China sin beneficio de inventario
‘China sin beneficio de inventario’: el libro que revela cómo Ecuador sigue atrapado en una relación desigual, ya está disponible gratis en versión digital.
Esta es la investigación más reciente de Fundación Mil Hojas sobre la relación entre Ecuador y la República Popular China (RPC). La obra lanza una advertencia directa: sin auditorías y sin correcciones al historial de contratos, créditos e irregularidades, profundizar la alianza puede salir muy caro. La advertencia apunta a impactos concretos: polémicos estándares de operación en sectores estratégicos de la economía, ecosistemas y comunidades en riesgo, y una institucionalidad ya frágil que podría debilitarse aún más.
No nació bajo la luz pública. Se fue armando, más bien, en los pasillos de las instituciones y en reuniones extraoficiales, en viajes que apenas dejan rastro y en el silencio prolongado de los despachos ministeriales. Entre contratos blindados con cláusulas de reserva y convenios presentados con discursos grandilocuentes, Ecuador ha tejido —puntada a puntada— su relación con el gigante asiático: una de las más determinantes de su historia reciente.
Ante este panorama de muchas piezas sueltas, casos judicializados sin seguimiento y una presencia china cada vez más fuerte en el comercio, la minería, las telecomunicaciones, la seguridad, etc Fundación Mil Hojas (FMH) decidió seguir investigando, sistematizando y revelando lo que está ocurriendo detrás de esta relación bilateral.
El resultado: ‘China sin beneficio de inventario’, un nuevo libro publicado por FMH con el que celebró su aniversario número 13, ya disponible gratis en versión digital en su portal www.milhojas.is.
La obra desnuda los entretelones de esta alianza y, en contraste con el título, constituye un inventario crítico que analiza acuerdos de integración, convenios de cooperación, millonarios contratos de obra pública, informes de la Contraloría, causas judiciales, arbitrajes, testimonios y opiniones de quienes han estado en el corazón de la toma de decisiones gubernamentales y de quienes han estudiado a fondo la relación bilateral.
“Inventariar no es un acto contable, es un acto político. Significa reconocer lo ganado y lo perdido, identificar responsabilidades y aprender de los errores antes de volver a firmar”
La acción más reciente que ha encendido las alarmas es la firma, este 17 de abril de 2026, del Acta de Recepción Definitiva del proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair (CCS), que tiene una capacidad instalada de 1 500 megavatios (MW), pero solo funciona al 50% por un sinnúmero de fallas técnicas.
El acta fue firmada por Sheng Mingzhong, gerente del proyecto por parte de Sinohydro, responsable de la obra fallida y ahora de los arreglos, y Pedro Luis Rodríguez, subgerente del proyecto y administrador del contrato de ingeniería, en representación del Estado ecuatoriano.
Con esta decisión, pese a que la obra está plagada de anomalías y de que se ventila un juicio por presuntas coimas millonarias para la adjudicación del contrato a la misma Sinohydro, el presidente Daniel Noboa y su par chino Xi Jinping, buscan cerrar un conflicto de una década. Las críticas dominan el debate sobre el tema porque, además del sobreprecio, la megacentral tendría en la actualidad más de 25.000 fisuras y van en aumento. Así lo advierten expertos en ‘China sin beneficio de inventario’.
A lo largo de las 230 páginas que contiene el libro, sus autores: María Elena Verdezoto Ortiz, Ana Mariela Cevallos Arias, Katerine Erazo Segovia, Christian Zurita Ron y Martha Roldos Bucarám, desarrollan seis capítulos en los que analizan en retrospectiva el nexo bilateral, desde la actualidad hasta 1979 cuando se inició formalmente la relación diplomática.
Capítulo 1: La ruta Noboa–Xi: alianza en ascenso, sin beneficio de inventario
La relación Ecuador-China ha pasado de los millonarios contratos de preventa petrolera y los fallidos proyectos de infraestructura firmados durante la década del régimen de Rafael Correa (2007-2027) a la profundización de la alianza bajo el Gobierno de Daniel Noboa, desde su primer mandato temporal en 2023.
