

Si el gobierno de Daniel Noboa hace un acercamiento con Taiwán ¿tienen una cartera de inversiones o de proyectos que ofrezcan a Ecuador? ¿Cuáles son? ¿Por qué montos?

Estamos quitando el bloqueo o dificultad para la inversión, como la visa, pero usted solo siente el chantaje de China y tiene mucho miedo, pero México, Argentina, Brasil, Chile, Perú tienen oficina en Taiwán. Y ellos no temen el chantaje. 

Claro, China acaba de poner el Puerto de Chancay en Perú

Ellos son muy cercanos, pero son más inteligentes, más prácticos para conocer Taiwán. Ese mercado no pueden perder, tienen que aprovechar, tienen que invertir. Solo Estados Unidos tiene 23 oficinas en Taiwán, somos socios muy fuertes.

¿Qué inversión puede traer Taiwán?

Ustedes tienen problemas de energía. Estamos invitando a la inversión en una planta de energía solar. Están evaluando el precio de la energía, que un grado (kilovatio) para su gobierno ahorita es 0,8 centavos. Si quisiera instalar una planta, con el riesgo de su país, el préstamo internacional sería con un interés muy alto. Para tener un balance de costo-beneficio e interés, el precio tiene que llegar hasta 10 centavos de dólar. Este es un problema general para todos inversionistas internacionales, el precio está negociando internamente el Ministerio de Energía. Estamos esperando para ver.

El año pasado hemos anunciado la inversión para una planta de bus eléctrico. Hay varias empresas de Taiwán que están interesadas, están evaluando. Pero, en estos días, dos compradores de camarón más importantes me dijeron que, en su viaje a Latinoamérica no van a entrar aquí porque no tienen suficiente tiempo para lograr una visa, porque tarda dos meses. Quizá US$600 para ellos no es nada, pero dos meses de proceso no es posible. No van a venir. Esto es un bloqueo de la inversión, del comercio, del turismo provenientes de Taiwán. Nosotros vamos a México, a Chile, a Perú y compramos a ellos. Chile vende 10 veces más cosas que Ecuador a Taiwán, Perú vende tres veces más…

¿Están esperando todavía una respuesta del Gobierno de Daniel Noboa?

Las empresas están estudiando. Eso depende de la política del Ministerio de Energía sobre el nuevo precio de la energía que afecta a los inversionistas para invertir o no.

¿Cuánto dinero podría recibir Ecuador en inversiones para las plantas de energía solar y de buses eléctricos?

Para una planta de energía solar, la inversión es de un poco más de US$100 millones para una planta de 100 megavatios. Esa es una primera etapa que se está evaluando.

¿Y para la planta de buses eléctricos cuál sería la inversión?

El año pasado hablaron de una inversión de US$20 millones en una primera etapa. Se va acumulando.

¿Si Ecuador abre las puertas a nueva inversión de Taiwán, estamos hablando de una primera etapa de US$120 millones?

El mercado de Ecuador está abierto, solo que los taiwaneses están evaluando, porque tienen mucha dificultad. Por ejemplo, la gente no puede venir por el problema de la visa, es muy complicado. Realmente, es incómodo para Taiwán, pero siempre está llegando.

¿Por temor a China el Gobierno de Ecuador está perdiendo la oportunidad de recibir inversiones de Taiwán y más bien bloquea el turismo, el comercio y la inversión?

Sí, por supuesto, porque Taiwán, por el problema de ellos (China) ya no puede entrar a Ecuador sin visa. Ese es un ambiente no amigable ¿quién va a visitar o a invertir en un ambiente no amigable?

¿Ecuador es el país más complicado de América Latina por esta tramitología?

Correcto, porque tú no tienes oficina allá. Y realmente lo que vende Perú a Taiwán es muy parecido a ustedes… y la calidad de ustedes es mucho más alta que ellos. Pero ellos venden más.

