Yachay después de $1.000 millones: solo la universidad sobrevive entre ruinas, litigios e incertidumbre
- Redacción MH |18 de septiembre de 2025
Once años y medio después del crédito chino que dio vida a La Ciudad del Conocimiento, esta otra “obra emblemática” de Rafael Correa se reduce a edificios en ruinas, contratos incumplidos, deudas millonarias, un opaco proceso de liquidación y una estela de corrupción e impunidad. Del megaproyecto, ejecutado por empresas chinas, solo la universidad Yachay Tech sigue en pie, pero la absorción de la Senescyt por el Ministerio de Educación, dispuesta por el presidente Daniel Noboa, abre un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro del centro académico.
El “Silicon Valley” del régimen correista está en ruinas. La Universidad Yachay Tech, inaugurada en 2014 con 187 estudiantes bajo la promesa de convertir a Urcuquí -cantón agrícola de la provincia de Imbabura donde se asienta la obra- en la capital latinoamericana de la ciencia y la innovación tecnológica, es lo único que funciona de ese megaproyecto que le costó al país más de US$1.000 millones en créditos chinos que fueron gestionados directamente por el expresidente Rafael Correa con su par Xi Jinping.
Para construir la también llamada Ciudad del Futuro, proyecto en el cual la Universidad Yachay Tech era sólo una parte, Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007. Con esto aseguró que cambiaría la matriz productiva del país y reduciría la pobreza. Acto seguido modificó el marco jurídico y, vía régimen especial, fueron suscritos contratos por US$486,34 millones, 91% de los cuales, es decir $442,3 millones, corresponden a cuatro empresas chinas. Aquí el detalle:

Como se puede ver en el gráfico, Gezhouba Group Company acaparó $367,44 millones o el 75,4% del total analizado, seguida por CEIEC con el 13%. Con valores menores figuran CWE y China Camc. Prácticamente toda la infraestructura arquitectónica y de ingeniería civil, electricidad, agua potable, comunicaciones y tecnología fue entregada a las cuatro firmas asiáticas.
Hace un año, un equipo de Mil Hojas visitó el proyecto y constató que ninguno de los contratos había sido ejecutado en su totalidad. Desde entonces, nada ha cambiado admite en diálogo con Mil Hojas Andrés Rosales, rector de la universidad: tres de los cinco edificios que forman la “Gran Ciudad del Conocimiento” siguen inconclusos y abandonados; un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias; de los 18 laboratorios planificados apenas hay tres. También se prometió modernas residencias que albergarían a unos 30.000 jóvenes de Ecuador y del resto del mundo. En la actualidad solo vive ahí la mitad de los 2.000 estudiantes que tiene la universidad. Eso no es todo, 2.000 aspirantes no pudieron cumplir su sueño de ingresar a Yachay Tech debido a la falta de acuerdos para concluir las obras y resolver los demás problemas que impiden mejorar la capacidad instalada y desarrollar nuevos proyectos e iniciativas. (Más detalles en la entrevista con Andrés Rosales, al final de este informe)


El supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones pero nunca entró en funcionamiento. Foto: cortesía Yachay
La subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US2,5 millones, quedó a medias. Foto: cortesía Yachay
Para construir la Ciudad del Futuro, Rafael Correa dispuso la expropiación de 6.462 hectáreas en el cantón Urcuquí (Imbabura), en una de las primeras gestiones polémicas al llegar al poder en 2007.
El megaproyecto tenía tres pilares, dos se derrumbaron
- Yachay EP, empresa pública creada en 2013 para administrar el gran proyecto. En 2023 se ordenó su liquidación, el proceso aún no concluye
- La Ciudad del Conocimiento, con parque industrial, subestación eléctrica, supercomputador y otros servicios, está abandonada e improductiva
- Universidad Yachay Tech, sobrevive conjurando las adversidades
El Rector lamenta que no hayan sido convocados para un análisis previo a la emisión del Decreto 100, mediante el cual, el pasado 15 de agosto de 2025, el presidente Daniel Noboa dispuso la eliminación de la Senescyt como Secretaría de Estado y su absorción por parte de la Cartera de Educación, con lo que la Senescyt pasó a ser un viceministerio. No obstante, Rosales hace votos para que el cambio sea positivo y permita que, por ejemplo, por fin, se llegue a un acuerdo con el Municipio de Urcuquí para resolver problemas elementales como la entrega de escrituras de las 700 hectáreas que ocupa la universidad, algo indispensable para desarrollar nuevos proyectos y programas. También cuestiona que, desde el inicio del proceso de liquidación en 2023, no se haya agilitado el traspaso de bienes a la universidad. “Todo, incluso el supercomputador y la subestación eléctrica, sigue a nombre de la Senescyt”, advierte. Con la desaparición de la Senescyt se crea un vacío respecto de estos bienes, que debe ser resuelto.