“Antes de estrechar lazos con Pekín, Noboa debía hacer una auditoría independiente y pública de los contratos y créditos chinos”. Germán Rodas, secretario técnico de la Comisión Nacional Anticorrupción.
Obras emblemáticas como Coca Codo Sinclair, Escuelas del Milenio, Yachay, Toachi Pilatón dejaron un historial de corrupción y sobreprecios, pero la Administración de Noboa viene reforzando el vínculo con el presidente chino Xi Jinping, mientras en paralelo profundiza la relación con su par estadounidense Donald Trump, al que considera su principal aliado.
Consultados para este libro ex ministros como Fernando Santos Alvite y Carlos Pérez García, el ex embajador en Estados Unidos Luis Gallegos, el estratega militar y experto en geopolítica Mario Pazmiño, el analista económico Jaime Carrera y el experto en minería Jorge Barreno, advierten que la política exterior, fiscal y minera de Daniel Noboa “sin brújula propia” compromete la soberanía nacional y perpetúa la dependencia con el gigante asiático.
Germán Rodas, secretario técnico de la Comisión Nacional Anticorrupción (CNA), una organización de la sociedad civil, advierte: “Antes de estrechar lazos con Pekín, Noboa debía hacer una auditoría independiente y pública de los contratos y créditos chinos”.
Capítulo 2: El claroscuro de la actuación de las empresas mineras chinas en Ecuador
En apenas dos años, conglomerados chinos pasaron de tener participaciones limitadas a controlar seis de los diez proyectos mineros más relevantes del país; entre ellos Cangrejos, el proyecto aurífero más grande de Ecuador, que pasó de manos de la canadiense Lumina Gold a la china CMOC en abril de 2025.
Otro ejemplo es Cascabel, uno de los depósitos de cobre más prometedores del país, que SolGold había planificado entregar a la china Jiangxi Copper Company Limited en el primer trimestre de este año 2026. Y El Domo —Curipamba—, concesión cuya titular es la canadiense Silvercorp, pero será China Railway Construction Corporation la que hará la perforación, el transporte y el levantamiento de la presa de relaves.
Cangrejos y Cascabel son proyectos clave, pues garantizan la extracción de minerales críticos para la transición energética de China. No obstante, su desarrollo genera temor, tensión social, ambiental y confrontación con comunidades indígenas y campesinas ecuatorianas.
Este escenario coloca a Ecuador en una encrucijada: atraer inversión extranjera y diversificar su economía y, a la vez, gestionar los riesgos sociales y ambientales que conlleva esta actividad.
Pero, la política minera de Noboa es ambigua: ha golpeado a grupos de delincuencia organizada vinculados a la minería ilegal —principalmente en el sur del país— y, a la vez, dicta nuevas regulaciones que relajan los controles estatales sobre esta industria.
Capítulo 3: China y América Latina: entre el discurso de la asociación estratégica y la realidad de la dependencia.
China vende y promueve la idea de un “futuro compartido”, pero lo que realmente ofrece es una relación condicionada y desigual. Por ejemplo, el reconocimiento del principio de “una sola China” se ha convertido en la llave de acceso a una cooperación que, lejos de ser equitativa, limita la autonomía de los países latinoamericanos.
En este capítulo de ‘China sin beneficio de inventario’, esa realidad se muestra con cifras alarmantes: tras la firma en 2024 del Tratado de Libre Comercio (TLC), el déficit comercial se disparó en tiempo récord, duplicándose en apenas dos años. Mientras Ecuador exporta productos primarios, importa bienes de alto valor agregado que profundizan su dependencia del mercado asiático y consolidan un desequilibrio estructural cada vez más difícil de revertir.
Análisis sobre sectores como el automotriz, el siderúrgico y el metalmecánico advierten el riesgo de desplazamiento y exigen medidas urgentes: salvaguardias, ajustes arancelarios y una política industrial firme. Sin estas correcciones, Ecuador no solo perderá competitividad y empleos, sino también su margen de maniobra económica y política frente a una potencia que dicta las reglas del juego, señalan.