¿Ellos saben negociar mejor?

Ellos tienen una oficina allá para promover su producto. Eso es lo que tienen que hacer. Si quieren atraer inversiones, tienen que ser más cómodo para nuestro inversionista que es el que tiene dinero… En nuestra alianza en Paraguay con Santiago Peña (actual presidente), que es becario de Taiwán y muy amigo de Noboa, Taiwán está ayudándolo para convertir una zona franca en un parque de tecnología y hemos invitado a empresas taiwanesas. Hemos instalado una empresa de bus eléctrico y tenemos la Universidad Politécnica de Taiwán, donde ayudamos a entrenar a los estudiantes, son técnicos que estudian dos años allá y dos años en Taiwán y tienen doble diploma. Como Taiwán es famoso por los semiconductores y Paraguay tiene calidad de agua y precio muy bajo de electricidad, tienen un buen ambiente para desarrollar esta industria. Ustedes son camarón, ellos son carne de res, 40% va a Taiwán. Compramos más del doble de cosas que a Ecuador que es una economía más grande que Paraguay. Ustedes no tienen buena calidad de agua, tampoco tienen una energía eléctrica estable… En este momento podemos ayudar. Siempre podemos ofrecer becas o entrenamiento de sus técnicos para el diseño de chips, pues Taiwán es número uno en producción y número dos de diseño de chip.

¿Podrían ayudarnos a arreglar Coca Codo Sinclair?

No tenemos relación diplomática para ayudar, para convertir o establecer una estructura de economía más fuerte, más sólida… Si tu país quiere ser más avanzado, tiene que ser más industrializado. No puede ser sólo para la venta de materia prima. Con eso no va a ganar mucho dinero. 

Eso es lo que China hace: llevar los productos primarios, por eso no se desarrolla la industria local.

Así es. En Centroamérica estamos diciendo que produce mucha azúcar, China compra muy barato, produce una bolsita y te vende 10 veces más que ese precio, igual que el camarón de ustedes, se está desarrollando, pero muy lento, no solamente debe vender camarón congelado y el precio más barato del mundo es hacia China. Tiene que hacer un valor agregado; por ejemplo, (sobre) el camarón de sushi tienen que conocer cómo procesar aquí.

Y dar más empleo y ganar más por el valor agregado de cada producto.

Correcto, porque en su economía muchos son informales en el sector de la agricultura. Si tiene industrializado puede tener más contratos, más empleo. Ese es el modelo de China desde el año 2000. Ustedes tienen que conocer en qué tipo de industria el gobierno tiene que invertir. En Taiwán, en el año 70 empezamos a desarrollar la industria del chip y ahorita, después de 40 años, ya somos el número uno del mundo. Ustedes tienen que tener una visión de invertir y dar protección como Brasil, que tiene mucha industria de su agricultura. Eso es lo que tienen que hacer.

Mientras la política arancelaria de Donald Trump debilita a Estados Unidos, China gana más terreno, según Liao, quien asegura que Taiwán no será “la nueva Ucrania”

¿Cómo mira Taiwán las últimas decisiones de política arancelaria de Estados Unidos con el presidente Donald Trump y la política de China con Rusia?

Con incertidumbre. Hace poco (Trump), en el anuncio de los cien días de su mandato, dijo que la idea central de su gobierno es mejorar su economía y con eso mejorar la situación comercial para volver a hacer de Estados Unidos la nación más importante del mundo. Por ello se lanzó con esta guerra de aranceles para todo el mundo, especialmente con China y Asia en general.

China salió para visitar a sus amigos del sureste de Asia, Japón también habló con ellos para mejorar (relaciones). En ese mundo, la mayoría de los países sino es socio de Estados Unidos, es socio de China. Por eso, en el caso de Japón, ya está pensando cómo mejorar su situación comercial.

¿Una cooperación trilateral Corea del Sur, Japón y China?