Vía WhatsApp, Mil Hojas contactó a la ministra de Educación Alegría Crespo, para solicitarle una entrevista y consultarle qué pasará con la Senescyt y Yachay Tech, al ejecutar el mencionado Decreto 100. La funcionaria respondió que seremos contactados por alguien de su equipo de Comunicación. Así sucedió, ese mismo día recibimos la llamada y ante nuestra consulta, la respuesta fue: “El proceso de fusión no ha concluido; mientras tanto, los temas de Senescyt siguen siendo comunicados y tratados por dicha secretaría”.
El 1 de septiembre hablamos por celular con César Vásquez, titular de la Senescyt, quien solicitó que se le envíe un cuestionario a su correo institucional. Ese mismo día se lo remitimos y una semana después se realizó un segundo envío. Hasta el cierre de esta edición no recibimos respuesta. Esta no es la primera vez que Vásquez no concede una entrevista a Mil Hojas ni responde nuestros pedidos de información. Hace un año se realizó la gestión directa con él y a través de su Directora de Comunicación se le envío un pedido de entrevista que no fue agendada y nuestro cuestionario ha quedado sin respuesta desde entonces.

El 1 de septiembre César Vásquez (foto), titular de la Senescyt, pidió que le enviemos un cuestionario para concedernos una entrevista; una semana después se mandó una insistencia; Hasta el cierre de este reporte no hubo respuesta. Hace un año tampoco respondió a Mil Hojas.
Un supercomputador, que es parte del contrato con Gezhouba, costó US$6,25 millones y nunca entró en funcionamiento; una subestación de energía eléctrica de 25 megavatios, por la que CEIEC cobró más de US$2,5 millones, quedó a medias. Las dos empresas son chinas.
Entrevista
Rector de Yachay Tech solicita que el Gobierno de Daniel Noboa resuelva los problemas que arrastran desde hace 11 años
El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales, reconoce que la absorción de la Senecyt por el Ministerio de Educación tomó por sorpresa a la institución, pero espera que este cambio sirva para resolver los problemas que arrastra desde el correísmo. Pese a estas trabas y a que la promesa de tener una réplica del Silicon Valey quedó en el papel, afirma que se afianza su crecimiento, se ubica entre las tres mejores universidades públicas del país y será un referente en la región.

El rector de Yachay Tech, Andrés Rosales. Foto: archivo Mil Hojas
El cambio institucional, con la absorción de la Senecyt por parte del Ministerio de Educación ¿beneficiará o agudizará la problemática de Yachay Tech?
Cuando nos enteramos de la fusión, me comuniqué con el secretario de Senecyt, César Vázquez. Nos dijo que habrá una transición de seis meses en la que se mantendrán los acuerdos. Sin embargo, cada cambio implica volver a explicar los proyectos y el estado de la universidad, lo que toma tiempo.
Al decir cuando nos enteramos, significa que les tomó por sorpresa la fusión, no fueron consultados previamente?
Efectivamente, no hubo conversaciones previas.
Usted publicó en julio un comunicado sobre esta medida ¿ha tenido alguna respuesta oficial?
Conversé con César Vázquez y reiteró que el proceso tomará tiempo, unos seis meses y aseguro que se respetará la gestión de la universidad.
¿Cuáles son las principales preocupaciones?
La universidad depende totalmente de la Senecyt, incluso los bienes en los que se asienta están bajo su responsabilidad. No sabemos qué pasará con la titularidad de las tierras y edificios, por ejemplo.