Capítulo 4: La puerta giratoria de la deuda china
La llamada “puerta giratoria” de la deuda china se ha convertido en uno de los mecanismos más cuestionados de la relación bilateral. En el libro se devela como las preventas petroleras no han desaparecido, solo han sido reconfiguradas con renegociaciones opacas y decisiones administrativas que repiten el mismo patrón: pérdida de beneficios para el Estado y ganancias aseguradas para el socio asiático. A pesar de que el abuso de este esquema llegó incluso a tribunales en Estados Unidos, sigue vigente.
La obra incluye también el análisis de que persiste la idea de concesionar el campo Sacha, uno de los más importantes del país, a un consorcio con participación china, pese a que desató polémica y fue paralizada. La pregunta es inevitable: ¿El Gobierno ha tomado medidas reales para evitar el perjuicio para Ecuador?
El capítulo plantea un dilema de fondo: ¿hay continuidad o cambio en la relación petrolera con China? La evidencia apunta a que, más allá de los discursos de corrección, el modelo se mantiene intacto y Ecuador sigue atrapado en una dinámica de dependencia que compromete su soberanía energética.
Capítulo 5: Empresas chinas versus justicia y entes de control
En estas líneas se desnuda, paso a paso, el historial de irregularidades que arrastran las empresas chinas en Ecuador desde 2008. Obras plagadas de fallas, denuncias inconclusas y procesos judiciales interminables evidencian la incapacidad del Estado para aprender de sus errores y corregir el rumbo.
Los informes de la Contraloría revelan sobreprecios, incumplimientos y corrupción en proyectos estratégicos. A ello se suman esquemas de evasión tributaria, violación de derechos laborales y ambientales y demandas que nunca llegan a sentencia.
La consecuencia es lapidaria: la impunidad se ha convertido en el sello de la relación Ecuador-China.
El impacto tangible es devastador: hidroeléctricas defectuosas que provocan apagones nacionales, contratos que drenan recursos públicos y un sistema de control incapaz de sancionar. El capítulo muestra cómo la justicia ecuatoriana y el sistema político han sido incapaces de enfrentar al poder económico y político del Partido Comunista Chino, ejercido a través de sus gigantes conglomerados empresariales.
Capítulo 6: Navegando en la opacidad
La opacidad es la constante que define la relación bilateral. Durante casi dos décadas, desde 2007 hasta hoy, las condiciones de contratación y la evaluación de proyectos han permanecido ocultas.
La revisión exhaustiva de la relación bilateral ha permitido advertir que, bajo el Gobierno de Daniel Noboa, la exposición pública va en aumento, pero la transparencia sigue ausente.
El Convenio de Cooperación Económica y Técnica firmado en 2025 es un ejemplo claro: se anunció con discursos y fotografías, pero no se ha dado a conocer sobre monto, condiciones de endeudamiento ni garantías soberanas. La influencia china en sectores estratégicos como telecomunicaciones, agricultura y financiamiento genera alarma sobre la soberanía nacional, pero las autoridades no han dado detalles al respecto.
Fundación Mil Hojas intentó obtener información oficial pero los Gobiernos, desde Rafael Correa, Lenín Moreno y Guillermo Lasso hasta Daniel Noboa, han bloqueado las respuestas, violando la Ley de Transparencia y los tratados internacionales.
Por ello, este capítulo concluye con una advertencia: “Negociar sin memoria ni corrección institucional es la forma más segura de repetir los errores del pasado y consolidar una dependencia que compromete el futuro del país. Negociar sin memoria es volver a perder”.
Esta obra se suma a ‘Los secretos de la deuda china’, publicado en 2023 y a la herramienta digital ‘Impacto China, La Matrix’, insumos clave que ofrece Mil Hojas para comprender cómo la relación con la RPCH sigue moldeando y condicionando el rumbo económico, político y social de 18 millones de ecuatorianos.



















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