Ellos no tienen este tipo de marco de cooperación. Por política nueva de Trump, todo el mundo está hablando no solamente con China o Japón, también con India, Taiwán. Todos hablamos de que debemos abrir nuestros mercados a todo el mundo y no depender de uno solo.

¿Una reconfiguración?

Sí, eso es lo que todos los países están haciendo. Yo creo que Estados Unidos ya está ajustando su política arancelaria para que el efecto no sea tan directo para las economías mundiales porque también les afecta a ellos; pero ya hizo el daño, la gente (los países) ya empezaron a buscar otras opciones y alternativas porque no podemos depender de ese país. Por supuesto Estados Unidos es el mercado más importante del mundo, pero su política ha afectado incluso a su estrategia Indo-Pacífico donde quería tener un bloqueo contra China.

Por ejemplo, QUAD (India, Japón, Estados Unidos y Australia) es una alianza militar donde se trabaja juntos para mantener una situación preferencial de estos cuatro países con un bloqueo a China. Estados Unidos también tiene mucha cooperación militar con Filipinas, Corea del Sur y Taiwán. Aparte del QUAD, todos tenemos cooperación militar muy fuerte. Pero por hoy se piensa en lo comercial.

¿Una reconfiguración total que está obligando a estos países, aliados de Estados Unidos en tema militar, a juntarse con otros a nivel comercial para sobrevivir?

El tema comercial ha afectado al político ¿Esta estructura de defensa conjunta se va a mover o se reconfigurará? No creo que todavía se puede hablar de eso, todavía falta. Siento que Estados Unidos va a ajustar y ceder, pero el punto es que la gente antes decía que siempre vamos a cooperar con Estados Unidos, era lo sólido, lo natural. Pero ahora creo que se ha cambiado de idea y ahora se cree que Estados Unidos puede cambiar por cualquier tipo de interés específico, por ejemplo, el comercial. Y eso afecta la confianza mutua. Pero la cooperación militar de Corea o Taiwán con Estados Unidos no va a cambiar, no van a ir con China, eso no va a ocurrir.

China sigue teniendo en la mira a Taiwán para hacer su unificación, además está ganando terreno en lo económico y militar y con (Vladimir) Putin (presidente de Rusia) muy de cerca.

Se está hablando en el mundo si Taiwán va a ser la siguiente Ucrania. Yo creo que eso todavía no es un tema para discutir, pero la gente dice que el 2027 es un año posible para tener guerra entre China y Taiwán. El 20 de mayo fue el primer aniversario de nuestro presidente y él dijo que nosotros debemos tener más independencia en defensa nacional e invertir más en nuestra industria de defensa nacional y en ese sentido creo que va a aumentar mucho la inversión en compra militar y desarrollo de nuestra industria nacional.

¿Cómo mira el gobierno de Taiwán la relación de la CELAC con China?

CELAC-China no es una nueva alianza y cada cuatro años tienen encuentros a nivel ministerial. ¿Qué es CELAC? Es una organización creada para quitar influencia de Estados Unidos y Canadá y para que piensen en los latinos y caribeños. Por ello China piensa que es una muy buena plataforma porque su enemigo principal, que es Estados Unidos, no está dentro de la CELAC.

Hace 15 años se creó la iniciativa de La Franja de Camino Continental y La Ruta de Seda Marítima. En ese tiempo hubo una burbuja económica con mucho dinero y esos recursos se destinaron como préstamos con altísimos intereses para muchos países y (para) buscar la salida de sus empresas de construcción de infraestructura y ganar influencia política que a la vez se constituyó en una trampa de deuda, por ejemplo, para Ecuador con una deuda china millonaria a través de proyectos como el de Coca Codo Sinclair, que no funciona. Esa situación es generalizada en todo el mundo.