¿Qué pasó con la liquidación de Yachay EP y Siembra EP dispuesta por los expresidentes Lenín Moreno y Guillermo Laso?, son procesos poco transparentes, pues la Senecyt no ha dado a conocer los informes semestrales ni el cumplimiento de recomendaciones de la Contraloría. ¿Qué sabe al respecto?
No hay detalles claros. El GAD de Urcuquí y la Senecyt no llegan a un acuerdo definitivo sobre más de 4.200 hectáreas destinadas a la ex Ciudad del Conocimiento.
¿Qué avances hay sobre conflictos contractuales con empresas chinas por las obras inconclusas?
No conocemos avances. Las empresas chinas han mostrado apertura, pero sin acuerdos entre Senecyt y las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. Se estima que 3.500 hectáreas podrían destinarse a otros proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad.
«Las empresas chinas han mostrado apertura para arreglar los problemas, pero sin acuerdos de Senecyt por las deudas con el Municipio de Urcuquí, no se puede avanzar. 3.500 hectáreas podrían destinarse a proyectos productivos y energéticos, pero falta definir la titularidad».
¿De cuánto es la deuda con el Municipio?
Alrededor de US$4 o US$5 millones por multas, intereses, permisos y tasas.
¿Qué pasa con el supercomputador y la subestación de CEIEC?
Siguen a nombre de Senecyt, pero no están en uso. Sería interesante que pasen a la universidad, pero requieren acuerdos y repotenciación.
A pesar de todo, Yachay se destacó en producción científica. ¿Cómo lo lograron?
La universidad se enfocó desde el inicio en ciencia y tecnología, con personal académico muy productivo y estudiantes de alto rendimiento. Eso nos posicionó como la universidad con mayor producción científica en 2019 y 2020. Hoy seguimos entre las tres mejores públicas del país, detrás de la ESPOL y la EPN y somos la mejor universidad joven en los rankings 2024.
¿Con qué presupuesto cuenta la universidad?
Un promedio de US$13 millones.
¿Se ha afectado la oferta académica por los problemas que persisten?
No. Al contrario, cada semestre hay más interesados: 4 mil aspirantes para 700 cupos. Tenemos 2 mil estudiantes, la mitad vive en las residencias.
¿Mantienen la meta de crecer en número de estudiantes?
No buscamos la masificación sino formar excelentes científicos. Más del 60% de nuestros graduados estudian maestrías y doctorados en el extranjero, con muy buenos resultados.
¿Se ha corregido los excesos salariales del pasado?
Sí. Hoy Yachay se rige por la normativa nacional. Los sueldos de los profesores son incluso más bajos que en otras universidades públicas. Ya no hay gerentes con sueldos altos; ahora trabajamos con directores que ganan alrededor de US$2.500 al mes.
¿Cómo impactó el cierre de Yachay EP y Siembra EP?
Mucho. Estas empresas manejaban bienes y servicios básicos. El traspaso de propiedades y equipos ha sido muy lento; la mayoría aún no está a nombre de la universidad.
¿Qué esperan de este nuevo cambio institucional?
Que sea beneficioso y acelere procesos.
¿Qué mensaje envía al Gobierno, al presidente Noboa, a la ministra Alegría Crespo…?
Nos encantaría recibir la visita del presidente Daniel Noboa y de la ministra Alegría Crespo, que vengan para que conozcan lo que se hace en Yachay. La universidad sigue creciendo y aportando al país. Invertir en equipamiento científico, mejorar condiciones para profesores y ofrecer programas de calidad como doctorados. Con el apoyo del Gobierno y la empresa privada, podremos aportar más al país. Con la calidad de nuestros profesores y estudiantes, Yachay Tech se convertirá en un referente científico y tecnológico de la región.
Lea el lunes 22:
La lupa de la Contraloría vuelve al fallido proyecto, cuyos responsables gozan de impunidad
La Ciudad del Conocimiento se convirtió en un monumento a la impunidad: edificios en ruinas, contratos no concluidos por empresas chinas e indagaciones previas interminables la consagran. El contralor Mauricio Torres se pronuncia: ya dispuso que se verifique el cumplimiento de recomendaciones emitidas en 5 informes entre 2022 y 2024.
Lea el reporte completo en Mil Hojas.