A pesar de esa imagen de desprestigio y corrupción por obras mal hechas, que no funcionan o no terminan a tiempo y que han derivado en juicios y arbitrajes internacionales, China acaba de inaugurar el Puerto de Chancay en Perú. ¿Cómo ve Taiwán esta extensión del dominio chino, particularmente en América Latina?

Nosotros decimos que esta iniciativa de la ruta y franja está en un periodo de baja de influencia porque el problema mayor es que China ya no tiene dinero por la recesión de su economía y su burbuja inmobiliaria ya está quebrando. China está invirtiendo montón de dinero desde el gobierno central hacia el gobierno local o provincial para limpiar la deuda mala que tiene un interés muy alto. Ellos internamente ya tienen muchas necesidades de fondos y su gente ya no tiene capacidad de compra.

Aún con esta nueva reunión con la CELAC, China anunció que va a apoyar a los países amigos y que son alianza del sur y no como un país que ocupa su política de guerra de aranceles para atacarlos. Por eso China anunció un nuevo fondo de US$ 900 millones para desarrollo de la región. Este monto es menor al anunciado en las tres reuniones anteriores, pero que tampoco se ejecuta, siempre es solo palabras. Es decir, que esta declaración conjunta con la CELAC fue solo una declaración política.

Usted pregunta que ¿si la influencia de China en América Latina es cada día más fuerte? sí, es más fuerte sobre la base de que la influencia de Estados Unidos es cada día menos y por eso China tiene más espacio para crecer en presencia y afectar.

La política arancelaria del presidente Trump está beneficiando a China

A pesar de que Trump diga American first (América primero), ya no es primero, la amistad ya no es primero. Por eso quitó fondos de USAID que eran importantes para cooperar. Esto afecta la confianza de sus países amigos y beneficia a la influencia de China en la región.

En estos días últimos en Ecuador, China está hablando más fuerte. Hace un mes publicó un comunicado que decía que hay muchas autoridades que me llaman embajador. Hace una semana, China publicó un comunicado para atacar a Estados Unidos y dice que este país está haciendo trampa para influenciar y atacar la imagen de China.

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Toachi Pilatón genera electricidad, pero también impunidad

En febrero de 2025, el gobierno del presidente Daniel Noboa puso en marcha la central hidroeléctrica Toachi Pilatón, la obra más cara de este tipo en la historia del país porque cada megavatio instalado tiene un costo promedio de US$3,9 millones, casi el doble del valor de generación de Coca Codo Sinclair.

El gobierno estuvo obligado a ceder en todas las diferencias técnicas y legales que provocaron los constructores del proyecto porque debía mitigar en algo los graves problemas de generación eléctrica que enfrenta la nación en los meses de estiaje, por eso no dudó en pagar costes por US$21 millones que exigía una de las empresas responsables de la obra.

La puesta en operación de esta central muestra la tragedia, técnica, legal y económica que implicó la construcción y que tiene como responsables al Consejo Provincial de Pichincha, el Ministerio de Energía, el Ministerio de Finanzas, la Corporación Eléctrica del Ecuador, más las empresas privadas Odebrecht de Brasil, las rusas JSC Inter RAO y Tyashmash, pero sobre todo la China Water and Electric, CWE, que construyó las obras civiles.

El presidente Daniel Noboa se vio obligado a pagar las pretensiones económicas de la empresa rusa Tyazhmash, fabricante de los equipos electromecánicos, de no hacerlo la central no estaría en funcionamiento. El pago se logró previo a un acuerdo entre las partes, la rusa pidió US$53,4 millones y la operación se cerró en aproximadamente US$21 millones. Foto: Eduardo Santillán/Presidencia de la República.

HISTORIA

Toachi Pilatón fue un sueño costoso  que tomó impulso en el 2003, cuando la Prefectura de Pichincha invitó a la empresa argentina Industrias Metalúrgicas Pescarmona, IMPSA, para estudiar el proyecto y hacer una propuesta. Esta contempló un presupuesto total de US$300 millones. IMPSA obtuvo la concesión del entonces CONELEC para ejecutar el proyecto, pero ésta fue entregada a Hidrotoapi S.A., empresa del Consejo Provincial de Pichincha, que ya tenía un acuerdo (colusorio) previo con Odebrecht.

IMPSA evidenció fallas en el diseño de las obras, luego fue separada del proyecto.

Odebrecht contrató a otro proveedor del equipamiento. Posteriormente salió de escena y la obra civil quedó en manos de la empresa China International Water & Electric Corp, CWE.

CWE interpuso acción de protección con medida cautelar Nro. 23281-2022-01259 ante el juez de la Unidad Judicial Penal con sede en el cantón Santo Domingo de los Tsáchilas. Se negó esta medida.

El plazo para el levantamiento de la medida cautelar concluyó recién el 26 de julio de 2024, fecha en la cual el Gerente de la Unidad de Negocio Hidrotoapi en conjunto con su asesora legal, debieron solicitar al juez de primera instancia el levantamiento de la medida cautelar para que el Estado ecuatoriano cobre las garantías por alrededor de US$13 millones a CWE e inscriba a la contratista fallida en el SERCOP. Además, se pida una indemnización por daños y perjuicios. Pero no se hizo esto, al contrario, con base al autobloqueo inducido por CELEC EP un juez de Samborondón se ha pronunciado extendiendo la medida cautelar a favor de la empresa fallida CWE, con lo que se consuma un perjuicio más al Ecuador.


La mano china

En el año 2009, el presidente Rafael Correa expulsó a Odebrecht de Ecuador y obligó a la empresa brasilera a dejar el proyecto; el reemplazo fue un consorcio chino-ruso conformado por China International Water and Electric (CWE) que se encargó de realizar las obras de ingeniería física y la rusa Inter RAO, responsable de instalar los equipos de generación eléctrica.

Lo que nace mal, crece mal: el ex prefecto Gustavo Baroja (izquierda) entregó la construcción de la obra a Odebrecht con sobrecostos, el ex presidente Rafael Correa tenía acuerdos políticos con Brasil para permitir operar a Odebrecht a su gusto y el ex ministro de electricidad Alecksey Mosquera (derecha) había recibido un millón de dólares de Odebrcht para otorgar la licencia de construcción. Foto: Archivo

En marzo de 2019, CWE —única responsable del contrato de obras civiles— pidió la terminación de su relación contractual con Corporación Eléctrica del Ecuador, Celec, y la recepción de las obras ejecutadas, pero luego del análisis que hizo el equipo de fiscalización de Celec, se reconoció una serie de errores que hacían imposible recibir la central: estaba marcada por atrasos constantes, más errores técnicos y estructurales que pusieron al límite el proyecto, aunque los influyentes abogados de CWE siempre lograron acomodar los hechos como simples actos administrativos, susceptibles de ser subsanados por nuevos acuerdos.

Esta obra se compone de dos circuitos hidráulicos: Pilatón Sarapullo, que posee obras de captación, túnel de descargas de agua, casa de máquinas y chimenea de equilibrio. El segundo, llamado ‘Aprovechamiento Alluriquín’, se compone de la presa Toachi, túnel de descarga, chimenea de equilibrio, casa de máquinas y subestación.

En cientos de documentos de la Corporación Eléctrica del Ecuador se detalla el desastre constructivo de Toachi Pilatón y sobresalen las argucias que usaban los abogados de CWE para hacer ver los problemas de construcción como simples procesos administrativos. Por ejemplo: en el Oficio CELEC-EP-HTP-2021-0237-OFI de 25 de junio de 2021, que tiene que ver con la “Multa impuesta por impermeabilización de las cunetas de la viga del borde de techo falso de la casa de máquinas Alluriquín”, se daba a conocer el levantamiento de las suspensiones y sanciones contra la empresa china, pese a que se comprobó que en la “Captación Pilatón” hubo un asentamiento del canal de lavado de las cámaras del desarenador; es decir, se hundió. Además, se identificaron fisuras en la cámara de transición entre el desarenador y el túnel de ingreso a Sarapullo. Estos problemas fueron perdonados.

Las conclusiones del estudio realizado por Ordóñez Farias decían que a la fecha de las inspecciones que fue en marzo de 2021 la rugosidad superficial y geometría del hormigón no cumplía especificaciones al contacto con el agua. Las imperfecciones en diferentes superficies incumplen las especificaciones de la obra. Se recomienda a la contratista CWE reparar toda la superficie en contacto con el agua.

La consultora Lombardi en enero de 2021 presentó un informe técnico detallado de los problemas constructivos que CWE dejó en las obras del túnel de carga Toachi – Alluriquín. El estudio permitió diseñar las reparaciones.

El Túnel Captación Pilatón – Casa de Máquinas Sarapullo no contaba con acero de refuerzo expuesto, debía además recuperar y brindar mantenimiento de válvulas que mostraban filtraciones. En dicha casa de máquinas debía corregirse  zonas con hormigón y acero y realizar inyecciones de impermeabilización en ciertos sectores. En la Presa Toachi no se había realizado el hormigonado de los desagües del fondo de la presa y eso ya era excesivo. Los equipos técnicos de Celec demostraron además:

1.- No se encontraban realizadas las inyecciones de concreto entre los bloques de la presa.

2.- No se habían colocado pantallas de permeabilización en la fundación de la presa.

3.- No había el hormigonado adecuado en las etapas de construcción.

En octubre de 2021 Celec encargó a Gilmar Ordoñez Farías un peritaje sobre las obras civiles realizadas por CWE en toda la central. Descubrió grietas, fisuras, filtraciones en la presa.

Sobre el embalse de la presa no se restituyó el río a su cauce original porque no había compuertas de cierre en el túnel de desvío. Tampoco se había construido el tapón en el túnel de desvío. Y sobre los errores en el Túnel Presa Toachi – Casa de máquinas Alluriquín faltaba la reparación en las abscisas 6+120, 6+913 y 6+920; faltaba también la ejecución de perforación de drenes simultáneos además del mantenimiento de válvulas y filtraciones. En la Casa de máquinas Alluriquín los problemas fueron similares: falta de hormigonado, culminación del túnel de acceso, corrección de hormigones y aceros expuestos en difusores.

También se detectó que la montaña que sostiene la chimenea de equilibrio del circuito Alluriquín, que regula la presión del agua del túnel, tenía desplazamientos por la deficiencia de los drenajes y podía colapsar, provocando deslizamientos de tierra y por tanto daños irreparables al proyecto.

A 2021 el proyecto era un rosario de errores técnicos que parecían insuperables pero los abogados de CWE siempre usaron el mismo justificativo para validar cualquier error: el Estado no paga a tiempo sus planillas: “Su mora purgó y purga cualquier eventual y no consentida mora de CWE, por disposición legal expresa, contenida en el Artículo 1568 del Código Civil. Además, estos incumplimientos han ocasionado un desequilibrio económico en el Contrato de Obras Civiles, en perjuicio de CWE, lo que ha sido advertido en múltiples ocasiones”, dijeron los abogados.

Los hechos no desmintieron las narrativas forjadas por los grupos de abogados, liderados por María Rosa Fabara; ni la Contraloría General del Estado logró desmontar las justificaciones de CWE, pese a que en 2019 emitió el informe DNA4-056 que había identificado los problemas señalados.

Celec se vio impedida de iniciar los trabajos de remediación encaminados a atender las recomendaciones que la Contraloría General del Estado dio a conocer en dicho informe (DNA4-056). CWE también acumuló multas impuestas por la fiscalización o control del proyecto por valores que superaron el 12,6% en relación con el valor del contrato, montos suficientes para terminar el contrato unilateralmente.

Toachi Pilatón

El informe de Celec del 21 de junio de 2021 detalla las multas incurridas por la empresa china en el proceso de construcción. CWE nunca aceptó esos valores como responsabilidad suya, como respuesta inició sendos procesos judiciales que al día de hoy han neutralizado cualquier intento de cobro del Estado.

En marzo de 2022, luego de casi doce años de firmado el contrato, el Estado declaró la terminación por fallas estructurales de la obra y observaciones de Contraloría que denunciaron fisuras, grietas, deslizamientos, filtraciones de agua que comprometieron las obras.

CWE respondió mediante sendas acciones legales con tres propósitos: revertir, vía acción constitucional de protección, el cobro de garantías por US$13 millones, neutralizar las multas identificadas por la Contraloría General del Estado por US$31,1 millones y evitar la terminación unilateral del contrato.

Buscó un juez en el cantón Mejía, provincia de Pichincha, para que emita medidas cautelares a su favor e impida la ejecución de las garantías. Pero su jugada salió mal porque su petición fue negada; inmediatamente buscó otro juez, pero en Santo Domingo de los Tsáchilas, al que solicitó lo mismo. El juez Jorge Eduardo Armendáriz Zuluaga calificó la acción de protección y aceptó la medida cautelar, con ello CWE logró que el dinero de las garantías no se recupere y, por tanto, no existan los fondos para subsanar los daños que ella misma causó.

También inició una demanda contra el país por US$100 millones como respuesta a las multas identificadas por Contraloría General del Estado.

Las obras de remediación no fueron concluidas por la empresa china. El Cuerpo de Ingenieros del Ejército se encargó de ponerlas a punto para que la empresa rusa, al fin, someta a prueba los equipos electromecánicos.

Los estudios realizados al interior del túnel Toachi Alluriquín determinaban filtraciones de agua a presión que generaban fisuras y destruían el  revestimiento del túnel.

El túnel Toachi Alluriquín evidenciaba humedad en su revestimiento de hormigón y presencia de sales, generando desprendimientos de hormigón y deformación de la armadura en bóveda.

Los daños en el revestimiento del túnel entre los kilómetros 6,5 y 7,5 eran evidentes, con mayor cantidad de agua.

La historia rusa

Para finalizar la obra, el actual gobierno debió entrar a una mediación con la empresa fabricante de los equipos electromecánicos, la rusa Tyazhmash, que había reemplazado a otra llamada Inter RAO. El proceso se retomó el 16 de septiembre de 2024; hasta entonces, las negociaciones se encontraban detenidas por un reclamo de $54,2 millones.

Tyazhmash justificó el atraso en la instalación final de los equipos electromecánicos por los problemas provocados por CWE. Según los rusos, se requería de agua para probar los equipos, pero un informe de fiscalización (N. 084 MAYO -2018-CPT-I-084-18A) dijo que el montaje no debía representar un problema.

Las discrepancias entre Celec y la empresa rusa obligaron a establecer condiciones de confidencialidad en la mediación; esta se mantuvo en sigilo hasta el final, aunque  trascendió los nombres de los negociadores del Estado: Luis Mora de la Procuraduría General del Estado junto a Carlos Jurado Bedrán, que fue parte del equipo del exvicepresidente Jorge Glas, el funcionario que entregó la obra a los chinos.

Toachi Pilatón

A finales de 2023 el Estado recibió la propuesta de Tyazhmash, incluyó los costos de recuperación de garantías que los equipos electromecánicos perdieron en un momento del proyecto.

La pregunta entonces era bajo qué argumentos técnicos se debe pagar esos valores. De los US$54.2 millones requeridos por Tyazhamash, se reconocieron como pronto pago US$22 millones que se desglosaron de la siguiente forma:

· US$18 millones por la recuperación de garantías técnicas de los equipos, que fue observado por la Contraloría en el informe DNA4-0019-2022, ya que hubo una prórroga de vigencia de garantías técnicas de 1 a 5 años. El contrato con Tyazhmash  se firmó en 2019.

· US$5 millones por mayor permanencia en obra, pero este rubro se calcula solo en contratos de construcción de obra civil, que no es el caso de suministro y montaje de equipos. Los propios reportes de la empresa determinan además que existió retraso en la provisión de suministro, lo que significa el reconocimiento de valores dentro de los tiempos muertos de contrato, donde incluso el personal estaba parado por la misma empresa por falta de suministro.

· Los US$31 millones restantes suponían un nuevo arbitraje. En el gobierno de Guillermo Lasso fue sometido a análisis por la Unidad de Análisis Financiero y Económico, UAFE, los movimientos financieros de Tyazhmash S.A., pero “sorpresivamente” el trámite se extravió en el período de Hernán Luque Lecaro, detenido en Argentina por estar vinculado en el caso Encuentro.

Según el informe de Contraloría DNA 4-0042 – 2024, que es una auditoría de gestión entre el 1 de enero de 2019 al 31 de diciembre de 2023, en CELEC, del Proyecto Toachi Pilatón se concluye que:

· No se gestionaron los plazos para las contrataciones y ejecución de las obras civiles y eléctricas e hidromecánicas, en medio de controversias jurídicas.

· No se hizo un seguimiento de las actividades ni hubo un mecanismo para verificar el avance del proyecto, esto retrasó la puesta en marcha de Toachi Pilatón, en su conjunto, y su aporte al Sistema Nacional Interconectado para generar 254,4 MW de energía para cubrir la demanda a nivel nacional.

En su informe, la Contraloría pidió de manera urgente que los Gerentes del proyecto entreguen documentación técnica y comprueben qué seguimiento se hizo a las obras civiles y, además, que si la empresa rusa Tyazhmash no se hacía cargo de estas obras se modifiquen los términos de contratación para que el Estado ecuatoriano no pierda.

CELEC conocía que el procedimiento de mediación con Tyazhmash S.A. podía ser ilegítimo por temas legales arrastrados del pasado, previo a la firma del acuerdo existieron 6 suspensiones de trabajos, la Procuraduría reconoció 23,8 millones en la negociación, el gobierno de Daniel Noboa no ha dicho el monto exacto que recibió la empresa rusa

Cuerpo de Ingenieros salvó el proyecto.

 Las últimas obras civiles para la puesta en marcha del complejo hidroeléctrico Toachi Pilatón las hizo el Cuerpo de Ingenieros del Ejército, CEE, quien informó que terminó la construcción del tapón del túnel de desvío.

En un comunicado del 24 de noviembre de 2024 informaron la terminación de esta obra:  “El personal militar al momento se encuentra realizando trabajos de remoción de material que permitan el llenado del embalse de la presa Toachi”. El proceso de llenado del embalse en el río Toachi empezó el pasado 8 de noviembre con la presencia de la ministra de Energía y Minas encargada, Inés Manzano; del viceministro de Electricidad, Fabián Calero, y autoridades de la CELEC.

Con eso se dio inicio a la “cuenta regresiva” para la operación de la central Alluriquín, que tiene una capacidad de 204 MW, cuya primera turbina de 68 MW (de un total de tres turbinas de la misma potencia) se planificó para el 17 de diciembre.

La presa tiene una altura de 60 metros y 170,50 metros de ancho. El embalse tiene una longitud de 3 kilómetros y una capacidad de almacenamiento de 6.770 metros cúbicos.

El viernes 22 de noviembre, CELEC junto con técnicos de la controvertida empresa rusa Tyazhmash, arrancó con las pruebas mecánicas de la turbina de la central Alluriquín. Las otras dos turbinas, de la misma arrancaron en enero y febrero del 2025.

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